Jacobo Zabludovsky el ejemplo más patético y corrupto de un periodista vendido al sistema podrido masónico-sionista, por eso apoyó a López Obrador

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Jacobo Zabludovsky fue durante décadas el referente en México de lo que representó la peor tradición de la manipulación y ocultamiento de la   información del México post revolucionario.   Portavoz y agente principal de los intereses sionistas en México y alto miembro de la masonería, lo que lo colocó como pieza clave para ejecutar los planes del Nuevo Orden Mundial y contribuir como pocos, a mantener a México alejado de cualquier oportunidad de desarrollo y progreso.

México, es un país odiado por judíos lo mismo que por masones, por su profunda religiosidad y por ser un territorio elegido por Dios para una misión especial, tan especial, que destinó esta tierra para que fuera la casa permanente de Su madre, que nos dejó la única imagen hecha por la mano de Dios estampada en el ayate de Juan Diego. Por ello, ambos, masonería y judaísmo sionista se confabulan contra la población mexicana y contra su identidad religiosa, porque como se ha publicado en este boletín, la masonería es una creación judía y está al servicio de ésta aun cuando sus cabezas y dirigentes lo ignoren.

Jacobo encarnó el ideal judío: soberbia, avaricia, ambición, odio, venganza, egocentrismo y traición a la patria que lo vio nacer, pero que no consideró su patria verdadera, esta era únicamente Israel y para mayor clarificación de lo que era su verdadero pensamiento y de cómo el veía y se veía, reproducimos unos extractos de unas muy reveladoras entrevistas que concedió a medios judíos como el sitio de propaganda sionista “Enlace judío México” y que se complementa con una presentación que hizo ante sus hermanos de religión en una sinagoga en la cual habló en medio de una atmosfera que sintió de absoluta comodidad para poder hacer una serie de confesiones   y revelaciones que no dejaran duda sobre lo que él pensaba y cómo fue su actuar. A continuación aparecen fragmentos de tres entrevistas para medios judíos la más antigua es de 1994, otra es de 2013 y la más reciente es de 2015.

Esta entrevista la concedió unos meses antes de su muerte tal vez por ello o presintiéndola, no se cuidó de hablar y revelar algunos de sus muchos secretos.   “Ser judío es un orgullo y un estado de ánimo, porque permanentemente es una presencia en todas mis actividades, en mi conducta y en mi deseo para trascender. Al llegar a México mi padre se encontró con los hermanos León y Elías Sourasky que eran burgueses judíos, también de Bialostock (de donde era su padre). Ellos tenían una fábrica de colchones, eran textileros   y le dieron trabajo a mi padre.   Al paso de los días, don Elías le dijo a mi padre que si seguía trabajando como empleado no iba a crecer y le aconsejó ‘si recoges los retazos de tela que usamos para hacer colchones, te vas al mercado Hidalgo, los vendes y comercias’.

Así comenzó mi padre en la industria textil. Muchos años después, conocí a don Moisés Cosío, uno de los hombres más ricos del México; entre sus empresas se encontraba la fábrica de toallas La Josefina. Mi papá también le compraba sus retazos textiles.”   Mi padre se instaló junto a la fábrica de los colchones en la colonia de los Doctores, decidió traer a mi madre y mis hermanos, yo nací ya en México, en 1928, en plena Guerra Cristera, dos o tres meses antes de que fuera asesinado Álvaro Obregón; esto da una idea de lo tumultuoso del momento.”

Nací en la vecindad con una asistente de partera. Unas monjas que estaban ocultas en la vecindad, se acercaron a la casa, se hicieron entender por medio de un intérprete y se ofrecieron a bautizarme. Al principio mis padres no entendieron, y cuando se dieron cuenta de lo que se trataba por poco se desmayan, de buena manera convencen a las monjas que no me iban a bautizar. En mi casa siempre hablamos idish, nunca en español. El idish, fue el idioma de las víctimas del Holocausto.   Mi padre en su juventud, siendo soltero se ganó la vida como agente viajero de una empresa editorial de libros en idish, en Bialostock; los judíos eran ávidos lectores.

En esa aventura de vender libros por la Rusia profunda, mi padre, en los largos recorridos en tren, aprovechaba para leer los libros que iba a vender; luego nos involucró en el amor a la lectura y a los autores que él leyó, Dostoievski, Tolstoi, Pushkin y de los autores judíos, Shalom Aleijem, Sholem Asch, I.L. Peretz, Jabotinsky, éste último un personaje del sionismo.

Iba yo en la escuela pública y frecuentaba muy poco los medios judíos; mi mamá estaba preocupada, quería que yo fuera a un club a conocer niñas judías, pero resulta que ya las conocía. Una prima mía que se llamaba Rebeca Loboselsky me llevó a un club con el propósito de conocer niños de mi edad judíos, hombres y mujeres.   Resulto de otra manera, se llamaba Betar Hatzioni, era un club sionista con ciertos toques como parafernalia fascista, estaba en la calle de Donceles. Así me fui quedando en La Merced, nunca me he salido.

