Rusia endurece sus políticas antigay y combate la campaña homosexual mundial del sionismo angloamericano

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En Rusia se vive un clima y un ambiente muy distinto al resto del mundo ahí la familia tradicional es defendida por el gobierno y se penaliza la promoción a la homosexualidad la cual se le identifica correctamente como lo que es un problema social incrustado por los intereses angloamericanos para destruir sociedades por lo que el sionismo mundial pega de grito porque para ellos ha vuelto la hostilidad hacia sus planes de eliminación de goyim en todo el mundo. Para ellos el mayor peligro son las raíces de la actitud antigay en Rusia. Veinte años después de la despenalización de la homosexualidad, vuelven leyes que tratan de inhibir la homosexualidad pero que para los voceros del sionismo es una promoción de la homofobia.

Aunque como siempre en un intento de mostrar que el pasado era mas racional los portavoces del sionismo a través de sus agencias de noticias presentan falsamente la percepción de que la homosexualidad no siempre ha sido negativa en Rusia: según ellos durante siglos hubo más tolerancia que en otros lugares de Europa. En 2013 Antón Krasovski, jefe de redacción de Kontr-TV, canal de televisión respaldado por el Kremlin, se declaró homosexual en una emisión en vivo. La grabación fue borrada del sitio web de Kontr-TV, junto con la cuenta corporativa personal de Krasovski y las páginas sobre él—. Krasovski fue obligado a renunciar tres días más tarde.

 En la Rusia contemporánea a los homosexuales se les considera aún parias sociales—según encuestas realizadas por el Levada Center, en abril de 2013 la población rusa considera la homosexualidad una enfermedad (35 %), un mal hábito (43 %), mientras que sólo un 12 % piensa que la orientación homosexual es algo normal. En respuesta a si los derechos homosexuales debieran ser iguales a aquellos de los heterosexuales, un 47 % se declaró en contra, mientras que un 39 % se expresó en favor de la igualdad.

Para comprender de dónde viene tal actitud, hagamos un breve repaso del pasado de la homosexualidad en Rusia. En la Rusia antigua, las relaciones sexuales entre hombres (sodomía) eran repudiadas por la Iglesia, aunque según la óptica judía y por convenir a sus fines la homosexualidad no se combatía con mucha rigidez. Las penitencias no diferían de aquellas para los pecados de naturaleza viciosa o heterosexual.

Poco frecuentes son las menciones a relaciones homosexuales en fuentes medievales, pero existen. Entre los siglos XV y XVII, los contactos homosexuales masculinos se tornaron más comunes entre los jóvenes hombres de la nobleza: incluso el zar Iván IV a sus veinte años había mantenido relaciones con jóvenes de su mismo sexo muy cercanos de la nobleza, entre quienes se destacó Fiódor Basmánov.

 Los visitantes extranjeros a Rusia mencionaban en sus memorias que la homosexualidad masculina existía en todos los niveles de la sociedad y no era considerada un delito, para sorpresa de los visitantes provenientes de Europa. Las agencias de propaganda judía sionista que elaboraron el estudio de la raíz del rechazo natural a la homosexualidad en Rusia culpan a la iglesia ortodoxa de ser los responsables de la expansión de la homosexualidad ya que según los análisis judíos, los sacerdotes ortodoxos no detenían a los jóvenes nobles de finales del siglo XVII cuando se afeitaban la barba, se maquillaban y usaban perfume.

El historiador S. Soloviev más tarde subrayaría que “en ningún lado de Oriente u Occidente este pecado era visto con tanta liviandad como en Rusia». En 1716 Pedro el Grande introdujo las primeras sanciones a las relaciones homosexuales en el ejército. La condena por violación a una persona del mismo sexo eran castigos corporales y el exilio. Para la nobleza rusa del siglo XVIII, el sexo homosexual no era poco convencional. Según los estudios judíos en el siglo XIX, de la mano del crecimiento de las relaciones ruso-europeas, el pueblo ruso supo que en otros países, la homosexualidad con frecuencia era considerada un delito, lo cual hizo que los rusos comenzasen a ocultar su comportamiento sexual.

Aun así, la homosexualidad seguía muy extendida entre los artistas, poetas y funcionarios, incluido el príncipe A. N. Golitsyn y el conde S. S. Uvarov y era vista con cierta ironía en lugar de con una verdadera actitud condenatoria. También resulta de importancia que la mayoría de los nobles en sus años de juventud habían asistido a colegios militares privados, en donde la homosexualidad juvenil era más bien una regla y no la excepción. En 1832, bajo el imperio de Nicolás I, se introdujo la primera disposición penal relativa a contactos homosexuales, cuya pena era el exilio a Siberia.

