El Núremberg de los Fujimori

6 votos, promedio: 2,00 de 56 votos, promedio: 2,00 de 56 votos, promedio: 2,00 de 56 votos, promedio: 2,00 de 56 votos, promedio: 2,00 de 5 (6 votos, promedio: 2,00 de 5)
Tienes que registrarte como miembro para valorar esto.
Cargando…
Compartir:

Es momento de hacer un análisis entre ambos sucesos, los infames y aberrantes Juicios de Núremberg (1945-1946), y la situación judicial y legal que atraviesan los Fujimori, cuyas similitudes superan de lejos, las diferencias, que en tiempo y contexto, pudieran tener. Ambos, son una suerte de «Espectáculo de impresión», es decir, cosas que parecen ser, pero al final no son. Entonces, se desliza una básica, pero importante pregunta inicial, y es, ¿Por qué parece ser?, la respuesta es, porque ambos, fueron sucesos utilizados sistemáticamente, por el sensacionalismo macabro de su tiempo, para vender portadas, y a su vez, predisponer a la opinión pública hacia un veredicto, arreglado de antemano, por diversos sectores de «Poder».

En el caso de Núremberg, podemos citar el caso más notable de los 24 acusados en el juicio principal, Hermann Göring. La prensa del lado vencedor de guerra, le atribuyó crímenes irrisorios, cuando este militar, casi en toda su actuación durante la llGM, se desempeñó como jefe de la Luftwaffe y Ministro de Aviación, un piloto héroe de guerra (lGM), quien fue; utilizado y deshonrado por la prensa. A falta de canciller, se le acusó por imputaciones inverosímiles, como crímenes de guerra.

En el caso de Göring, tanto su juicio, como los pormenores; fueron transmitidos en vivo por cadenas mundiales, vía radio, minuto a minuto, detalle a detalle; los cuales fueron la comidilla de los medios de comunicación de su tiempo. Podemos entonces, apreciar la clara similitud mediática, con el juicio de Alberto Fujimori del año 2007: Una prensa morbosa, en ambos casos borreguizando masas, midiendo y manipulando el ‘Zeitgest’, para el beneficio de la pauta politica, cultural y social, marcada por una mano, (¿O quizá nariz?), negra.

Enfocándose en materia legal; en Núremberg, tanto para Göring, y varios acusados más; la polémica que incluso en su tiempo generó, fue que muchos de los cargos, por los que se les acusó; fueron tipificados a partir de ese momento, por lo cual, vendrían en esencia a ser juicios sin ley existente, (leyes retroactivas). Hasta el hombre más neófito en leyes sabe, que proceder de tal manera, no es ético, ni legal; que sin ley existente, no se debe ni puede juzgar; en especial, si se trata de tan graves acusaciones, formuladas en un breve lapso culminado la guerra; y a su vez, sin la imparcialidad necesaria, para garantizar el debido proceso. Además, existe el principio básico de que la ley no es retroactiva, y que los crímenes deben ser juzgados y sancionados, según la jurisdicción vigente del lugar donde fueron cometidos, y si se trata de extradiciones, buscar coincidencias en la tipificación de delitos. Nada de esto fue aplicado en Núremberg, ni en los juicios de Tokio, (Versión japonesa de Nùremberg, ocurrida casi en simultáneo). Göring, terminó suicidándose, al igual que Alan García, para evitar el vejamen y la ignominia; de una sentencia pre-diseñada, en un ‘Juicio Express’.

Joachim von Ribbentrop, militar alemán, que fue ejecutado por ahorcamiento; a raíz de los Juicios de Núremberg en 1946, dijo: «No se puede hacer juicio sin ley», ¡Razón en sobremanera tuvo!. Contra toda lógica, a falta de ley existente y válida; en Núremberg, aquellos tiranos verdugos; introdujeron por primera vez, la noción jurídica de «Crimen contra la humanidad». De la misma manera, se cometió, no sólo una injusticia, sino una barbarie legal; al condenar a Alberto Fujimori, por la noción de «Autoría Mediata», una figura, que no era ley en el año 2007; y que se incorporó en nuestro país, exclusivamente para dicho juicio.

Asimismo, muchos juicios fueron desarrollados de forma «Express», para evitar el inminente «Tu Quoque»,(¡Tú tambien!), una justificación del derecho internacional, la cual básicamente consiste en que; sí se es acusado de algo, y la parte acusadora también ha cometido ese delito, podría ser sujeta a juicio también. Podemos concluir, que de haberse aplicado, se hubiera podido, tanto en Núremberg como en Tokio; juzgar el genocidio núclear de Hirosima y Nagasaki, a manos del Ejército Estadounidense, con una cifra total de 246 mil civiles muertos, debidamente documentados; y por supuesto, las violaciones y asesinatos, de mujeres y niñas Alemanas, durante la ocupación comunista rusa en Alemania. De hecho, tanta fue la impunidad, que a los soviéticos comunistas, se les eximió de acudir a juicio como criminales de guerra.