Había una convivencia en la vecindad muy buena por encima de las creencias religiosas, del problema económico que no lo sentíamos, por encima de las aspiraciones de cada quién, del origen geográfico. Mis amigos libaneses que de vez en cuando me hacen un homenaje con la comunidad libanesa.”

Mis amigos católicos me enseñaron a rezar antes de romper las piñatas y todavía me sé la plegaria que cantábamos sin ninguna intención o ningún temor de contaminarnos o de ser convencidos.” Es obvio que el antisemitismo existe y se manifiesta de vez en cuando inesperada y violentamente.   Me siento muy orgulloso de la comunidad (judía) a la que pertenezco, siento que de alguna forma contribuí a fortalecer sus instituciones las vi crearse.

Vi llegar al Rabino Rafalin en 1933, fue muy amigo de mi papá, no obstante que mi papá era libre pensador (masón), profundamente devoto de la cultura judía, está muy entrelazada la religión pero son cosas distintas.   Los primeros años de nuestra comunidad se formaron con la asesoría de B’nai B’rith* y otras instituciones, algunas logias masónicas prestaron sus locales para las primeras reuniones religiosas de los judíos en México.

Los jóvenes recién llegados formaron la Asociación Juvenil Israelita de México. *La Liga Antidifamación (ADL en inglés) es una organización judía fundada por la organización B’nai B’rith («Hijos de la Alianza», en castellano) en los Estados Unidos, cuyo objetivo es “mediante apelación a la razón y la conciencia y si es necesario a la ley, detener la difamación del Pueblo judío”   Disfruto enormemente de la compañía de miembros de la comunidad.

Estamos en un yishuv del que podemos sentirnos orgullosos. En un principio nos valíamos de gente no judía famosa pero afín a nosotros (sionismo-judío) para poder tener acceso a los niveles gubernamentales, por ejemplo se recurría al General Clark Flores para tener audiencia con algún funcionario que la Comunidad tenía interés de informar, consultar o solicitar algo.

También fue un intermediario Gabriel Alarcón, que tenía muchos cines en la Ciudad de México, fundó el Periódico El Heraldo, que ya desapareció.   Cuando Julio Toremberg, amigo mío, ocupó la presidencia del Comité Central Israelita, influí con él diciéndole, ‘¿Por qué estamos utilizando intermediarios? Esta comunidad es “respetable” por sí misma, entonces se sustituyeron los intermediario por funcionarios de la Comunidad; a los que no les agradecemos nunca los que hacen y han hecho por nosotros.

Han entregado su tiempo, esfuerzo y preocupación por fortalecer todas las estructuras comunitarias, lo han logrado y todos nos beneficiamos de ello”. Siempre he tenido un sentido de pertenencia a un grupo, a este grupo de mexicanos judíos, de eso he sido consciente y he actuado en función y en consecuencia de esa convicción. Como resultado de eso, se ha reflejado en mi conducta personal, tanto dentro de la Comunidad como fuera de ella. Soy muy disciplinado en cuanto al respeto de las autoridades de la Comunidad, los dirigentes del Comité Central Israelita de México, siempre han estado atentos a cualquier cosa que yo pudiera decir y cuando he recibido algún ataque, por judío, lo he informado porque puede ser parte de algo que yo desconozco y tal vez ellos tengan antecedentes y esto contribuye a un mejor conocimiento del entorno y de los peligros que pueden rodearnos; he mantenido esta relación con los líderes de la Comunidad desde hace 50 años.

También dentro de la Comunidad participé en el nacimiento o fortalecimiento de algunos esfuerzos por mejorar la Comunidad, por ejemplo, soy fundador del Instituto Cultural México – Israel, y te puedo decir casi matemáticamente cuando se fundó yo tenía prácticamente unos 18 años, eso fue en 1946, de todos aquellos brillantes intelectuales mexicanos, judíos y no judíos que instalamos el Instituto Cultural México – Israel, yo soy el único sobreviviente.

Me siento orgulloso de haber comido con David Ben Gurión en Sdé Boker, de haberlo escuchado; me siento orgulloso de mi relación con Isaac Nabón, Presidente de Israel, sefardita que habla ladino y que me recibiera en su casa del Jerusalem Viejo; me siento orgulloso de haber podido ser amigo de Arthur Rubinstein, el pianista más famoso del siglo XX; de haber acompañado a Diego Rivera y a Frida Kahlo y de haber comido en su casa varias veces, me ha dado muchas satisfacciones mi profesión. Es una pasión.

