México debe rescatar las enseñanzas y filosofía de José Vasconcelos para sobrevivir como nación

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México se desliza rápidamente hacia el abismo económico y social como consecuencia de erráticas políticas económicas, del nuevo gobierno federal, más décadas de padecer un modelo político basado en la falsedad, la simulación, la trampa, la corrupción y la impunidad, por lo que es más urgente que nunca que México y sus líderes verdaderos que están comprometidos con el desarrollo y que se empeñan en sacar a este riquísimo país de la mediocridad, la barbarie cultural y el desmembramiento social, retomen las ideas, ejemplo y filosofía de uno de los mayores intelectuales del siglo XX en México: José Vasconcelos.

Este modelo de gobierno que combatió y denunció Vasconcelos y que desde entonces ha impedido la verdadera democracia, el crecimiento y desarrollo de todo el potencial de México durante los últimos noventa años, inició con el terrible periodo de unos de los peores presidentes de la historia nacional: Plutarco Elías Calles (oficialmente presidente de 1924-1928 aunque ejerció el poder hasta 1934).

Calles trató de revertir muchos de los logros y avances que se lograron en el cuatrienio de Álvaro Obregón y sumió a México en su segunda guerra civil del siglo XX, la guerra y persecución religiosa, siguiendo las órdenes del gobierno norteamericano que lo utilizó como un gerente de sus intereses. José Vasconcelos fue el más aguerrido combatiente contra Calles y los intereses internos y extranjeros que él representaba.

Vasconcelos fue quien, con la claridad de un filósofo, supo prever el desastre que le esperaba a México si se imponía en el poder el grupo e ideas que encabezaba Plutarco Elías Calles. Tan claro lo veía que esa ha sido nuestra triste realidad durante tres cuartos del siglo XX y lo que va del siglo XXI.

Aunque ha habido momentos buenos para México en estos noventa años, incluso algunos periodos de crecimiento, pero nunca el despegue definitivo ni la plena autonomía.

Vasconcelos fue un nacionalista que se forjó en la defensa de la historia y el orgullo nacional desde su más temprana infancia ya que, aunque nacido en Oaxaca en pleno gobierno porfirista, se crio en el ambiente fronterizo de Piedras Negras Coahuila.

Vasconcelos recibió una sólida educación en donde se debe recibir la verdadera formación de todo hombre, en la familia y en el hogar. Sus padres se ocuparon de blindarlo espiritual e ideológicamente contra las ideas protestantes norteamericanas, ya que estudiaba en una escuela americana, así que muy pronto se hizo bilingüe y aprendió a defender los intereses nacionales en sus clases de historia contra la visión triunfalista norteamericana.

Su madre ponía especial atención en la formación integra de José y siendo ella una ferviente y devota católica, se ocupó de educarlo en temas espirituales los cuales fueron fuente de inspiración posterior para toda su obra literaria, filosófica y social.

Él fue el más intelectual y voraz lector de su clase, el primer libro que leyó completo fue la Ilíada de Homero lo cual dejó una profunda huella en su vida y fue precisamente éste libro el primero que editó siendo el primer Secretario de Educación del país en su programa de lecturas populares.

Vasconcelos tenía una sed insaciable por el saber y pronto se fue formando en él un humanista universal-nacionalista muy rara y afortunada combinación que de vez en cuando se llega a dar y que cuando los hay, se convierten en los impulsores que logran, por sus ideas, las grandes transformaciones históricas.

El comprendía muy bien muchos de los grandes problemas nacionales así como los internacionales, era un analista profundo y amaba sobre cualquier cosa la verdad, siendo su ejemplo de análisis, pensamiento y búsqueda de la verdad el modelo de Platón, el más grande de los filósofos de la antigüedad y tal vez de todos los tiempos. Estos gigantes del pensamiento y de la moral fueron los que formaron el amplio y solido cimiento intelectual de Vasconcelos.

Su agudo pensamiento captó la atención de Madero en su aspiración presidencial a la cual se sumó. A la muerte de la presidente Madero, orquestada, planeada y ejecutada por la embajada de Estados Unidos, fue la voz de Vasconcelos la más crítica que denunció la confabulación norteamericana, lo cual le trajo como consecuencia una feroz persecución.

Vasconcelos como el estudioso de la historia nacional que era, siempre fue un gran defensor de la identidad nacional compuesta por la raíz indígena enriquecida con el mestizaje de la cultura europea que llego en 1519. Rechazando y denunciando la leyenda negra creada por Inglaterra contra España y adoptada y difundida posteriormente por Estados Unidos sobre la conquista y dominación española.

Él se veía a sí mismo y a toda la nación como la providencial mezcla de la civilización europea, con el rico pasado histórico indígena mexicano, que había dado como fruto una nueva civilización que no era europea ni indígena sino un poco de ambas y más que ambas. Esta convicción suya desde la infancia lo marco de por vida.

