Hispanismo Católico vs Protestantismo Inglés: Dos modelos opuestos que pelearon por la hegemonía del mundo por 500 años

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En la primera mitad del siglo XVI se echaron a andar de manera paralela los dos modelos políticos, económicos, culturales y sociales que se diputarían la hegemonía de Occidente durante los siguientes trescientos años y el que ganara, representaría una nueva era dorada para la civilización o todo lo contrario. Estos dos modelos, que son en todo opuestos y que por ello se auto repelen, son el modelo hispano católico y el modelo anglo protestante.

Ambos modelos tienen un origen y sustento espiritual, religioso y filosófico que definen su concepción del hombre y su relación con Dios.

Tomamos como punto de arranque las primeras décadas del siglo XVI ya que fue en ese periodo de tiempo que sucedieron acontecimientos que impactaron a Occidente y que cambiaron la historia del mundo, aunque en realidad estos acontecimientos comenzaron una década antes de que terminara el siglo XV.

El primero y más importante fue el descubrimiento y anexión de los territorios americanos de parte de la corona española, lo cual la convirtió en el reino más importante y poderoso del mundo, que además estaba prácticamente recién fundado como un reino unificado gracias al matrimonio de los Reyes Católicos y las conquistas llevadas a cabo por ambos, que culminaron con la recuperación de la totalidad del territorio peninsular que durante ochocientos años estuvo en manos musulmanas hasta el glorioso 2 de enero de 1492 cuando triunfantes los Reyes Católicos entraron en Granada.

1492 fue un año doblemente glorioso con la llegada de Colón a tierra americana gracias a la visión y buen juicio de la reina Isabel de Castilla que fue la única que creyó en que tal proeza podría realizarse, pero lo que a ella la motivó para comprometer a la Corona en semejante aventura no fue lo que obtendría a cambio, sino lo que aportaría España a esas tierras desconocidas, como lo mencionaremos más adelante.

En contraparte a esto, sucedió la división de la Iglesia Católica con el cisma protestante y también la ruptura de la alianza y matrimonio de la corona española con la inglesa, cuando Enrique VIII repudió y se divorció ilegalmente de Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, con lo cual él, para legitimar su patraña, rompió también con la Iglesia Católica y fundó la propia de la cual se convirtió en cabeza.

Si Enrique VIII no hubiera roto su matrimonio con la hija de los Reyes Católicos, la historia hubiera sido absolutamente diferente, ya que el reino inglés se habría mantenido unido a la cristiandad católica, hubiera combatido al protestantismo en las guerras religiosas del siglo XVI y éste movimiento cismático seguramente habría sido sofocado como una más de tantas herejías que se habían sucedido a lo largo de esos 1500 años desde que surgió el cristianismo, pero además y lo más importante, la corona inglesa, al quedar unificada con la española y al ser ésta, en ese momento, la más poderosa y grande del mundo por el nuevo continente cuya mitad se había sumado a sus posesiones en Europa, habría quedado supeditada a la española y con ello necesariamente, habría tenido que adoptar el modelo hispanista de mestizaje, renuncia a la esclavitud y compartir todo cuanto se tenía de riqueza en conocimientos y experiencia con las tierras que se sumaran a las coronas.

Por lo tanto, para las logias masónicas y principalmente para el núcleo judío que había sentado sus reales en Inglaterra emigrando desde Medio Oriente y de Venecia, esta posibilidad de que el reino que estaban formando a su imagen y semejanza con todos sus vicios y odios, como era el inglés, el cual se convertiría en la punta de lanza de las peores ideas y operaciones contra la humanidad, no podría ser sometido y dominado por un modelo como el que configuraron los Reyes Católicos para lograr, en una generación, que surgiera una nueva humanidad llamada mestiza que recibiría en décadas, lo que Europa y el Medio Oriente tardaron en aprender y asimilar milenios.

Esa fue la causa por la que muchos intereses se movieron detrás de Enrique VIII para que repudiara a su legítima esposa y rompiera su alianza con España y con la misma Iglesia Católica convirtiéndose en hereje, traidor y acérrimo enemigo de la hispanidad con un solo movimiento que cambió, para mal, el rumbo de la historia y que ha causado millones de muertes, miseria, y males infinitos que se pueden achacar a quienes estuvieron directamente detrás de esta pérfida decisión que tanto ha complacido al demonio y al infierno mismo.

Es por eso, que es en este punto que podemos ubicar el arranque de esta carrera entre estos, que fueron los dos imperios que se disputaron la hegemonía global durante los siguientes trescientos años.

Como mencionaba en un principio, los dos modelos representaban visiones, convicciones y concepciones totalmente opuestas y en ello radicó el encono con el que ambos modelos se disputaron el poder imponer, en el caso del inglés o llevar, en el caso español, su modelo a las tierras que estaban bajo su control e influencia.

El modelo español estaba enraizado en la mejor tradición católica que venía en línea directa de Cristo y los apóstoles, uno de ellos, Santiago el hermano de Juan, el discípulo más joven y a quien Cristo más amaba, evangelizó esas tierras ibéricas y la misma Virgen María aun en vida terrena, hizo su primera aparición en Zaragoza para visitarlo y animarlo en la labor de llevar la Buena Nueva a esa tierra que sería el trampolín mundial de la evangelización. La aparición de la Santísima Virgen marcó desde entonces su predilección por esta tierra que se convertiría en la mayor exportadora del mensaje evangélico de su Hijo por todo el mundo.