Yo no estoy para darle consejos a Israel, sino para recibir consejos de Israel.   El hecho de que una persona como Ahmadineyad se pare enfrente de una tribuna y diga que quiere borrar a Israel del mapa pues eso lo define, yo creo que este tipo de manifestaciones anti judías, porque no es contra un Estado. Los antisemitas dicen que aman a los judíos pero odian a Israel por imperialista, eso es falso, es una manera de disfrazar un odio. Creo que en cualquier momento Israel tiene la respuesta a un desafío de ese tipo.   Me dejó una profunda huella un pequeño libro de Emmanuel Kant, “Fundamentación metafísica de las costumbres”, ese libro establece que en la conducta humana no es lo que haces, sino la intención con que lo haces, es lo que vale.”   Estos fragmentos nos muestran claramente aspectos de su personalidad que la mayoría de la gente ignoraba de él y cuáles fueron sus orígenes y cómo se relacionó con el poder a través de las logias masónicas controladas por las comunidades judías a las que él pertenecía.

El reconocido periodista Vicente Leñero, lo desenmascaró y se expresó de forma muy dura y clara acerca del más famoso periodista de Televisa: “Obsesionado en allegarse premios y merecimientos luego de haberse dedicado durante casi tres décadas a falsear la realidad político-social de México desde las pantallas de Televisa y en connivencia con el PRI, Jacobo Zabludovsky sigue apostando a la desmemoria histórica, aquella en la que busca desvanecer su papel en el golpe contra el Excélsior de Julio Scherer García”.

El disfraz de periodista incorruptible que en la última etapa de su vida se puso Zabludovsky no a todos convencía.   Leñero, el año pasado, fue muy duro con Zabludovsky, al señalarlo como el “empoderado líder de opinión al servicio de la empresa a la que servía, ligada ésta, indisolublemente, a la ‘presidencia imperial’ de un PRI que manejaba al país como si fuera de su propiedad”. Fuertes cosas le dijo Leñero a Jacobo, “el gran orquestador de la campaña contra el Excélsior de Julio Scherer García en 1976 cuando aquél era director de información de Televisa y conductor del noticiario Veinticuatro Horas”.

Leñero no olvidaba: “Aunque hoy parece olvidarlo todo nuestra sociedad sin memoria, existen testigos que conservan esa imagen de Jacobo Zabludovsky en las viejas pantallotas de sus televisores. Aparecía en medium shot con su ensayada sonrisa simpática, traje y corbata impecables y enjaretada su cabeza por un par de audífonos enormes que lo convertían en la caricatura de sí mismo. Se le tenía desconfianza y hasta temor por la manera de tergiversar los hechos haciendo creer a su audiencia que la realidad era así como él —‘objetivo y veraz’— la transmitía a diario”.

Habrá homenajes a Jacobo Zabludovsky, pero seremos injustos con la historia si olvidamos su papel de pilar del PRI más autoritario: “Auxiliándose en Veinticuatro Horas se enderezó la campaña contra el Excélsior de desde la presidencia de un Echeverría enfurecido e implacable. Entre muchas otras tretas, Jacobo dio voz a su amigo Roberto Blanco Moheno que manoteaba y escupía desde la pantalla contra ese ‘periódico comunistoide’, y envió a su reportero estrella Ricardo Rocha a dizque investigar la prefabricada invasión de fingidos ejidatarios a un fraccionamiento de la cooperativa Excélsior. ‘Pobrecitas víctimas’, se dolía el compasivo Rocha”.

Hay que decir siempre la verdad, como Leñero lo hizo: “Muchísimo tiempo después, en marzo del año 2000, cuando se apartó o fue apartado de Televisa por Emilio Azcárraga Jean que deseaba iniciar su gestión sin ataduras, Jacobo Zabludovsky se lavó la cara, las manos, se sacudió de recuerdos y pesadillas, y reinició con extraordinaria vitalidad su camino hacia la conversión. Poco a poco, no de golpe, se transformó en Zabludovsky el bueno”. En una entrevista que Milenio le hizo en 2012, el creador del estilo Televisa de informar, es decir, el fundador de la Fábrica de Mentiras que es la televisora de Emilio Azcárraga, respondió lo siguiente cuando le preguntaron si se arrepentía de algo que hizo, o no hizo, como periodista: “Por supuesto, hay muchas cosas que no hice, que hubiera hecho mejor o de otra manera. Pero todo lo que he hecho es público, está a la vista. No tengo cadáveres en el clóset”.