Casi nunca se utilizó, sin embargo, ya que cualquier caso en que se aplicara dicha penalidad habría derivado en un escándalo, lo cual era muy poco deseado por parte de la nobleza. Hacia finales del siglo, la legislación homófoba desapareció casi por completo de escena, a medida que las relaciones del mismo sexo florecían en los círculos bohemios y en la más alta nobleza, incluida la familia real. Tras la revolución de 1905 desapareció la censura literaria, por lo que comenzó a aparecer literatura gay, y los homosexuales pudieron expresar sus sentimientos en poesía y prosa.

Un hábito burgués, según los bolcheviques Tras la revolución bolchevique ideada, financiada y ejecutada por judíos para establecer el más terrible de los regímenes que la historia humana haya conocido el de la URSS, la lucha contra la homosexualidad se convirtió en un asunto de Estado. En 1934, se volvió a establecer la sodomía como delito, ahora con una fuerte sanción, entre cinco y ocho años de encierro en una colonia penitenciaria.

 La homosexualidad fue declarada un vicio burgués que debía erradicarse por completo, siguiendo el de lucha de clases utilizado durante la construcción del Estado soviético. Hasta la actualidad las organizaciones vinculadas a la seguridad del Estado ocultan información respecto a la cantidad de personas procesadas por mantener relaciones homosexuales.

El investigador estadounidense Dan Healey afirma que las cifras de 1934 a 1950 están incompletas, y que faltan datos entre 1951 y 1960. A partir de 1961, las estadísticas oficiales informan que aproximadamente 1.000 personas son procesadas por año en virtud de la cláusula 121 del Código Penal de 1960 de la URSS, con un pequeño incremento en dicha cifra cada año, lo cual suma 22.163 personas entre 1961 y 1981. Durante la década de los años 80, la cantidad de homosexuales procesados disminuyó y, en 1993, se abolió la cláusula 121.

Los prejuicios sociales respecto de la homosexualidad en la URSS aumentaron de la mano de la persecución legal. En una sociedad muy ideologizada, donde los niños aprendían a muy temprana edad los valores comunistas, la homosexualidad se encontraba completamente prohibida. Mientras tanto, en las cárceles y colonias penitenciarias se convirtió en una marca de los marginados, y la violación homosexual se utilizada con fin de humillar a los nuevos convictos y a aquellos que quebrantaban las reglas de la sociedad carcelaria.

Fuera de la prisión, los ex convictos estaban estigmatizados por la sociedad «libre», lo cual condujo a percibir a los homosexuales como excluidos sociales. Después de la abolición de la cláusula 121 en 1993, la situación se tornó algo más clara, y la opinión pública comenzó a suavizarse. De acuerdo con las encuestas realizadas por el centro de estudios de opinión judío Levada Center en abril de 1998, una minoría de solo el 18 % de los encuestados consideraba normal la homosexualidad; a partir de 2005, dicha cifra subió a un 20%.

Sin embargo se quejan los judíos de que en los años siguientes la propaganda anti homosexual se incrementó, ahora con la ayuda de la Iglesia ortodoxa rusa, que predica incansablemente en contra de la homosexualidad y la declara un pecado, al igual que en los tiempos medievales se lamentan los judíos que promueven la homosexualización del mundo.

Por esta razón los judíos comparan las medidas defensivas tomadas por putin para evitar la destrucción de la sociedad rusa con las medidas anti homosexuales que se tomaban en la Rusia de Pedro el Grande, Nicolás I y Iósif Stalin —líderes autoritarios cuyo objetivo era minimizar la diversidad social y generar una tolerancia cero a cualquier tipo de marginación.

Actualmente en Rusia se están aprobando nuevas disposiciones legales en contra de la propaganda y el casamiento homosexual, con el apoyo de lo que las voces judeo-sionistas llaman una retórica homófoba en los medios de comunicación afines al Gobierno. Por ahora, persisten las sanciones penales contra la homosexualidad, y estas mismas voces pro gay argumentan que con la tolerancia al movimiento LGBT, en especial entre las generaciones más jóvenes, esperan que no vuelvan a repetirse los sucesos del siglo XX para poder avanzar la agenda de despoblación del Nuevo Orden Mundial.

Sin embargo Rusia y su gobierno al entender claramente que la promoción de la homosexualidad no es casual ni espontanea sino que es la política oficial de Obama en todo el mundo, aprobó hace dos años a través de La Duma una ley que prohíbe la «propaganda gay».