No fue casual que a los tres que Jesús eligió para que presenciaran su momento más glorioso y el más dramático antes de la pasión, muerte y resurrección, que fue su transfiguración y su agonía en el huerto de los olivos, fueran precisamente a ellos tres, ya que Pedro, Santiago y Juan representan cada uno, las tres etapas de la Iglesia y sus principales características: Pedro la cabeza, representando el papado, el gobierno y el depositario de las llaves de las puertas del cielo, la Iglesia inicial e institucional.

Santiago representando la Iglesia evangelizadora que haría llegar el mensaje evangélico a todo el mundo gracias a España, ya que España, por iniciativa y convicción de la reina Isabel, la mayor evangelizadora de la historia, hizo llegar la Buena Nueva del mensaje de salvación a toda América y a Asia y gracias a ello ahora América es el continente con la mayor población católica del mundo y el que ha asumido ahora la responsabilidad de mandar evangelizadores a todo el mundo incluyendo Europa para re-evangelizarla.

Y San Juan el evangelista, autor del libro del Apocalipsis, el custodio de la Virgen María cuando Cristo se elevó a los cielos, representaba el final de la historia, la Iglesia triunfante, él fue el primer Juan que vio a la Virgen de Guadalupe en Patmos, en las revelaciones que dieron pie a escribir el libro del mismo nombre en las que vio en el cielo a una Mujer vestida de sol con la luna bajo los pies, era esa Mujer vestida de sol la que se aparecería 1500 años después en México y que haría posible lo que hasta entonces parecía una labor perdida: la evangelización de millones de los pobladores originarios de esta tierra que se convertiría en México.

En contraparte el modelo angloprotestante estaba enraizado en todo lo contrario a esta tradición católica y apostólica, su origen es el judaísmo talmúdico que rechazó consciente y diabólicamente a Cristo como Mesías y le declaró la guerra eterna a la Iglesia que Él fundó y mil quinientos años después logró arrancarle la mitad de su Cuerpo Místico con la reforma protestante que ellos financiaron, promovieron e inocularon, con lo cual ahora podían sembrar su semilla de veneno satánico a esa parte del cristianismo que ahora ya era solo un cascarón pues habían perdido lo más preciado que son los sacramentos, ya que a través de los sacramentos está presente Dios mismo entre nosotros.

El modelo angloprotestante adoptó del judaísmo esa idea retorcida que les costó que les fuera retirada la promesa que Dios les había hecho, única y exclusivamente en función de ser el pueblo que le daría acogida al Mesías y lo tomaría como Rey, pero al rechazarlo ellos se cerraron al plan de salvación de Dios y esta promesa pasó a los gentiles, sin embargo los judíos nunca aceptaron que la promesa de Dios era en función a una misión, sino que ellos se hicieron creer a ellos mismo que Dios los eligió por ellos mismos y que esa distinción que Dios hizo para sacarlos de entre las otras naciones y pueblos consistía en una distinción y diferenciación biológica y gracias a ella, ellos nacían y morían con una diferencia que no los igualaría nunca con el resto de la humanidad, a la que ellos consideran bestias y animales sin alma.

Los judíos rechazaron al Mesías como persona y rechazaron su enseñanza, ejemplo y mensaje, ellos repudiaron un Mesías humilde que viniera a darse a los demás, que no vino a ser servido sino a servir, a asumir las culpas y dolores ajenos, a sacrificarse dando hasta la última gota de su sangre.

Ellos, los judíos, pensaban y deseaban todo lo contrario: ser servidos y honrados, presumir, acaparar, quitar a los otros para tomarlo ellos, evitando el dolor y nunca ayudar a los no judíos, por ello el mensaje de la Buena Nueva traída por Cristo fue la mayor confrontación con esta falsa idea de ser ellos predilectos de Dios por alguna distinción biológica, cuando Cristo hizo hijos de Dios a los no judíos a través del bautismo.

Con ello quedó claro que esa distinción de Dios hacia ellos, había sido únicamente en función de una misión que ellos no supieron cumplir y esa misión era, como hemos dicho: recibir y reconocer a Jesús como el Mesías y el Rey de Israel, al rechazarlo, rechazaron a Dios mismo y se entregaron al demonio, por lo cual se convirtieron abiertamente en enemigos de Dios y de todo lo que vino a enseñar Cristo y esto es lo que el protestantismo europeo adoptó como modelo de vida y pensamiento: un cristianismo sin Dios y sin las obras de caridad cristiana las cuales fueron sustituidas por el proceder farisaico que Cristo denunció, combatió y atacó de manera directa por su hipocresía, por hacer el bien sólo si eran vistos, ayudar sólo para que fueran reconocidos y cuando no eran vistos, hacer todo el mal que pudieran.

A partir de que se declaró abiertamente el cisma protestante impulsado por Calvino y Lutero, las fuerzas políticas y económicas judías apostaron sus capitales e influencia en apuntalar al protestantismo y convertirlo en el modelo supuestamente exitoso que a través de bienes materiales sostendría que Dios los bendecía en abundancia, pero era todo lo contrario, entre más mezquinos y materialistas se volvían, aceptando practicas condenadísimas por la Iglesia como la usura, su enemistad con Dios fue creciendo.

Por el contrario, el modelo evangelizador de la reina Isabel sí que fue bendecido por el cielo en abundantes frutos, que se convertirían, al paso de los siglos y especialmente en nuestros tiempos, en el faro de luz y punto de referencia para salvar a la civilización cristiana que el protestantismo angloamericano han llevado a la perdición y a la devastación.

El protestantismo europeo adoptó como su eje rector la idea del destino manifiesto judío, que para los hebreos significaba que una vez que Dios los eligió, fue para someter y gobernar a todo el mundo y dado que Dios mismo lo había dicho, era una condición que determinaba el destino de todas las naciones y de la humanidad entera y que nada ni nadie podría cambiar, sin embargo esto sí cambió y no porque Dios se contradiga sino por la cerrazón y rechazo judío, así que ese supuesto mandato eterno de dominar y gobernar a los otros pueblos por ser ellos el pueblo elegido, seguía existiendo solo en sus cabezas y en la parte más podrida y profunda de su alma consagrada al demonio.