Zabludovsky es considerado como un periodista fundamental en la historia del periodismo mexicano. Sí, fundamental, como Julio Scherer. Aunque hay que aclarar que hay fundamentos buenos y fundamentos malos. Scherer era de los primeros; Zabludovsky de los segundos. No bastan sus palabras para borrar una historia tan lamentable.   De la mano de Televisa, Zabludovsky trabajó para los intereses del gobierno mexicano desinformando a la población durante décadas.   Fue una pieza central en el golpe al periódico Excélsior en el año 1976, que bajo la dirección de Julio Scherer era un medio crítico del gobierno del entonces presidente Luis Echeverría.   El periodista Vicente Leñero -quien colaboraba en Excélsior en los tiempos del llamado Golpe de Estado- en un artículo titulado “La Conversión de Zabludovsky” publicado en 2014 en la Revista de la Universidad Nacional Autónoma de México, recordó lo siguiente: “Quizá la evidencia más contundente de la falta de Zabludovsky a la ética periodística es la nota con la que inició su noticiero la noche del 2 de octubre de 1968.

En lugar de informar sobre lo acontecido en la plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, el conductor de Veinticuatro Horas decidió dar una nota sobre el clima de ese día en la Ciudad de México: “Hoy fue un día soleado”, es la frase, hoy célebre, con la que arrancó el noticiero de esa noche.”   Más tarde Zabludovsky informó que hubo un zafarrancho en Tlatelolco y parecía que había lesionados. A 47 años de distancia es por todos conocido lo que sucedió ese día a los estudiantes.   La guerra sucia de los Zabludovsky Pero Jacobo no es más que un digno miembro de su familia cuyos antecedentes históricos relacionados a lo peor de los intereses judíos sionistas se remontan a cuando su clan vivía en Polonia que durante siglos ha tenido la desgracia de la ocupación parasitaria tumultuaria.

En Zabludow, desde el año 1600, aproximadamente, una comunidad judía anidó allí. Los Zabludowsky o Zabludovsky se dicen sobrevivientes del «holocausto», en el cual murió toda su familia, lo cual es falso, puesto que Jacobo y Natalia salieron mucho antes de que las tropas libertadoras alemanas entraran a Polonia y muchos otros siguieron haciéndolo durante la guerra.   Jacobo hijo, nació en la ciudad de México en 1928. Al estallar la guerra, los judíos polacos viajaron a la Unión Soviética y se refugiaron al otro lado de los Montes Urales. Uno de los Zabludovsky que permanecieron en Polonia, sobrevivió, tal como muchos otros de sus congéneres que supuestamente habían sido gaseados y horneados muy lejos de sus lugares de residencia.

David Zabludovsky es uno de los que volvió de los Montes Urales a Polonia en abril de 1946, casi dos años después de que había sido «liberado» este pueblo. Luego de un viaje de tres semanas en un tren repleto de judíos, llegó a Lublin, donde fueron recibidos por las autoridades comunistas con vino y viandas, dándoles la bienvenida como a héroes.

Allí encontró muchas organizaciones sionistas y numerosas familias que emigraron posteriormente a Eretz, Israel, a fundar kibuttzim.   David narra que los polacos se dieron cuenta de que los judíos no habían sido quemados, lo cual los enfureció, por lo que dijeron: «terminaremos lo que los nazis no acabaron». Similar odio sentían los patriotas polacos por el invasor Ejército Rojo y sus comisarios judíos.

Un primo de David Zabludovsky llamado Motke murió al atacar a traición a un soldado de la SS, mientras que otro de ellos, Yosef, también «sobrevivió» y emigró a Israel, pero supuestamente otro primo suyo, Aarón, fue quemado vivo junto con otros 1,500 judíos en la sinagoga de Bialystock la tierra natal de la familia de Jacobo Zabludosvky. Sin embargo, da cuenta de otros de sus familiares de Zabludow con otros apellidos que también «sobrevivieron». A los 22 años, luego de haber estudiado la carrera de Derecho, Jacobo tuvo los méritos suficientes como nadie como para ser el primer productor y director de un noticiero profesional en México. El único a nivel nacional.

En realidad no fue por sus méritos sino que fue puesto ahí por las camarillas poderosas del lobby judío sionista de México y las logias masónicas que le servían. Con tan brillante respaldo y padrinazgo, llegó a ocupar simultáneamente la oficina de comunicación social de la Presidencia de la República. De este modo, sus noticias eran una mera repetición de los boletines oficiales que él mismo hacía. Desde la pantalla se dedicó a propagar la farsa del holocausto que ya se ha desmentido documentalmente en este boletín reproduciendo las mismas fuentes judías contemporáneas de la Segunda Guerra Mundial que dieron testimonio de que nunca hubo cámaras de gas ni cremaciones masivas.