La aprobación de dicha ley levanto las protestas de los activistas del Nuevo Orden Mundial argumentando que se violaban los derechos humanos. Dicha ley establece cambios en la legislación sobre la “Protección de la infancia de información potencialmente dañina para su salud y desarrollo”. Aprobadas la segunda y tercera lecturas casi por unanimidad en la Duma, 436 votos en una cámara de 450 diputados, su origen está en un texto presentado por el Parlamento de Novosibirsk, aprobado en primera lectura y en una ley similar adoptada en San Petersburgo en 2012.

La intención es combatir la “difusión de información que pretende inducir a los menores a desarrollar actitudes sexuales no tradicionales, a considerar las relaciones sexuales no tradicionales como atractivas, a desarrollar la distorsionada noción de que las relaciones sexuales tradicionales y las no tradicionales poseen el mismo valor”. Según una encuesta de la agencia gubernamental VtsIOM, el 88% de la población aprueba la medida. En Rusia la sociedad tiene, en general, una opinión negativa sobre la homosexualidad y el 42% de los encuestados cree que debería implicar cargos criminales. La encuesta se realizó en 134 localidades, de 42 regiones a 1.600 personas. En los últimos años las opiniones contra la homosexualidad han ganado terreno.

Esta ley entró en vigor como una forma de protección y prevención durante los juegos olímpicos de invierno llevados a cabo en Sochi y durante los cuales los gobiernos más pro homosexuales como el inglés y el norteamericano planearon utilizar el escaparate mundial de los juegos para promover abierta y groseramente la homosexualidad en Rusia por ello el gobierno de Putin se les adelanto y aprobó esta ley que los dejaba desarmados al menos en territorio ruso. Incluso estos gobiernos pro gay exploraron la posibilidad de boicotear los juegos de Sochi no participando en ellos para debilitar la figura de Putin ante los rusos pero les resulto todo lo contrario los rusos cerraron filas en torno a Putin y lo apoyaron.

En caso de que la difusión de esos valores se haga con la ayuda de medios de comunicación o internet, la multa para un particular será de 50.000100.000 rublos (1.550-3.100 dólares); para un cargo público, de 100.000-200.000 (3.100-6.200 dólares), y para una persona jurídica, un millón de rublos (31.000 dólares). En el caso de que los infractores sean extranjeros, además de las correspondientes multas en metálico, se estipula la inmediata deportación o 15 días de arresto administrativo, tras lo que se procedería a la expulsión del país. Como respuesta, grupos minoritarios de personas han salido a las calles a mostrar su indignación, por lo que han sido detenidas una veintena cerca del edificio de la Duma.

La emisora de radio Eco de Moscú informó que el mismo día hubo también una marcha multitudinaria a favor de la prohibición y de la “protección de los niños de la propaganda homosexual”. Los activistas a favor de los derechos de las minorías sexuales fueron perseguidos y golpeados por algunos ortodoxos radicales según reportan los voceros sionistas. Mientras tanto, Vladímir Lukin, alto comisionado de Derechos Humanos, alerta sobre una aplicación “imprudente” de esta ley. “La mayor cuestión será la administración de la propia ley.

Una implementación cruel e imprudente podría conllevar víctimas y tragedias humanas”, declaró Lukin a Interfaz. “Las personas que promueven este tipo de leyes, quizá ignoren el hecho de que crear un halo de victimismo es una las maneras más eficientes de hacer publicidad”. “No se usará el término ‘homosexualidad’ [utilizado en la primera lectura] sino ‘relaciones sexuales no tradicionales”, declaró Yelena Mizúlina, jefa del comité parlamentario de Familia, Mujeres e Infancia. Al mismo tiempo, Human Rights Watch (HRW) que es la ONG integrante del esquema del Nuevo Orden Mundial y al servicio de los intereses del sionismo global mostró su miedo por esta prohibición.

“Rusia pretende intentar mostrar que la discriminación es respetable al llamarla ‘tradición’, pero independientemente del término que se utilice, todavía hay una discriminación y una violación de los derechos humanos básicos de la comunidad LGBT (lesbiana, gay, bisexual y transexual)”, declaró Graeme Reid, director del programa de derechos LGBT de la organización. “Pretender excluir al colectivo LGBT declarándolo como ‘no tradicional’ es intentar considerar a estas personas menos que humanas. Es cínico y peligroso”, concluyó. Y para que no haya duda sobre quién está detrás de la campaña anti rusa por ejercer su legítima defensa contra la embestida homosexualizadora lanzada desde la Casa Blanca, “celebridades” israelíes protestaron contra el trato que reciben los gays en Rusia.