Por ello para los protestantes, cuando conquistaban algún territorio europeo y principalmente fuera de Europa, lo convertían en una verdadera colonia de explotación, saqueo y esclavitud, donde sus habitantes originarios carecían de derechos y el territorio sólo se conservaba en función de ser expoliado, explotado y exprimido de sus riquezas para beneficio del imperio, sin que sus habitantes se beneficiaran de esa riqueza que les pertenecía, pero que les era arrancada. Ese modelo de actuar depredador quedó “legalizado” y justificado con la invención de un modelo económico que lo permitía y promovía: el libre comercio o libre mercado el cual quitaba la responsabilidad y la obligación de ayudar y de llevar el progreso a esas regiones que no lo tenían ya, más si de ese territorio se pagaba la manutención de la parte más avanzada del imperio.

Por el contrario el modelo que nació con los Reyes Católicos y que ahora conocemos como la hispanidad representaba todo lo contrario: era un modelo en el que se ponía en el centro las virtudes cristianas y en torno a ellas se gobernaba y se extendía a todos los sectores de la población el beneficio de los aciertos y del buen gobierno.

Cuando la reina Isabel apoyó decididamente, incluso por encima del parecer de su esposo el rey Fernando, el proyecto de la exploración trasatlántica, lo hizo con la idea principal de hacer llegar a esas nuevas tierras lo mejor que tenía en ese momento su propio reino en cuanto a ciencia, tecnología, conocimientos, progreso, arte y sobre todo: la salvación de las almas a través del Evangelio, por ello cuando Colón regresó de su primer viaje y trajo como trofeos de conquista a nativos de América, la reina Isabel se escandalizó y ordenó a Colón la inmediata liberación de los cautivos y que regresaran a sus tierras, además, decretó que todos los nativos pasaban a ser súbditos de la Corona y no esclavos, con lo que les reconocía su dignidad humana y les cobijaba con los mismos derechos que gozaban los peninsulares.

Pero no fue todo, sino que a diferencia del modelo angloprotestante, el hispánico no fue un modelo de saqueo y explotación sino de desarrollo e inversión, ya que el 80% de la riqueza extraída y producida en América, se quedó en América y se utilizó para la construcción de ciudades, hospitales, orfanatos, universidades, escuelas, conventos en donde se enseñaban oficios, etc., es decir, el modelo hispanista creó una derrama económica y una expansión y elevación de los niveles de vida como no se habían visto nunca y como no los tuvieron jamás territorios africanos conquistados por los ingleses, holandeses, belgas y otros países bajo la influencia protestante o incluso la Francia católica.

Con la inesperada y sorprendente expansión del Imperio Español por medio planeta, los ingleses y el protestantismo en general actuaron para sabotear y terminar con el proyecto de la evangelización mundial emprendido por España y para ello lanzaron toda clase de operaciones con agentes judíos principalmente con la idea de introducir las prácticas prohibidas por la Iglesia en el Nuevo Mundo como la usura, la esclavitud, la explotación, saqueo y el incidir en tratar de minar la fe y religiosidad del pueblo a través de prácticas de hechicería, brujería, tarot y toda clase de magia y prácticas diabólicas que intentaban reactivar las prácticas paganas.

La corona española y la Iglesia respondieron a estas operaciones de destrucción subrepticia a través del más efectivo instrumento de justicia y además el más noble y avanzado de su tiempo: el tribunal de la Santa Inquisición, que muchas veces se excedió en su buena fe con los que eran ahí llevados a compadecer, ya que eran los culpables, convictos traidores a la fe y al proyecto del hispanismo que, como concepto realmente nació en América, ya que el hispanismo es el modelo de extender por muchos países, regiones y reinos la misma idea de pertenecer a un mismo estado o corona regida por la misma religión y que se comunicaba en la misma lengua, lo cual no había pasado desde los tiempos del imperio romano que logró su gran éxito en base precisamente a esas características unificadoras del idioma y la cultura, aunque la religión era algo más laxo y cada pueblo podía tener sus deidades particulares a diferencia del modelo hispanista que evidentemente se sostenía en la idea de una única verdadera religión que era la católica.

Para salvar el proyecto de la hispanidad como modelo de cultura y civilización que no existía ni en Europa, el tribunal de la Santa Inquisición jugó un papel fundamental ya que logró desmontar en mucho, el actuar de estos agentes, judíos principalmente, que actuaban deliberadamente para hacer fracasar el proyecto de la hispanidad, por ello esta gran institución ha sido tan vilipendiada cuando, a la vuelta de los siglos, el angloprotestantismo sionista ha devenido en la fuerza dominante que ha reescrito la historia y ha colocado en el banquillo de los culpables y del mal a sus peores y mortales enemigos: la hispanidad y la Inquisición.

Otro de los métodos utilizados por el angloprotestantismo contra España fue el lanzar barcos piratas para asaltar las naves españolas, especialmente las que transportaban bienes, causando grandes pérdidas para el bando español y convirtiendo a los corsarios, asesinos, delincuentes y asaltantes ingleses en caballeros elevados al grado de nobleza para la corona inglesa, que los premiaba por delinquir y esta práctica, después, como no, también fue adoptada por el sistema británico de economía liberal en el que se justifica cualquier actividad con tal de que generara ganancias, así fuera la misma piratería con lo que se despojaba por completo de moral a la práctica económica.