No tengo constancia personal de esto, pero a esos testigos judíos que lo vieron y lo vivieron sí y nos fiamos de su testimonio.   Jacobo nunca se cansó de presumir su amistad con Fidel Castro y promover «artistas» sifilíticos.   Mientras Jacobo mentía en televisión y apuntalaba el régimen priista con su control manipulatorio de información, su hermano Abraham recibía contratos multimillonarios del gobierno (el mismo gobierno que supuestamente mató a su sobrino) para realizar edificios públicos y unidades habitacionales para el populacho.   De tan mala calidad y mal gusto son sus obras, que cuando se le preguntaba, él mismo esbozaba una sonrisa al decir: «hay muchas obras que no me gustaría que perduraran; ¿cuáles?, mejor no se lo digo, pero hay calles por las que no paso…»

Aún con la sonrisa, explica el por qué: «fueron planeadas con la mejor intención, pensando que iban a tener éxito, pero, desde varios puntos de vista, los resultados no correspondieron con lo que uno imaginó en el diseño.” (Entrevista para la revista Construcción y Tecnología del Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto, A.C., enero de 2001).   Otro Abraham, hijo de Jacobo éste, combina su actividad de «comunicador» con la de empresario.   Introducido por su padre como lector de noticias, «periodista», productor de noticieros y propietario del semanario Época, se ha valido de sus relaciones con grupos de poder y su influencia en los medios de comunicación para realizar ventajosos negocios que rayan en la ilegalidad.

El 15 de noviembre de 1989 se celebró un contrato de compraventa de las acciones de Mexicana de Autobuses, S. A. (MASA) propiedad del grupo privado Wigisser, las cuales adquirió la empresa Enlehe. «Nosotros (Raúl Salinas, José Madariaga, Abraham Zabludovsky y otros empresarios) integrábamos —declaró Abraham— la firma Moda FSI y poseíamos el ciento por ciento de las acciones de Enlehe».   Añadió que de noviembre de 1989 a enero de 1993, periodo en el cual Raúl Salinas de Gortari y José Madariaga Lomelí fueron accionistas de MASA a través de sus respectivas empresas, se nombró presidente del Consejo de Administración a Carlos Yñigo de Gortari, que en ese momento era funcionario de Probursa (banco fundado por la comunidad judía).

Ese cargo lo ocupó del 28 de marzo de 1990 al 9 de diciembre de 1992. En ese periodo, dijo Abraham Zabludovsky, las compañías Inmobiliaria Maparo y Constructora Maparo, ambas de Raúl Salinas de Gortari, cambiaron de razón social a las de Yorkmex y Mexicana Naviatex, respectivamente.   Dijo también que en noviembre de 1992 tanto Salinas de Gortari como Madariaga Lomelí decidieron, en forma conjunta, retirarse de Enlehe, poseedora del ciento por ciento de las acciones de MASA. «Su salida se instrumentó mediante un fideicomiso en Multibanco Mercantil Probursa (propiedad de Madariaga Lomelí), constituido el 7 de diciembre de 1992 en dicha institución, donde se depositó el ciento por ciento de las acciones. «Para ese efecto, se les garantizó el pago de sus acciones mediante cartas de crédito que emitió Bancrecer por un total de 36 millones de dólares».

De éstos, 12 millones se entregaron a la empresa de Madariaga Lomelí y 24 millones a las de Raúl Salinas de Gortari. Mientras Raúl Salinas permaneció en la cárcel, sus cómplices disfrutaron en la impunidad gozando de las fortunas que crearon y multiplicaron al amparo de su hermano Carlos.   Menos conocido, pero no menos importante, es el Embajador (¿!) Jaime Zabludovsky, primo de Abraham, quien fuera de foco de cámaras y micrófonos fraguó al gusto y conveniencia del lobby judío sionista los tratados de libre comercio con América del Norte, con Europa y con Israel.

El voto ingenuo e inconsciente de los congresistas que aprobaron estas monstruosidades que han arruinado a los productores nacionales, constituye una negligencia que merece sean juzgados como traidores a la Patria, según marca la Constitución.   Aunque en el caso de Jaime Zabludovsky no puede considerarse negligencia ni traición a la Patria (mexicana), sino un acto de lealtad a su patria Israel, que fue a la que siempre sirvieron los Zabludovsky en contra del interés mexicano, actos que merecen la pérdida de la nacionalidad mexicana, según la propia Constitución, y la expulsión del país como extranjero indeseable.

Como parte del clan Zabludovsky debe también mencionarse a otra judía, Adela Micha, quien apadrinada por Jacobo se convirtió en lectora de noticias y luego ha tenido una terrible «carrera» como conductora y promotora del feminismo barato.   Su «cercanía» a otro judío el mega traidor a la patria Jorge Castañeda Gutman, entonces Secretario de Relaciones Exteriores del otro traidor y desequilibrado mental Vicente Fox, le permitió a Micha «exclusivas» como entrevistar al presidente Vicente Fox en una gira por Europa, haciendo a un lado a la responsable de la fuente.   Micha ha sido una revolucionaria de los noticieros: por primera vez la imagen de la conductora es más importante que la noticia, sus vestidos, poses, joyería y accesorios deben dominar el cuadro y la lectura de los acontecimientos debe causar la menor distracción posible a estas prioridades.