Un capítulo de su biografía no muy conocido lo convirtió en un místico y un metafísico que confirmó la convicción de que era un elegido para llevar sobre si los destinos trágicos de nuestro país. Sin duda él pudo haber liberado a nuestro país de las cadenas que nos han colgado los intereses angloamericanos.

Esta experiencia la tuvo en su infancia y dejó profunda huella en su espíritu fue una experiencia mística en un templo junto a su madre de la cual solo él fue consciente.

Vio una imagen de la Virgen María cobrando vida, moviéndose y mirándolo fijamente con ojos llenos de ternura haciéndole sentir el profundo amor que siente por el hombre y dejándolo experimentar la sensación más dulce, consoladora y bella de su vida.

Cuando llega a la ciudad de México a estudiar el bachillerato es atraído por los círculos intelectuales de avanzada impregnados de ateísmo y positivismo francés.

El adoptó esos modelos de pensamiento hasta que se topa con “La Divina Comedia” de Dante la cual le provoca una revolución intelectual y le da la conversión a sus convicciones originales cristianas-platónicas y esto le da sentido a todo su modelo de pensamiento en el cual él ve al universo como una sinfonía de armonía, orden y belleza que refleja la magnificencia y perfección de Dios, por lo que desde ese momento integra al arte a su modelo educativo que posteriormente implementara como Secretario de Educación con la intención de formar en cada mexicano un ser consciente de su lugar en el universo y que tuviera acceso a lo mejor de la creación humana de todas las épocas.

Este pensamiento e ideales revolucionarios, humanistas y absolutamente libertarios fueron los que le consiguieron de enemigos a los grandes intereses que dictaban la política del gobierno mexicanos desde Londres y Washington, ya que para que se aceptara la imposición de su voluntad, era un requisito indispensable mantener al pueblo en la mayor de las ignorancias, pobreza, miseria y sumido en los vicios y la desesperanza para que bajo ninguna circunstancia pudiera llegar a acariciar la posibilidad de liberarse del yugo que ni siquiera era capaz de ver.

Vasconcelos se convirtió en el enemigo público número uno de los intereses que respaldaron y pusieron en el poder a Plutarco Elías Calles y a su grupo, del cual surgió el Partido Acción Nacional como una pantalla de oposición al que controlaban realmente los mismos intereses que financiaron la creación del Partido Nacional Revolucionario que después se convirtió en el PRI. El PAN fue creado por Gómez Morín que era un incondicional de Plutarco Elías Calles ya que fue su protegido.

Calles lo llamaba afectuosamente Morincito y este “morincito” fue el encargado de crear el marco jurídico para la fundación del Banco de México que era la institución que los grandes intereses bancarios judíos angloamericanos necesitaban en México para controlar la emisión de dinero y el crédito, teniendo el control del crédito tenían control sobre la economía por eso Gómez Morín y Plutarco Elías Calles impulsaron gustosos el modelo autónomo del Banco de México como se los mandaron sus patrones angloamericanos-sionistas.

Desde 1824 quedamos atados a las cadenas que nos vinieron de Inglaterra y Estados Unidos a través de las logias masónicas, ya que éstas fueron realmente las triunfadoras que se instalaron en el poder durante casi dos siglos.

A partir de esta toma de poder por parte de las logias yorquinas, escocesas, nacionales, etc., prosiguió durante todo el siglo XIX una gran turbulencia social a consecuencia de la disputa del poder entre “hermanos”, pero siempre se acababan acatando las decisiones tomadas en las cúpulas y esto nos llevó a ver una historia distorsionada de nuestro país en donde los liberales eran los buenos y los conservadores los malos.

Y todo el siglo XIX, según esta corta óptica, se resumió en choques entre ambos bandos que finalmente dio el triunfo al bando liberal que se oponía a la intervención de la iglesia en asuntos nacionales.

Sin embargo es muy importante destacar la figura y pensamiento de otro gran héroe nacional: el Padre José María Morelos y Pavón, que fue sin duda el personaje más importante de la Guerra de Independencia por lo que logró y representó pero sobre todo por su clarísimo pensamiento sobre lo que necesitaba México.

El, siendo sacerdote, fue repudiado y condenado por la jerarquía católica y perseguido por los masones realistas y él, como ningún otro personaje de la Guerra de Independencia, logró conjuntar el pensamiento del interés cien por ciento nacionalista con lo universal del pensamiento cristiano católico que convirtieron el ideario del padre Morelos en el modelo de lo que debería ser nuestra república: que no sea gobernada por logias, ni que eternice privilegios y fueros.

Morelos nos legó de forma magistral en los “Sentimientos de la Nación” un testamento espiritual, político y filosófico que deseaba una patria con sentido religioso. Porque México desde la época prehispánica siempre fue un pueblo religioso pero además humanizado y universalizado con el pensamiento y filosofía cristiana que representa la igualdad, caridad, servicio y amor.