Evidentemente esto contrastaba totalmente con el concepto de desarrollo impulsado por la corona española, que adoptó como suyas, en sus prácticas políticas y económicas, las virtudes cristianas y por ello aportó a las tierras americanas lo mejor de su conocimiento, arte, ciencia, tecnología y principalmente hombres, que fueron los que vinieron a levantar esta nueva civilización hispánica que no se conocía ni en España, ya que, como hemos mencionado, en realidad la idea y concepción de la hispanidad nació en América.

Dentro de estas prácticas cristianas aplicadas a la política y a la economía destacaba la práctica de dar y ofrecer, sacrificarse y entregar hasta lo último en una generosa renuncia de sí mismo para beneficio de los demás como lo enseñó Cristo, esto fue la práctica común de los virreyes que, contrario a lo que se piensa, no eran nombrados a ese cargo y dignidad para enriquecerse, como lo hacen los políticos actuales, sino todo lo contrario, quienes recibían tal dignidad era gente que tuviera la fama, fortuna y honra suficiente para ponerlo al servicio de la corona, asumiendo los costos y gastos que implicaba el puesto, absorbiéndolo de su propia bolsa, perdiendo en muchos casos por completo, fortunas cuantiosas puestas al servicio del reino y del Nuevo Mundo.

El dominio hispánico y su modelo civilizatorio, triunfó por sobre el angloprotestante judío durante doscientos años, pero fue precisamente a principios del siglo XVIII con la guerras de sucesión y con el ascenso de la familia francesa Borbón al trono español, que el modelo y proyecto de la hispanidad se descarriló y le cedió el paso al angloprotestante, que para entonces, ya había logrado hacerse con posesiones territoriales al norte de América y con ello había llegado otra andanada de operaciones a través de la que fue, quizá, la más corrosiva y perniciosa de todas las lanzadas hasta entonces, con la introducción de logias masónicas en América, con las cuales se intentó, no solo acabar con la hispanidad civilizatoria como modelo exitoso de expansión de lo mejor de la civilización occidental, sino también contra la Iglesia Católica y su influencia en el Nuevo Mundo, ya que durante todo este periodo, el hispanismo y el catolicismo eran tan cercanos y mutuamente dependientes uno del otro, que acabando con uno, el otro recibiría un golpe mortal.

Durante el siglo XVIII se sentaron las bases del asalto final del modelo angloprotestante como el dominante para los siguientes siglos a través de la destrucción del trono español, el lanzamiento de la ilustración francesa, que culminó con la satánica revolución que devastó Francia y sus instituciones y la dejó en manos de su peor gente que actuó paralelamente en el Nuevo Mundo, por un lado infiltrando a los líderes intelectuales hispanoamericanos para sembrar en ellos la idea de la ruptura con España y por el otro, expandiendo la influencia nociva de las logias masónicas que respondían al interés angloprotestante o al francosionista.

La revolución americana, aunque era una idea y proyecto judeo-angloprotestante y francmasónico, se salió de control y provocó un efecto sobre los dominios ingleses en América apoyados por los enemigos ingleses que había en Francia, lo cual dio como resultado que en el norte de América se enfrentaran dos logias masónicas representando dos grupos que, aunque compartían enemigos comunes como el hispanismo, la corona española y la Iglesia Católica, buscaron ambas imponerse una sobre la otra, la de Francia exportada a Norteamérica representaba la revolución mundial, la disolvencia y las ideas que darían origen posteriormente al comunismo, etc. y de parte de Inglaterra la logia representaba el mantener bajo control sus dominios y el resto del mundo en base a los que durante siglos ellos habían logrado consolidar.

En medio quedó la América hispana que fue estrangulada entre estas dos fuerzas que sirvieron de pinza para arrancarla de España, con lo que lograron lo que tanto ansiaban ambas logias: la ruptura y enfrentamiento de las posesiones americanas de España contra ésta, provocando un baño de sangre innecesario con lo que se marcó el declive definitivo y la derrota temporal del modelo hispanista.Con el ascenso de Napoleón en Francia y la invasión a España, ésta quedó imposibilitada de dar la guerra en ambos frentes, por un lado, su propio territorio, que enfrentó una guerra de independencia contra Francia y por el otro lado, tratando de contener y sofocar la propia guerra de independencia de sus posesiones americanas, esta situación permitió que el modelo angloprotestante saliera triunfante de esta contienda y aunque también enfrentaba su propia contención contra la independencia de las colonias americanas, no lo perdió todo ya que desde el inicio de la independencia norteamericana, ya el veneno y la idea retorcida del destino manifiesto estaba bien acendrada en la mente de los ahora recién independizados, con lo que habían logrado romper las cadenas del coloniaje material pero no mental, espiritual e ideológico.

Por ello, antes que enemigos, los recién independizados encontraron en el protestantismo anglosionista su más cercano y natural aliado en su ahora idea de conquistar el mundo, para lo cual, Inglaterra ayudó soterradamente con su experiencia en operaciones de desestabilización, y fortaleciendo esta idea expansionista del futuro gigante que por su propia fundación, creación y concepción, nació siendo un monstruo que también odiaba de forma natural y diabólica al hispanismo, a España misma y a la Iglesia Católica, con lo que de inmediato, aprovechando las revueltas por las independencias, infiltraron y tomaron el control de la dirigencia política revolucionaria para sembrar las ideas masónicas liberales que garantizaban su dependencia, sumisión y entrega a los intereses norteamericanos.

Una vez logrado que Inglaterra bendijera a la nueva nación que había parido sin quererlo, se enfocó a que el progreso material que acumulaba la recién fundada nación se cobijara de un halo espiritual para que quedara de manifiesto ante el mundo que supuestamente Dios bendecía con prosperidad al bando angloamericano protestante mientras desdeñaba y dejaba sangrar y morir en la miseria al catolicismo hispanoamericano.

