¡No a la dictadura del pensamiento!

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En mi corta vida y experiencia como mujer, gestora política, comunicadora y piloto de aeronaves he llegado a la conclusión que el principal antídoto frente a la dictadura del pensamiento, proveniente del Neomarxismo y la utopía que representa el comunismo son tres factores: El trabajo, la educación (escuela y hogar), y tener bien identificados a quienes financian y elaboran las agendas para sus siervos, los progres y comunistas.

Trabajo, no como lo plantean los demagogos para mantener ilusionados cual borregos a las masas, ¡No! Trabajo, como la única obligación que todo estado respetable tiene hacia cada ciudadano que compone su nación, en lugar de proporcionarle dádivas o migajas, sino una fuente para que ellos mismos forjen su suerte a puro pulso, una oportunidad para edificar un futuro y dignificarse como seres humanos. Las dádivas y migajas son asistencialismo que esclavizan al ser humano, lo denigran en valor y le acostumbran a saberse y aceptarse como un ser inútil, resignado, en calidad de parásito, eso es comunismo. El trabajo real, aquel fomentado por inversion privada (En términos justos, claro está), nacional e internacional, en cambio los hace renacer en cuerpo y espíritu, erigirse de nuevo como hombres fuertes y dueños de su propio destino.

Sobre la Educación, es una pena inmensa ver como a los niños y adolescentes en las escuelas, desde pequeños, se les predispone subjetivamente a aceptar más adelante al comunismo, o por lo menos percibirlo como algo natural. De plano, por ejemplo en el curso de Historia Universal Moderna, en las aulas se les enseña de una forma macabra que la «Revolución Francesa» de 1789 fue algo bueno, la cual únicamente busca fijarse en el subconsciente de estos inocentes niños y adolescentes, planteandola como un levantamiento en favor de la justicia de los pueblos ante un régimen «Opresor», idealizando como un «Paladín de los derechos de los débiles» al jacobino hereje y psicópata Robespierre, cuando la realidad es que la dichosa «Revolución Francesa» en poco o nada se diferencia de la sangrienta «Revolución Cubana» de 1953-1959, de Fidel Castro (De hecho, tuvieron casi los mismos financistas, banqueros judíos, en el caso de Castro disfrazados de Soviéticos), la Revolución Francesa es genuinamente el punto de partida de los mayores males y desgracias del mundo moderno, ya que intrínsecamente parió las bases de lo que más adelante sería el comunismo. En 1917, llegó la «Revolución Bolchevique», por obra y gracia de Lenin, vía Trotsky a su vez sponsoreado por el judío Rockefeller, para poner fin al gobierno de la Rusia Zarista, que de régimen relativamente decente, pasó a ser la nefasta «Rusia Comunista», la cual sobrevivió oficialmente hasta hace sólo algunas décadas, de esto sólo se les cuenta a los niños lo que les conviene, a ellos, la agenda progre neomarxista, no se les cuenta que fue casi un calco (potenciado, claro está), de la «Revolución Francesa». La Primera Guerra Mundial de 1914, es abordada con pinzas y pasa por «Agua tibia», ni siquiera se habla de las hazañas de Manfred Von Richthofen, el célebre «Barón Rojo», simplemente les dicen a los niños que fue por el asesinato de un archiduque, que devino en un conflicto internacional y que se logró la «Paz» con el tratado de Versalles. ¿Paz?, ¡Por favor, se mutiló, multó, humilló y desangró a al Imperio Alemán reduciéndolo a un país! ¿Cómo podemos hablarle a los niños de paz con semejante hipocresía y mentira?, sencillamente inaudito, y nuevamente se ocultan las manos banqueras judías que orquestaron aquella ‘guerra’.