Lo que Morelos representó en el siglo XIX para México y que terminó siendo un proyecto abortado por los que se hicieron con el poder desde el bando liberal, lo representó Vasconcelos en el siglo XX. Cien años después, él retomo ese estandarte que quedo abandonado y lo convirtió en su ideal.

Y al igual que con Morelos, a Vasconcelos los mismo intereses le impidieron llegar al poder para evitar que realizara ese modelo de Morelos y de él mismo, que representaba la plena independencia esperada desde hacía un siglo y que aún hoy seguimos esperando en el México del siglo XXI.

La figura de Vasconcelos y de Morelos, como esa especie de profetas nacionales que buscan sacar al pueblo de la esclavitud, espera a su continuador del siglo XXI.

Vasconcelos fundó la orden terciaria franciscana en México es decir, el grupo laical de los franciscanos.

Si Morelos no hubiera sido inmolado como el siervo de la nación que fue y hubiera logrado la consumación de la independencia convirtiéndose en el primer jefe o presidente de México, sin duda hubiera sido el mejor gobernante de la historia de nuestro país y sin duda nunca hubiera existido un traidor como Juárez.

Así como si hubiera ejercido el poder que legítimamente ganó en las urnas Vasconcelos en 1929, no hubiera existido políticamente Calles ni el PRI. Que México tan distinto tendríamos.

Si hubiera gobernado Morelos seguramente también hubiera gobernado Vasconcelos.

México está viviendo la más profunda crisis de valores de su historia donde los peores personajes nos han gobernado durante las tres últimas décadas, y han dejado como consecuencia de su perversa corrupción en nuestro país, la peor de las herencias: la de la desesperanza.

Todo el mal acumulado durante este periodo posterior a la consumación de la independencia, en el que nuestra patria sigue en espera de ejercer libremente su soberanía, ahora nos está reventando por todos lados y las decisiones del gobierno actual, así como fueron las de Calles en su momento, solo agudizarán más la agonizante situación de nuestra nación.

Es por ello que México ahora necesita más que nunca un filósofo y místico de la talla de Vasconcelos que sea un apóstol de la verdad, la cultura y la sabiduría y un héroe profundamente religioso como Morelos, que esté dispuesto a la inmolación como siervo en el altar de la patria.

López Obrador evidentemente no es ni lo uno ni lo otro, entonces ¿quién ahora tomará con una mano el legado de Vasconcelos y con la otra el estandarte de Morelos para poder finalmente consumar nuestra independencia nacional que hemos estado esperando durante siglos?

Nació en la Ciudad de México En 1975.

Analista político desde hace más de 23 años, ha dado asesorías estratégicas a la iniciativa privada, a las fuerzas armadas, partidos políticos, a la Iglesia y a representaciones diplomáticas.

Ha impartido cursos de religión, historia, apreciación e historia del arte, geoestratégia y política, crecimiento personal y espiritual, entre otros temas en diversas ciudades de México.

Ha escrito más de 400 artículos sobre una amplia gama de temas como: historia, economía, política, defensa de la vida, escatología, religión, arte, ciencia, tecnología, nuevo orden mundial y revisionismo entre otros temas que han sido publicados en revistas y sitios de internet de México y otros países de habla hispana de América y Europa.

Fundó hace cinco años el Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que es una publicación internacional calificada como uno de los mejores y más especializados medios de inteligencia, que se publica quincenalmente, y además produce videos de conferencias, entrevistas e informes especiales con sus corresponsales de diversas partes del mundo.

Participó como ponente junto con expertos de todo el mundo en el primer Congreso Internacional Identitario en mayo de 2015 en Guadalajara, Jalisco, México.

En febrero de 2016 publicó su primer libro Iglesia Perseguida Iglesia Verdadera que fue prologado por el Doctor en Teología y Doctor en Humanidades José Alberto Villasana.

Por invitación e iniciativa de Esteban Arce, uno de los comunicadores más importantes e influyentes de México, Miguel Salinas Chávez fundó en marzo de 2017 Orgullo e Identidad Nacional Mexicana (OEINM) que es una productora de contenidos audiovisuales para crear material identitario nacionalista de México, el cual originalmente se difundió a través de los medios de comunicación abierta más importantes de México como son Televisa y Grupo Imagen, en los espacios informativos que conduce Esteban Arce y ahora además, ese contenido se difunde en su propia página web, su canal de YouTube, y ampliamente en las redes sociales con la intención de despertar y exaltar el orgullo por la identidad nacional.

Es colaborador del periódico español Gaceta.es que es uno de los más influyentes de aquél país.

Es el representante en México de Infovaticana que es uno de los sitios web más seguidos e influyentes a nivel mundial sobre temas relacionados con la Iglesia Católica.

Conduce el programa México para Iberoamérica del canal de TV argentino TLV1.

Es colaborador y el representante en México del Consorcio de Medios español Grupo Intereconomía.

Es el representante en México del canal de tv colombiano Tele Amiga.

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