Esta idea además se aderezó con la reescritura de la historia y la invención de la conocida Leyenda Negra que enfrenta a los pueblos hispanos de América con quien les había dado el mejor de los obsequios durante trescientos años: mestizaje, evangelización, y todo el cumulo de conocimientos que heredó España de las decenas de civilizaciones que dieron forma y progreso al Medio Oriente primero, y después al occidente europeo, es decir, lo que el hombre logró avanzar y conocer en miles de años en decenas de civilizaciones y guerras, España lo dio pacíficamente a la hispanidad americana, a la cual ahora a través de la Leyenda Negra se intentaba subvertir contra su mentora, haciéndole creer que el mayor tirano y verdugo que pudo llegar a estas tierras era España, mientras que si los colonizadores hubieran sido los ingleses no habría más que progreso riqueza y desarrollo.

Desgraciadamente, España no supo responder a esta falsificación de la historia por parte del anglo protestantismo sionista y cayó en la trampa de inventar su propia Leyenda Negra conocida como Leyenda Rosa, que es tan injusta como la Negra. La Leyenda Rosa creada por España y que aun hoy es sostenida por muchos historiadores e intelectuales hispanistas, consiste en anular cualquier clase de mérito y conocimiento previo a las civilizaciones que existieron en América antes de que ellos, los españoles, llegaran.

Esta interpretación es tan injusta y falsa como lo es la que diseminó la versión inglesa de que los españoles vinieron solo a saquear y matar sin aportar nada positivo. Aunque la Leyenda Rosa surgió como un antídoto terminó convirtiéndose en parte del mismo veneno que deseaba neutralizar, al presentar a los españoles como únicos civilizadores en medio de pobladores que, según esta versión, vivían en la prehistoria cuando esto es absolutamente falso.

Podríamos citar decenas de ejemplos y casos pero sólo mencionaremos uno por ser universalmente conocido que es el de la civilización teotihuacana, la cual es contemporánea a Roma, las dos prácticamente se fundaron al mismo tiempo y fueron las civilizadoras de grandes territorios. Los teotihuacanos tenían conocimientos muy avanzados de astronomía, matemáticas, geometría e incluso algún grado de dominio de tecnología que recién hemos desarrollado en el siglo XX, de acuerdo a recientes descubrimientos hechos en años recientes en la zona arqueológica de Teotihuacán, ya que se ha descubierto que debajo de la pirámide dedicada a Quetzalcóatl, se encuentra un enorme yacimiento de mercurio líquido, elemento que se usa en todo el mundo actualmente como un superconductor.

Para convertir el mercurio de su estado natural solido al líquido, se requiere un conocimiento avanzado en metalurgia y además la capacidad de generar altas temperaturas, pero eso no fue lo único que se halló en las profundidades de la pirámide antes mencionada, también se halló un gran salón cubierto por losas de piedra y de mica que es un aislante térmico y aislante radiactivo que se usa actualmente en alta tecnología, pero que, según la Leyenda Rosa, no correspondería a un conocimiento de una tribu incivilizada. Pero eso no fue todo, también en las paredes de los túneles subterráneos de la pirámide se descubrió que estaban cubiertas de un fino polvo dorado como el que se usa en los microchips de computadoras actuales, que funcionan también de superconductores y además había decenas de bolas metálicas que se desconoce para qué eran usadas.

Y algo más, se encontró que se desvió el curso de un río para que pasara precisamente por las partes interiores de las paredes de esos túneles para que sirvieran de refrigerante, como se utiliza en los reactores nucleares modernos, e incluso quedó la evidencia de que en algún momento hubo una gran explosión electromagnética en la zona de la pirámide del sol por la cantidad de rastros de alta temperatura que quedaron registradas en las piedras carbonizadas de ciertas partes de los vestigios arqueológicos.

Este nivel de conocimiento y dominio de cierta tecnología que no la tenía ni Roma, a la que Teotihuacán, en el momento de mayor expansión y gloria de ambas, hacia el año 100 de nuestra era, triplicaba en población al imperio de los Cesares, no corresponde con lo que se ha querido mostrar según la versión de la Leyenda Rosa.

Evidentemente los teotihuacanos tenían el suficiente grado de desarrollo y conocimiento para lograr generar de alguna manera lo que a todas luces son campos electromagnéticos.

Por último, sobre este asunto es importante mencionar que se ha descubierto, conocido y explorado solo el 10% de Teotihuacán, es decir, el otro 90% aún está enterrado o cubierto de vegetación y este es el mismo caso con el resto de culturas y civilizaciones de las que tenemos noticias que hubo en México, más otras muchas que ni siquiera se han descubierto.

Cuando los españoles llegaron a territorio mexica, se toparon con el imperio más sanguinario y quizá el que, en grado de civilización, había caído más bajo, de los que habitaron estas tierras a lo largo de milenios, que era el azteca, el cual estaba en un grado de degeneración pronunciado, pero eso que encontraron los españoles y que con todo y su decadencia los dejó maravillados por la maestría de su capacidad ingenieril y que dejaron consignado en sus crónicas afirmando que no había nada parecido en Europa, representaba el grado inferior de las decenas de civilizaciones que ya habían desaparecido cuando ellos llegaron.

Así que España no fue lo que refleja la Leyenda Negra, ni México era lo que dice la Leyenda Rosa.