El carcajeo cínico y desmesurado como muestra de la seguridad e inteligencia de la conductora refuerzan su intención en que nos demos cuenta de que no importa qué se dice sino el cómo se diga.   Por eso, con la credibilidad que   artificialmente se le ha creado la pusieron al frente de la conducción del experimento social judeo sionista llamado «Big Brother», durante el cual leyó un fragmento del comunicado de prensa del Departamento de Estado norteamericano posterior al primer bombardeo sobre Bagdad, luego de lo cual dijo: «en este momento ya no hay guerra».   Dentro de los Zabludovsky, Moisés, se dedica al «arte», para fortuna de México, la mayor parte de las veces lo realiza y lo exhibe en Nueva York, afectando así a unos cuantos «intelectuales».

El poder acumulado por este clan los convierte en intocables, en detentores de impunidad y en influencia para la toma de decisiones al más alto nivel. Tanto el régimen como izquierdas y derechas por igual rinden pleitesía y culto a los Zabludovsky, los aclaman como maestros, intelectuales y patriotas. Nada más lejano a la realidad   En una columna publicada el 27 de abril de 2013 titulada “Todo olvidado” de la cual reproducimos unos fragmentos, respecto al homenaje y entrega de la presea al Mérito Cívico Eduardo Neri,   Bernardo Bátiz escribió:

“En el país, pero especialmente en la ciudad de México, vivimos momentos asombrosos y confusos en los que el recuerdo y el olvido, el rencor y el perdón, surgen y desaparecen, se mezclan y se separan. La Cámara de Diputados entregará la medalla al Mérito Cívico Eduardo Neri a un personaje muy conocido en la capital, Jacobo Zabludovsky, periodista conductor de un programa de radio y por años titular del programa más importante de Televisa.

Hubo, parece, unanimidad, ni discusión, ni debate, sólo elogios y buenos recuerdos de sus reportajes, entrevistas a famosos del mundo y trabajo disciplinado, fiel al sistema.

Frecuentemente en el Congreso falta sentido y oportunidad para ciertas decisiones votadas sin mayor análisis y apresuradamente; el premio cívico que se le otorga demuestra una falta de memoria o bien, gran generosidad de los legisladores de oposición.   PAN y PRD que votaron a favor, olvidan antiguos agravios, los únicos agradecidos por los servicios prestados antaño, son los de la mayoría priista de regreso al poder; los opositores, hace ya algunos años, no fueron bien tratados por el hoy condecorado, la mayoría de sus actuales legisladores son jóvenes y no tienen por qué hurgar en hemerotecas o viejos papeles y por lo visto los órganos de sus partidos no conservan alguna tradición oral.

Olvidaron o ignoran, que en cierta ocasión el PAN repartió por toda la ciudad miles de calcomanías en las que aparecía la caricatura de Zabludovsky, adornada con una larga nariz igual a la del Pinocho de Disney, tan larga que ya tenía ramas, hojas y pajaritos; se trataba de echarle en cara que mentía en sus programas, cuando el ícono del neopanismo Manuel J. Clouthier competía con Salinas por la Presidencia de la República.

Entonces la terquedad y el valor civil de Maquío lograron que se abrieran las puertas de la televisora para darle oportunidad de responder y aclarar lo que parecía un ensayo de guerra sucia, tan útil después. Personalmente recuerdo otro caso que nos ofendió: el día de las elecciones presidenciales en que competían Pablo Emilio Madero por el PAN, el viejo PAN, y Miguel de la Madrid por el PRI, el mismo PRI, en el programa de Zabludovsky pasaron una gacetilla falsa y perversa, para desalentar a los votantes, diciendo que Madero se había retirado esa mañana de la contienda; no se pudo aclarar la nota en todo el día, ni el principal del programa ni sus ayudantes recibieron llamadas o aceptaron aclaraciones.   El PRD tienen agravios diferentes, por lo visto también olvidados, en los que participó el subordinado de quien por confesión propia se decía soldado del Presidente; en ese juego de metáforas, el ahora reconocido y premiado, hubiera sido entonces algo así como el que llevaba la cantimplora del soldado del Presidente.

Pero es un noble principio olvidar los rencores; quien da nombre a la medalla Eduardo Neri demostró gran valor y decisión en un discurso en 1913, en el que echó en cara a Victoriano Huerta, desde la tribuna de la XXVI Legislatura, la traición a Madero y Pino Suárez.