Y sobre la «Segunda Guerra Mundial», la mentira y vulgaridad con la que es contada, llega a límites nunca antes transitados en la historia de la humanidad. No sólo por el «Holocuento», sino porque se omite malintencionadamente la desgracia y el deshonor que significaba para el pueblo Alemán vivir en la «República de Weimar», que se traduce en: Caos social, chusma política, desequilibrio económico, pobreza y hambre, poder en el sector comunista, persecución política, medios de comunicación parcializados, politización de la justicia, desmilirarización, indemnizaciones vergonzozas en favor de comunistas que sumieron en la miseria a su nación, 6 millones de desempleados, e inmigrantes a quienes «mágicamente» la tragedia económica no los tocaba. También ocultan que cuando Adolf Hitler asumió las riendas de Alemania, convirtiéndola en el Tercer Reich, del período 1933-1938 se produjo el VERDADERO «Milagro Económico Aleman», ¡No el mamarracho que ocurrió después de la guerra!, sino una verdadera obra maestra en la economía mundial, gestada en el Reich e ideada por Hjalmar Schacht, una suerte de sistema NacionalCapitalista, de economía mixta, ya que para acabar con la inflación y los 6 millones de desempleados, entre sus medidas mas famosas estuvieron la Privatizacion de empresas y la creacion de los «Bonos MEFO», una clase de moneda alterna circulando junto al Marco Alemán, para 1938 el desempleo estaba casi extinto y el PBI de Alemania ¿Adivinen de cuánto era?, pues del 50%, motivo suficiente para enfurecer y llenar de envidia al «resto del mundo», y en especial, para variar, a la banca judía.

Asimismo, omiten que durante la gestión de «El Führer» se dieron las primeras leyes animalistas en la historia moderna, y se prohibió la caza recreativa de animales, políticas en sobremanera adelantadas a su tiempo. Por otro lado, se estigmatiza a Hitler y al Reich de «Racistas» y «Supremacistas», cuando en la Waffen SS, tuvieron miles de soldados negros, asiáticos, musulmanes y hasta judíos, luchando para la Schutzstaffel. Y finalmente, se les acusa de «Machistas retrógrados», cuando el gobierno de A.H, convirtió con su apoyo en una «Rockstar» de sus tiempos, por toda Europa, a la talentosa piloto de pruebas Hannna Reitsch, no sólo facilitandole el acceso a exclusivas aeronaves, instrucción de primera y horas de vuelo, que en aquel entonces eran inaccesibles para las mujeres, sino también nombrándola (siendo piloto civil) capitana de la Luftwaffe, condedorándola con la «Gran Cruz de Hierro» en primera clase, siendo la única mujer en la historia de Alemania a quien se le otorgó, y el distintivo aéreo militar de oro con diamantes. Mientras en el resto del mundo, incluidos los países «aliados» las mujeres no pasaban en su mayoria de mecanógrafas, en Alemania, Hanna Reitsch era impulsada por el gobierno a lo grande para cumplir sus sueños, lográndolos todos. Como mujer, tengo claro que mientras el comunismo ha puesto a las mujeres en el último lugar, el anticomunismo en cambio las ha apoyado y tratado con el amor, honor y respeto que merecen.

La presión por parte de esa banca mafiosa y la falta de pantalones de Roosevelt, hicieron que Estados Unidos ceda, traicione sus principios «Republicano-Conservadores» y se alie junto al advenedizo de Churchill y al comunista sanguinario de Stalin, años mas tarde el General George Patton, reconoció el error de EU, afirmando que «Lucharon contra el bando equivocado» y ¡Por supuesto!, siempre será el bando equivocado aliarse con advenedizos, pero sobre todo con comunistas. En aras de la objetividad no negaré que Hitler cometió varios excesos con civiles inocentes, quizá por malos consejos, quizá ciego de venganza porque los millonarios judíos que habían saqueado Alemania durante tantos años, se le escaparon al huir como ratas hacia EU, ¿Quién sabe el impulso?, pero lo cierto es que se cometieron excesos, con civiles, lo cual siempre condenaré.