Y regresando al momento de la separación de la hispanidad americana de España, que más que independencia fue un parto prematuro, se garantizó de parte del protestantismo angloamericano sionista, que con el veneno y virus de la masonería inoculado en los liderazgos políticos y sociales, los cuales adoptaron a partir de ese momento como historia oficial la Leyenda Negra, que nunca se lograría el verdadero desarrollo y bienestar económico de la hispanidad católica americana, ya que el potencial de estas naciones, por esta raíz católica, hispana mestiza, superaría con creces los límites que un sistema sustentado solo en el bienestar material como métrica del progreso humano, sin tomar en cuenta la parte espiritual como lo era el anglo-protestantismo.

Fue precisamente este rasgo espiritual el que elevó y sublimó a la civilización occidental con la llegada de Cristo y fue el triunfo de la cultura cristiana a la caída del Imperio romano, la que llevó a Europa a los mayores niveles de desarrollo científico, tecnológico, filosófico y espiritual porque potenció a su máxima expresión todos los avances que había acumulado la humanidad de aquella parte del mundo hasta entonces.

El triunfo del modelo inglés de explotación, usura, saqueo, piratería y materialismo, dio como resultado toda una convulsión revolucionaria a lo largo del siglo XIX en todo el mundo para imponer el dominio angloamericano a sangre y fuego y una vez conseguido esto en grandes partes del mundo, solo faltaba detonar tres guerras totales que abarcaran al mundo entero como no había sucedido jamás, para finalmente acabar de imponer su control y extirpar todo lo que lo impidiera, así en 1914 estalló la Primera Guerra Mundial contra Rusia y Alemania que eran las dos mayores amenazas para el avance del domino angloprotestante, una vez de rodillas ambas naciones se acabó de destruir a la cristianísima Rusia a través de la revolución comunista bolchevique que ha sido la mayor tragedia que se haya dado en aquel inmenso país.

Al mismo tiempo se lanzó una gran operación para convulsionar al vecino católico de Estados Unidos que es México, a través de una cruenta guerra civil que descarrilara el progreso y estabilidad que se había alcanzado a lo largo de los últimos veinte años del siglo XIX y los primeros diez del XX.

Después y ya pasados unos años del fin de la Revolución Mexicana, se intentó descristianizar de manera violenta al muy católico México a través de la guerra de persecución religiosa lanzada por el traidor Plutarco Elías Calles, masón y probablemente judío, que jugó el papel de testaferro y empleado del Departamento de Estado de Estados Unidos, que no solo fracasó en su intento, sino que por poco le cuesta la presidencia y el poder a las manos masónicas mexicanas.

Después esta misma operación de imponer una revolución comunista anticatólica se lanzó contra el corazón de la hispanidad católica que era España en la guerra civil de 1936 en la cual también allá el bando revolucionario antiespañol y anticatólico quedó derrotado y salió en fuga hacia México principalmente y al resto de la hispanidad americana para llevar el veneno disolvente y el odio recalcitrante anticatólico y anti hispano que desbordaban, con lo cual se le abrió paso al comunismo en estos países.

Estos traidores a España que se regaron por toda la hispanidad americana, formarían desde las universidades y los centros de cultura a varias generaciones que también acabaron renegando de su origen hispano católico y asumieron como su único y válido origen el de las culturas y civilizaciones prehispánicas que, aunque evidentemente aportaron al menos la mitad de los rasgos nacionales, no habían sido únicos y en la cultura diaria del México de mediados del siglo XX evidentemente era mucho más la influencia de la hispanidad católica que la indígena, pero el veneno y la semilla del mal ya se había sembrado en amplios sectores de la juventud y en las condiciones propicias brotaría de manera violenta y brutal para causar el mayor mal posible a finales del siglo y durante lo que va de este como lo veremos más adelante.

Regresando a Rusia y al final de la Segunda Guerra Mundial, desde ahí se lanzó el proyecto de conquista del mundo con el beneplácito y cooperación de Estados Unidos, que gustosa se repartió el mundo con su hermana la recién creada URSS que devoraría con dientes de hierro lo que no arrasara el protestantismo angloamericano.

Grandes partes del mundo después de la Segunda Guerra Mundial quedaron arrasados económicamente y moralmente y de este desastre en el que metió al mundo el sionismo angloamericano protestante, resurgió un espíritu para levantarse de la muerte, el hambre, la miseria y la destrucción y durante dos décadas, desde mediados de los cuarentas hasta mediados de los sesentas se dio en el mundo un gran desarrollo económico y un progreso material sin precedentes como reflejo de los avances tecnológicos que había desarrollado principalmente Alemania, Japón, Italia y varios países más del eje, cuyos descubrimientos, inventos e innovaciones tecnológicas pasaron a manos angloamericanas como botines de guerra para ser explotadas en su beneficio, siendo sin duda la mayor de todas, la tecnología alemana de cohetes gracias a la cual Estados Unidos logró ganar la carrera espacial a Rusia, aunque en realidad dicha carrera ya la había ganado Alemania dos décadas antes al desarrollar primero que nadie la tecnología y la ciencia necesaria para lanzar cohetes.

No fue casual que precisamente el único presidente norteamericano católico de la historia haya sido el artífice e impulsor en gran medida de este boom económico, y en tan solo 3 años John F. Kennedy logró impulsar la economía mundial gracias a su valiente decisión de gobernar por fuera de los lobbys de poder mafiosos judíos y protestantes masónicos que habían manejado los hilos del poder desde hacía 190 años en su país.

Solo una visión católica en el epicentro del protestantismo angloamericano hubiera sido capaz de romper esta maléfica tendencia y adoptar, aunque no fuera por nombre, lo que había sido el modelo hispanista de desarrollo con el que Kennedy se sentía plenamente identificado y repito, aunque nunca lo mencionara por nombre pero en sus actos quedó claro que lo mismo que hizo España con sus posesiones americanas, al llevar desarrollo y lo más avanzado de su conocimiento, eso mismo hizo Kennedy con los países del llamado Tercer Mundo que principalmente eran católicos.