No fue Neri asesinado como ellos o como Belisario Domínguez o Adolfo Gurrión, sobrevivió e hizo carrera política apadrinado por Álvaro Obregón.   Y la última humillación que sufrió Zabludovsky y que tuvo repercusiones nacionales e internacionales fue un mes y medio antes de su muerte cuando la Universidad veracruzana considerada la segunda universidad de mayor prestigio académico en México le negó la entrega de un Doctorado Honoris Causa gracias a la presión generada por una campaña de los mismo estudiantes que consideraban a Jacobo indigno de tan alta distinción. Esto se dio a conocer el domingo 17 de mayo, con el siguiente comunicado:   “Ante la creciente versión y las reacciones derivadas sobre el proceso académico para otorgar el Doctorado Honoris Causa de nuestra casa de estudios, la Dirección General de Comunicación Universitaria (DGCU) informa que la institución ha considerado no continuar el proceso propuesto por la Facultad de Comunicación”.

La junta académica de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de esa universidad había aprobado, con 40 votos a favor y 15 en contra, la propuesta de entregar el reconocimiento al periodista mexicano Jacobo Zabludovsky.     Sin embargo, tras darse a conocer la decisión, el usuario Ángel Ramos publicó una petición en el sitio Change.org para solicitar la cancelación de la entrega del premio. Con el siguiente argumento: “De la mano de Televisa, Zabludovsky trabajó para los intereses del gobierno mexicano desinformando a la población durante décadas“, indica la petición que en pocas horas logró reunir miles de firmas de respaldo. En la petición de change.org se podía leer: “Los que suscribimos esta petición consideramos que el perfil de Zabludovsky no cumple con lo detallado en ese articulado (del Reglamento de Reconocimiento al Mérito Universitario), por ello pedimos que la Junta Académica de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación retire la propuesta de entregarle el Doctorado Honoris Causa a Jacobo Zabludovsky y que la Rectoría rechace cualquier petición presente y futura de otorgar un reconocimiento al comunicador”.

El reglamento de la UV indica: “El Doctorado Honoris Causa podrá ser conferido a quienes por su contribución a las ciencias, a las letras o a las artes, hayan realizado una labor extraordinaria para el mejoramiento de las condiciones de vida o del bienestar de la humanidad”. Lo que no se cumplió en el caso de Zabludovsky.   Quince días después de esta humillación sufrida por Jacobo se dio un brutal ataque contra una docena de estudiantes y activistas de dicha universidad, en dicho ataque al menos ocho estudiantes de la Facultad de Humanidades y activistas de la Universidad Veracruzana (UV) fueron atacados con machetes, palos con clavos y bates de béisbol por un grupo de hombres encapuchados quienes irrumpieron en una de sus viviendas, la madrugada del viernes 5 de junio.

“Ya se los va a cargar la…, hasta aquí llegaron”, les señalaron un grupo de diez personas encapuchadas, con máscaras de payasos y con el rostro cubierto para luego emprender la golpiza en el interior de una casa ubicada en la calle de Herón Pérez, a una cuadra del inmueble del PRI estatal y donde se supone hay una guardia nocturna policíaca.

La vivienda quedó con los vidrios rotos, el lavabo y las paredes salpicadas de sangre, una bicicleta tirada en el piso y la puerta del baño rota, producto de la refriega. Aunque la SSP ya condenó los hechos en un comunicado y la Fiscalía General dice que investiga, 12 horas después del atentado, no había ninguna guardia policiaca y ningún agente del Ministerio Público se presentó en el lugar de los hechos.

Estudiantes y catedráticos de la UV responsabilizaron de la agresión al titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal (SSP), Arturo Bermúdez Zurita y al gobernador priista, Javier Duarte de Ochoa de querer intimidar a los jóvenes universitarios en vísperas de las elecciones del domingo 7 de junio.   Edith Escalón, estudiante universitaria e integrante de la Asociación Defensora de los Derechos Humanos “Decide” reseñó que por acuerdo grupal de los estudiantes se decidió “reservar” la identidad de los 8 jóvenes agredidos, para salvaguardar su integridad y la de sus familias.

En rueda de prensa ofrecida en el área de urgencia del Centro de Especialidades Médicas (CEM) de Xalapa, sus compañeros de aula responsabilizan a las autoridades estatales del ataque: “Tenemos miedo, pero no nos vamos a dejar”, comentó Julián Ramírez, estudiante universitario e integrante de la Alianza Nacional contra el Fracking.   Apenas hace unos días, el Partido del Trabajo (PT) denunció que tuvieron acceso a un documento llamado “balance electoral 2015” donde la SSP y la Secretaría de Gobierno estatal (Segob) ponen en la mira a lo que ellos llaman “desestabilizadores de elecciones”.