Sin embargo, ¿Dónde están esos supuestos 6 millones de cadáveres, además de los pocos miles caídos por TBC o difteria?, si según cifras OFICIALES, en los territorios de Alemania y los de la ocupación en total habían 2.5 millones de judíos, a su vez según el calendario y censo de los propios judíos afirmaba que antes de la guerra el total de su población en el mundo era de 15 millones y tras finalizar la guerra el mismo calendario y censo arrojó la cifra de 16 millones de judíos, cuando de ser cierto el «Holocuento», debería el resultado haber sido de 9 millones, como vemos, su población en lugar de reducirse, aumentó. Aunque mi interrogante más grande es: ¿Y los niños?, ya que en una multitud de 6 millones de caídos, por lo menos debe haber cerca de 1 millón de niños dentro de ese número, esa cantidad de presuntos infantes caídos, hasta hoy brillan por su ausencia.

Y por ultimo y más importante, para los niños tenían las HJ, donde les transmitían conocimientos de conciencia cívica, entrenamiento físico y espiritual. Para las niñas existió la «Liga de muchachas Alemanas», donde aprendían a representar un excelente rol femenino para la sociedad, chicas sanas en cuerpo y mente, seguras de si mismas y con confianza y entusiasmo en el futuro, chicas con una feminidad claramente definida, que no consideraban a los muchachos como ídolos sino como compañeros. No pretendo alabar ciegamente aquel gobierno, pero debo reconocer en aras de la objetividad que las medidas de impacto positivo en su nación tanto en el plano económico como social, son dignas de reconocer.

Y así sucesivamente, la historia esta plagada de incongruencias e infamias, en los libros se sataniza, no sólo al gobierno de Hitler, sino también al de Mussolini, quien entre muchas interesantes obras, con los pactos de Letran, le permitió a la Santa Iglesia Catolica, la fundación de «El Vaticano» como estado autónomo, soberano y subvencionado por el gobierno de Italia, también se sataniza a Franco, a Pinochet, a Perón, a Videla, a Fujimori y a cada gobernante que independientemente de su estilo y métodos, siempre perturbó al stablishment de turno, y por allí eliminó a más de algún terrorista comunista, en señal de venganza los tildan de Genocidas. ¿Pero que hay de los verdaderos genocidas?, Mao Zedong, quien asesinó a 100 millones de personas, de su propia gente, o el regimen sovietico de Stalin quien mató a 60 millones de personas, o Pol Pot, o Fidel Castro y una lista interminable de desquiciados psicopatas comunistas, a quienes en los textos escolares de «Historia Universal», apenas y les dedican un par de paginas. Aunque lo más perturbador, es que se oculta que los comunistas durante la «Guerra Civil Española», asesinaron y violaron a cientos de monjas cuando irrumpian en los conventos, así como los militares soviéticos, al llegar a Alemania hacia el final de la IIGM, violaron indiscriminadamente a mujeres y niñas alemanas, incluso en un libro de memorias una de las víctimas confiesa que «Prefería un avión norteamericano bombardeando su ciudad, que un comunista bolchevique violándola», actos nauseabundos y repudiables, perpetrados por el comunismo. ¿Alguna vez se castigó esos crímenes? ¿Alguna vez tuvieron su Núremberg, con sentencias pre-escritas?, ¿Fueron condenados a la horca?, la pues la respuesta es NUNCA. La ONU, sólo estaba ocupada creando el Estado de Israel, en lugar de velar por los verdaderos débiles, ¡Pero qué se puede esperar de la ONU, que para quien aún no lo sabe, son rojos, entre ellos se taparon sus miserias!. Los verdaderos genocidas, los comunistas, bajo el manto protector de la ONU, hasta el día de hoy siguen impunes.