Por ello ante el peligro de que ese gigante que es el hispanismo católico iberoamericano despertara y se pusiera en marcha, fue también una de las causas por las que el protestantismo angloamericano sionista masónico decidió asesinar al mejor presidente que ha tenido Estados Unidos.

Y lo mismo hicieron con su hermano Robert que representaba el mismo peligro y sin duda ganaría sin problema la elección presidencial de 1968, por eso fue asesinado también para que nunca volviera a entrar el catolicismo en el bunker diabólico del protestantismo angloamericano sionista masónico.

Con la muerte de los hermanos Kennedy, nuevamente quedó la vía libre para que el modelo protestante angloamericano se impusiera sobre el mundo y ahora no solo en cuanto a definir las tendencias económicas, sino también en la parte cultural y social.

Una gran parte del mundo que se encontraba bajo dominio soviético ya estaba sometido a los mismos intereses masónicos sionistas y ahora quedaba el mundo libre para ser sometido y para, además, descarrilar el progreso que había conseguido la humanidad en las dos décadas anteriores gracias a lo cual se reconstruyó el mundo devastado por la guerra mundial.

En la parte social que mencionamos antes, se echó a andar la operación de disolver al núcleo fundamental de la sociedad que es la familia, y se lanzó el asalto final para lograr que el mundo se despojara de lo que le quedaba de espiritualidad y se dejara llevar exclusivamente por el placer, lo material, la evasión del dolor, el egoísmo, la individualidad, el consumismo, el desenfreno sexual y toda clase de placeres que convirtieron al ser humano en una creatura inferior a los animales, ya que estos actúan por instintos pues carecen de conciencia.

Las revoluciones juveniles sociales y sexuales de los sesentas iban en ese sentido para preparar a una generación que se convirtiera en un manojo de emociones, de placeres y de necesidades materiales que nunca podrían ser plenamente satisfechas, al mismo tiempos se lanzó sobre la Iglesia Católica una gran operación de infiltración que, si bien ya venía de décadas atrás, fue precisamente en la década del sesenta cuando logró dar el golpe maestro y abrir desde adentro las puertas de la Iglesia a través del Concilio Vaticano Segundo que fue en mucho manejado por el protestantismo europeo.

Al derribar la barrera de contención que era la Iglesia para el mundo, este quedó desprotegido y era cosa de tiempo para que poco a poco comenzara a caerse a pedazos él junto con la sociedad, la familia, la moral, la esperanza, la fe y desapareciera la caridad, eso fue lo que pasó a lo largo de las últimas tres décadas del siglo XX cuando el mundo tuvo un ascenso vertiginoso en la carrera tecnológica y al mismo tiempo su vacío espiritual se iba ahondando y la Iglesia, que iba a paso veloz en vía de protestantizarse, ya no ofrecía respuestas a las grandes dudas que ha enfrentado la humanidad desde que apareció en el mundo.

Ese vacío espiritual fue llenado con espiritismo, y un misticismo falso venido de doctrinas orientales que mostraron prácticas contrarias al cristianismo como experiencias espirituales, ahí fue donde las corrientes y engaños filosóficos de la Nueva Era pusieron al alcance de todos, cubrir el vacío espiritual que la Iglesia Católica ya no podía llenar, aunque tuviera las herramientas para hacerlo, pues siempre las había tenido, pero se había dejado avasallar por el mundo que le impuso un margen de acción muy reducido y además fue violentamente atacada mediáticamente por toda clase de escándalos de prácticas indebidas de algunos miembros, incluso de la jerarquía, que fueron magnificados haciendo ver a la Iglesia como una institución podrida hasta los cimientos y carente de credibilidad y autoridad.

Ese era el medio ambiente propicio para la última parte de este proyecto de imponer el estilo de vida angloamericano protestante masónico sionista que en este siglo XXI lanzó con tremenda furia y violencia la ideología de género y sacó del sarcófago al comunismo, lo desempolvó y lo presentó como la moda ideológica para los jóvenes del presente siglo y ya sin ningún disimulo, impuso en todos los países la homosexualidad, el aborto, el feminismo, etc…como las prácticas aceptadas y obligatorias de la nueva generación conocida como millenials, llevando a su máxima expresión la búsqueda del pacer, el huir del dolor, el rechazar el sacrificio, negar las verdades de la fe y la existencia de un infierno o un cielo como consecuencia de los actos personales, se impulsó además el mayor individualismo que se haya visto en la historia separando los núcleos sociales con los nuevos dispositivos de comunicación.

Esta nueva generación nacida en este siglo XXI fue incapacitada para afrontar desafíos, se le volvió cobarde, incompetente e infantil y se le deformó para que sea incapaz de soportar y enfrentar contrariedades y reveces, por lo que, a la vuelta de algunos años que ellos, por el cambio generacional estén al frente de los gobiernos, instituciones y empresas, será casi generalizado que se hundirán con ellas por vivir mortalmente infectados con el veneno de la ideología de género y de la agenda de destrucción de la familia y de la sociedad.

Y como golpe final contra la institución más importante del mundo que es la Iglesia Católica fue la elección y ascenso de un protestante en la práctica como lo es Jorge Mario Bergoglio en la silla de Pedro, actuando como un verdaderos Judas Iscariote al mostrar al mundo católico al acérrimo enemigo de la Iglesia: Martín Lutero como un ejemplo y un “testigo del Evangelio” colocándolo en línea directa hacia los altares, sacando del infierno a Judas Iscariote, al cual Bergoglio intenta justificar y compadecer, y afirmando, por si fuera poco, que los judíos por sí mismos están salvados y que no necesitan de la acción salvadora de Jesucristo, con ser judíos en su sangre llevan la salvación.