Fidel Robles reseñó que en dicho “diagnóstico gubernamental”, la SSP identifica a diversos activistas, políticos de oposición, ambientalistas, pero también a catedráticos y estudiantes universitarios identificados con grupos de izquierda.   Muchos de los cuales hicieron activismo y concientización dentro del campus universitario para impedir que se le otorgara el doctorado honoris causa a Zabludovsky.   “El tema de las elecciones no nos representa nada, queremos desmentir que estamos haciendo actividades en favor o en contra, como lo señala el documento que filtró el PT y que es real… creemos que nos señalan porque su esquema de inteligencia (del gobierno priista) es bastante imbécil”, expusie- Saldaña señaló que en las investigaciones ministeriales no hay que buscarle mucho: “Los agresores despachan en palacio de gobierno. El ataque fue perfectamente organizado en aras de intimidar a los estudiantes”.

En la rueda de prensa, Julián Ramírez señaló que una vez perpetrado el ataque, sólo se apersonaron dos patrullas para tomar fotografías de los heridos y retirarse del lugar. Los jóvenes atacados pidieron auxilio policiaco: “Cúbranos, nos van a matar si se van”, contó. Sin embargo las patrullas se retiraron. Hasta el momento, ningún directivo de la Universidad Veracruzana, de la Rectoría de la institución escolar, del gobierno de Duarte o de la Fiscalía General del Estado se ha acercado para tomar conocimiento de los hechos.

La madre de uno de ellos –quien pidió el anonimato- señaló que su hijo, estudiante de la licenciatura de Historia, sus compañeros lo recogieron “inconsciente”.   “Lo golpearon con saña, todos los dientes se los rompieron, tiene fractura de la muñeca. Mi hijo tiene un bebé, está estudiando y trabaja… no se vale esta represión, estoy segura es del gobierno, todos los golpes fueron a la cabeza, por eso se desmayó, le dejaron los ojos casi cerrados, casi no recuerda nada”. Una estudiante que estuvo presente en el ataque aceptó hablar sólo con Proceso y dos medios más, expone: “Estábamos en un cumpleaños, ni alcohol teníamos, era la una y media de la mañana cuando vimos unas luces, al parecer de una camioneta, escuchamos ruidos, rompieron vidrios y entraron por la fuerza, diciendo groserías nos empezaron a golpear alcancé a esconderme, un poco, debajo de la cama”.

Con el rostro pálido, los pómulos inflamados por los golpes, la ceja abierta de un lado y morada del otro, con las manos temblando, la joven continúa su narración en la parte trasera del hospital: “Unos llevaban gorras, otros máscaras, como cinco minutos duró el ataque, les fue peor a los que estaban más cerca de la puerta, eran como diez personas golpeando sin cesar. Nosotros gritábamos: Ya paren, ya paren”. La joven asegura que una vez concluido el ataque, a todos los universitarios les fue arrebatado su teléfono celular y además el grupo armado se llevó dos computadoras portátiles que llevaban dos de los estudiantes atacados.

Julián Ramírez agrega: “Las patrullas sólo fotografiaron a los heridos, algunos de ellos de gravedad, pero eso no les importó, la policía obedeció órdenes de unos sujetos vestidos de civil, quienes desde un Pontiac blanco dieron la orden de irse del lugar, por lo que dejaron a los estudiantes heridos en las banquetas y a otros dentro del domicilio”.

Una vez que el hecho se hizo viral en las redes sociales, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Fiscalía General del Estado emitieron los comunicados 3557 y 3558 en donde niegan rotundamente “tener participación” en el ataque que sufrieron estudiantes: “Desde la dependencia condenamos categóricamente los hechos y llegaremos hasta las últimas consecuencias”, expusieron.   Por su parte los estudiantes señalan: “Responsabilizamos al gobierno del estado de Veracruz por esta campaña de ataques despiadados y criminalización de jóvenes y activistas en el marco del proceso electoral marcado por la incertidumbre y la violencia generada por el mismo gobierno. Hacemos responsables a todas las instancias del gobierno de éste y cualquier otro ataque hacia los compañeros y cualquier otro joven.

Del mismo modo exigimos un pronunciamiento y acciones concretas por parte de la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara ante el ataque, no permitiremos una cacería de brujas”.   Tal vez el negarle a Jacobo el Honoris Causa y la humillación que pasó como consecuencia de una campaña de activistas que impidieron que la Universidad Veracruzana legitimara la trayectoria de tan oscuro personaje, y la agresión a algunos de estos activistas universitarios quince días después, no tengan relación, probablemente nunca lo sabremos, pero sin duda ahora Jacobo, que cruzó el umbral de la muerte, ya pudo ver claramente que la idea central y principal en torno a la cual basó sus convicciones y giró su vida, fue una gran mentira y un grave error: el Mesías, al que rechazó siempre, sí era ese Jesús de Nazaret tan odiado por los judíos y Él será quien se encargue de dictarle su sentencia eterna, sin duda se ha de haber llevado una gran sorpresa.

Fuente: Animal Político, Voluntadf.Blogspot.Mx, Proceso, Enlace judío México

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