Los niños entonces, no pueden ver como «normales» esta clase de tragedias y abominaciones, o por lo menos no manejar la historia completa con información de ambas caras, que les permita discernir y elegir en que versión creer. Dicho esto, y sabiendo que la realidad educativa en casi todo el globo no es lo que debería de ser, es lógico que se intenté imponer la abominable «Ideología de Género» a nuestros pequeños, si se zurran en la historia, pues con mucha más razón con el futuro de las naciones, que son sus niños. En lo personal, siempre rechacé la IG, pero no comprendí la magnitud de su insania hasta hace algunas pocas semanas, cuando a mi hija de 9 años, sangre de mi sangre, mi más grande ser amado, le dejaron una tarea en la escuela, pidiendo que dibuje los tipos de familia:

La familia nuclear (Padre, Madre e hijos), la familia numerosa (Parientes diversos, abuelos, tíos, primos, además de la familia nuclear), familia monoparental (Madres o padres solteros con sus hijos, viudo(a)s y divorciado(a)s), familia adoptiva (Cuando una pareja natural sufre de infertilidad, adoptan un hijo), hasta allí todo bien, pero luego leí «Familia Homoparental», y el texto explicativo decía: «Es la familia compuesta por una pareja HOMOSEXUAL y sus hijos biológicos o adoptivos», ¿Es acaso cierto el supuesto objetivo del dichoso «Enfoque de Genero» de aparente ‘igualdad’ entre hombres y mujeres o es más bien una Ideología, que en realidad busca sembrar en la mente pura de los niños la cosa homosexual?. En ese momento me hirvió la sangre al ver con mis propios ojos tamaña farsa, aún así mantuve la calma y llamé a su escuela, para que tomen las medidas correctivas del caso, y algo así no se vuelva a repetir, gracias a Dios, hasta la fecha es así. Sin embargo, esto no me deja poder dormir sin pensar en que será de los padres que por falta de recursos económicos o leyes tiranas tengan que aceptar resignados las imposiciones perversas de esa índole por parte de sus estados. La respuesta es sencilla, ningún padre debe resignarse a semejante vejación hacia con sus hijos, ninguno, así te lo pretenda imponer una pseudo ley o el mismísimo Papa, debemos protegerlos con uñas y dientes, pues el componente más valioso de la Educación está en el hogar, en casa. Es nuestro deber como padres involucrarnos en las vidas y sentimientos de nuestros hijos, estrechando lazos de amor y confianza y ¿Porqué no?, narrarles la historia mundial con activos y pasivos, para que así sin importar lo tirano o metiche que sea un estado en cuanto a la crianza y educación de nuestros hijos, nosotros resistamos y tengamos siempre la ultima palabra.

Y sobre el financiamiento, basta revisar quienes financiaron la «Revolución Francesa», la «Revolución Bolchevique», la «Revolución Cubana», a los «Aliados» en la IIGM, y un largo Etcétera, que se extiende hasta nuestros días, para darse cuenta que es cosa judía, lógicamente de una élite jugando en pared con los dos máximos agentes disolventes mundiales: El comunismo, junto a la escuadra y el compás. Parafraseando al recientemente fallecido y dos veces presidente de mi Perú, Alan García Pérez, paradójicamente, un político otrora de izquierdas, antes de morir los señaló con su verdadero nombre: «La mafia judía». Esperemos, que cuando la historia los ponga en su lugar nuevamente, justos no paguen por pecadores, pues como católica que soy sé que muchas mujeres y todos los niños civiles son inocentes, de las maldades y fechorías de un puñado de ruines banqueros.En cuanto a nosotros, quienes hemos despertado, por lo cual no deseamos ser sometidos cual piezas de ajedrez, amamos nuestras naciones, identidad, credo y familias. Para que no sigan vulnerando nuestras libertades fundamentales, debemos gritar enfáticamente desde el fondo de nuestros corazones, contraatacando a sus tres componentes con un rotundo: ¡NO a la dictadura del pensamiento!

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