Si no fue así, aplicándose una apócrifa justicia unilateral, y ninguno de estos crímenes atroces se juzgó, fue, porque de haber aplicado una justicia sana, coherente, y basada en el principio de la reciprocidad, inevitablemente, cada juicio Alemán y Japonés, se habría caído; y hubiera sido un papelón de proporciones bíblicas, para la Rusia Comunista, el EU y Gran Bretaña, maniatados títeres de aquel entonces. Una farsa legal de aquella magnitud, con tantas, e innumerables irregularidades, sólo fue posible, gracias a el silencio de una variedad de medios de comunicación masivos, cómo complices. De igual forma, si Perez y Vela no demostraran sezgo político, favoreciendo al gobierno de turno, si la prensa no idiotizara a las masas, y el TC no se prestara para interferir en una gracia presidencial, el linchamiento mediático no sólo contra los Fujimori, sino contra todo opositor político se caería. Como verán, la figura del, «Juez y Parte», en ambas etapas de la historia.

Habrá quienes, tanto de izquierdas como de derechas, en este punto dirán: ¿Cómo es posible que comparen en similitud a los militares «Nazis» de Hitler, con el régimen de Alberto Fujimori?, y les respondo: ¡Dejemos la cucufateria hipócrita por favor!, ¿Acaso a Fujimori no le inventaron cifras grotescas de muertos basadas en «Aproximaciones» y no en cadáveres reales?, ¿Acaso a Fujimori no lo llamaron «Genocida», públicamente, a diestra y siniestra, por todo el mundo?, ¿Acaso, con Fujimori el sector neo-comunista, no se le prendió con uñas y dientes, creando una comisión revisionista, titulada «De La Verdad y Reconciliacion», que enardeció viejos odios en lugar de reconciliarnos?, y finalmente, para que nos ponga a pensar, ¿Acaso un sector, con injerencia de un lobby judío-jázaro, no boicoteó su gobierno, a tal punto de derrumbarlo, y sacarlo del poder?. Fácil es, entonces golpearse el pecho, difícil es, encontrar y reflexionar a conciencia, sobre los errores e injusticias de la humanidad, que afectan a todos los colores políticos por igual.

En el caso de su hija Keiko, una madre de familia, por sobre todas las cosas, lo que sucede con ella actualmente, no es más que una extensión del Núremberg aplicado hacia con su padre, por lo cual, no debe sorprendernos si una acusación, juicio y sentencia pre-diseñados vienen en camino. Su gente, su partido y sus militantes; al tratarse de una ‘Vendetta Politica’, deben entender que algo así no se combate con abogados, sino con acciones políticas, dentro y fuera del país. Al margen que simpatizemos o no, ya sea con los juzgados en Núremberg, Tokio, o con los Fujimori, la pregunta de fondo es, ¿Quiénes están facultados a marcar una pauta, para señalar entre líneas como CULPABLE o NO a alguien, mientras se somete a juicio?, ¿Quién les ha otorgado aquella potestad de marcarle un camino a la justicia, justicia que en teoría debiera ser ciega, para así poder actuar, sin colores, ni simpatías políticas? Pues la respuesta es NADIE.

Y ahora, voy a finalizar con un detalle interesante: En Núremberg-Alemania, Bayer, una compañía propiedad de los judíos-jázaros Rothschild, que hasta el día de hoy conocemos, hay que resaltar, que amasó fortuna con la guerra, pero después de ella, en dicho «Juicio» gozó de total impunidad. Hoy sucede exactamente lo mismo en Perú con Odebrecht, quienes gozan por parte de jueces y fiscales de una nauseabunda deferencia.

Que esta amarga historia, no siga repitiéndose, por la salud y bienestar de nuestra patria. Si Núremberg, fue un abuso político, mediático y oscuro precedente legal en la historia de la humanidad moderna; ya que trastocó la ley, pasando, de legítima a parcializada, ¡No debemos permitir, que como nación, nos sucedan «Pequeños Núremberg» aquí!, carnicerías, donde por encima de la razón, y la justicia, se sitúen intereses políticos de un puñado de mafiosos, que son tanto en 1945, como en este nuevo Milenio, ¡Oh, coincidencia!, los mismos «lnternacionaIes».

Compartir:
Do NOT follow this link or you will be banned from the site!