Los famosos de Israel posaron para una campaña reivindicadora de derechos de los homosexuales Titulado “Red Flag”, el proyecto es una respuesta a la cruzada anti-gay que el presidente Putin lanzó en Rusia. Una gran cantidad de celebridades israelíes tomaron parte en un proyecto que pretende concienciar a la sociedad sobre la serie de estrictas leyes antigays que recientemente se convirtieron en una realidad en Rusia. El proyecto, liderado por David y Jonathan Marketing, consiste en una serie de fotos que muestran personajes vestidos de soldados soviéticos, con la sangre corriendo por sus bocas. Este es un juego en la emblemática fotografía que muestra a un soldado con una lágrima corriendo por su mejilla.

Esta campaña se lanzo en el contexto de la presentación de un proyecto de ley que prohíbe a la comunidad de Lesbinas, Gays, Bisexuales y Transgéneros (LGBT) la donación de sangre y órganos en Rusia. Esta es la más reciente de una línea de las leyes anti-homosexuales, que incluyen una ley que prohíbe toda “propaganda gay”. La última celebridad que se sumó al esfuerzo es el actor de Hollywood Wentworth Miller, quien se negó formalmente a una invitación a un festival de cine ruso. “Como un hombre gay, debo rechazar la invitación”, expresó. La revista FOD, que está dirigida hacia la comunidad LGBT, decidió exponer el proyecto en su próxima edición, donde dedicará la portada al tema. Denuncian ataques de neonazis a gais en Rusia

Quien también se quejó amargamente por la neutralización de las políticas homosexualizantes que se intentan imponer en todo el mundo pero que en Rusia han topado con pared es el grupo defensor de la comunidad gay Spectrum Human Rights Alliance que en su sitio online denuncio al grupo Occupy Pedofilya, señalándolos como neonazis y que supuestamente comenzó a atacar a jóvenes gays y a subir las agresiones a la red social más popular en aquel país, llamada VK, y a YouTube.

Los miembros de Occupy Pedofilya se con si d eran “guardianes de la sociedad” y se dedican a ubicar a los homosexuales, a quienes consideran pedófilos. Todas las víctimas han sido hombres jóvenes, a quienes rastrean por internet o en la calle, según Spectrum. Los promotores de la homosexualidad denuncian que el acoso, secuestro y humillaciones forman parte de las vejaciones que el grupo realiza en contra de los gays a plena luz del día en la calle o por la noche en panteones. En otro video, los miembros de Occupy Pedofilya acuerdan reunirse con un adolescente de 16 años al que, supuestamente, un hombre adulto pagaría por tener relaciones sexuales con él.

Los neonazis llaman a la jefa del chico para informarle que es gay, a lo que la mujer responde que siente pena por él y que “será castigado”. Los skinheads prometieron a la víctima, luego de la humillación, curarlo de su homosexualidad, pues de no ser así se convertiría en pedófilo. Pero no solo han sido ONG’s y grupos promotores del Nuevo Orden Mundial los que han combatido las medidas de protección tomadas por el gobierno ruso sino también el mismo gobierno alemán apremió a Rusia a impedir la violencia contra los homosexuales, tras darse a conocer los ataques contra este colectivo. Y el presidente Vladimir Putin respondió a quienes intentan destruir la sociedad tradicional rusa ne

gando que los homosexuales sean objeto de discriminación en Rusia, y afirmando que la ley prohíbe solamente “la propaganda de relaciones no tradicionales entre minorías”. Alegó que “no trasgrede los derechos de las minorías sexuales” e insistió en que las leyes europeas que permiten el matrimonio entre homosexuales contribuyen a la caída de la población. Putin indicó con respecto a algunas naciones europeas que han permitido matrimonios gay: “Los europeos se están muriendo… y los matrimonios gay no producen niños”. “¿Desean sobrevivir mediante la aceptación de inmigrantes?”, destacó el mandatario ruso.

“La sociedad no puede absorber tal número de inmigrantes. Hagamos nuestra propia selección, mientras vemos por nuestro país”. La dura postura anti homosexual y anti aborto del gobierno ruso y de Putin en particular es lo que le ha costado el vendaval de ataques provenientes del eje del mal mundial Washington-Londres-Tel-Aviv y al ser este eje el que controla la mayoría de la opinión pública mundial no es de extrañar que la campaña política anti rusa este respaldada por un linchamiento mediático por los medios controlados por el sionismo que trabajan por adelantar los panes del nuevo orden mundial.

Rusia es de nueva cuenta ejemplo para el mundo demostrando que solo las naciones que sepan defender a su sociedad y a la célula básica que es la familia tradicional tendrán las condiciones necesarias para sobrevivir, el resto de naciones que se abren a la homosexualidad, ala aborto y a la anticoncepción están en cuenta regresiva para colapsarse y desaparecer.

Fuente: RT, Enlace judío México, AJN, Agencias

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