Haciendo abierta promoción de la Teología de la Liberación tan condenada por Juan Pablo II y Benedicto XVI, aplaudiendo a los regímenes comunistas y exigiendo que las puertas de Europa sean abiertas de par en par a la invasión musulmana que ha jurado destruir la civilización occidental cristiano católica.

Es en este contexto en el que nos encontramos actualmente, cuando muchos gobiernos occidentales han caído en la perversa izquierda y los que no, de todas formas han adoptado como políticas oficiales la agenda de género, la promoción de la homosexualidad, el aborto y la destrucción de la sociedad heterosexual y además abiertamente se revelan y rechazan al cristianismo, como sucede en la mayoría de los gobiernos europeos e hispanoamericanos.

Es en este momento en el que pareciera que no hay esperanza, cuando más urgente es que los herederos de las glorias de los Reyes Católicos, los que recibimos las bondades del hispanismo, lo hagamos resurgir como la única esperanza que le queda a la humanidad, ya que solo una nueva civilización hispano-católica es la única que tendría la capacidad de romper el materialismo, el egoísmo, el hedonismo, la vanidad, la cobardía, el infantilismo y todas las calamidades que ahora gobiernan la mente y espíritus de las actuales generaciones y que, si no se los impedimos, iremos todos arrastrados por los más jóvenes directo al precipicio de la inhumanidad que nos sumirá en la peor época de la humanidad, ya que ellos habrán perdido la capacidad de reaccionar y de afrontar los desafíos que les tocará enfrentar.

Por sus cualidades distintivas que ya hemos enlistado, la civilización hispano-católica es la única que tiene la capacidad de hacer de cada ser humano un héroe, un santo y un genio que se dé generosamente a los demás, que esté dispuesto al sacrificio, que aguante el dolor y lo asuma como una purificación y logre un crecimiento con él, que busque el beneficio de los demás y al lograrlo reciba el suyo propio, que esté dispuesto a romper el círculo perverso del odio, el rencor y que encuentre a Dios en cada acto y parte de la creación.

Somos precisamente nosotros los hispanoamericanos católicos los que estamos obligados a conocer, defender, promover y difundir el legado del que somos herederos.

Somos la franja de tierra más amplia del mundo que comparte un mismo idioma y religión, que tenemos una historia semejante y la mayor comunidad de naciones que compartimos una ideología e identidad hermana y que además tenemos la bendición de estar sobre uno de los territorios más fértiles, ricos y potencialmente prósperos del planeta, por lo que tendríamos todo para convertirnos en el vergel, el motor e impulsor de la economía mundial, además de ser el bastión de la fe y el re-evangelizador del mundo.

La humanidad pende de un hilo y ese hilo lo tenemos tomado nosotros de una punta, ese hilo se llama hispanismo católico, si lo soltamos o se rompe habremos perdido toda esperanza, pero nuestra mano está sujeta por la del mismo Cristo, esa es nuestra garantía y esperanza y eso mismo debemos proclamarlo para que regrese la fe al mundo y con ella su salvación.

Nació en la Ciudad de México En 1975.

Analista político desde hace más de 23 años, ha dado asesorías estratégicas a la iniciativa privada, a las fuerzas armadas, partidos políticos, a la Iglesia y a representaciones diplomáticas.

Ha impartido cursos de religión, historia, apreciación e historia del arte, geoestratégia y política, crecimiento personal y espiritual, entre otros temas en diversas ciudades de México.

Ha escrito más de 400 artículos sobre una amplia gama de temas como: historia, economía, política, defensa de la vida, escatología, religión, arte, ciencia, tecnología, nuevo orden mundial y revisionismo entre otros temas que han sido publicados en revistas y sitios de internet de México y otros países de habla hispana de América y Europa.

Fundó hace cinco años el Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que es una publicación internacional calificada como uno de los mejores y más especializados medios de inteligencia, que se publica quincenalmente, y además produce videos de conferencias, entrevistas e informes especiales con sus corresponsales de diversas partes del mundo.

Participó como ponente junto con expertos de todo el mundo en el primer Congreso Internacional Identitario en mayo de 2015 en Guadalajara, Jalisco, México.

En febrero de 2016 publicó su primer libro Iglesia Perseguida Iglesia Verdadera que fue prologado por el Doctor en Teología y Doctor en Humanidades José Alberto Villasana.

Por invitación e iniciativa de Esteban Arce, uno de los comunicadores más importantes e influyentes de México, Miguel Salinas Chávez fundó en marzo de 2017 Orgullo e Identidad Nacional Mexicana (OEINM) que es una productora de contenidos audiovisuales para crear material identitario nacionalista de México, el cual originalmente se difundió a través de los medios de comunicación abierta más importantes de México como son Televisa y Grupo Imagen, en los espacios informativos que conduce Esteban Arce y ahora además, ese contenido se difunde en su propia página web, su canal de YouTube, y ampliamente en las redes sociales con la intención de despertar y exaltar el orgullo por la identidad nacional.

Es colaborador del periódico español Gaceta.es que es uno de los más influyentes de aquél país.

Es el representante en México de Infovaticana que es uno de los sitios web más seguidos e influyentes a nivel mundial sobre temas relacionados con la Iglesia Católica.

Conduce el programa México para Iberoamérica del canal de TV argentino TLV1.

Es colaborador y el representante en México del Consorcio de Medios español Grupo Intereconomía.

Es el representante en México del canal de tv colombiano Tele Amiga.

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