Toda violación a la ley natural desde los alimentos alterados genéticamente hasta la homosexualidad amenazan a la humanidad

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Durante los últimos doscientos años la humanidad ha estado sometida a la mayor campaña de perversión y corrupción como nunca antes en la historia en todos los campos desde la teoría de la evolución de Darwin cuyo único motivo no era explicar la forma en la que la vida en la tierra se ha adaptado a las diferentes épocas y características sino dar el soporte y sustento seudo científico a la idea de que el hombre es una bestia, que es producto de la evolución natural y que venimos de seres inferiores, que no hubo una mano divina creadora que dispuso y ordenó todo para nosotros, sino que somos sólo eso, un animal más en la naturaleza, tal vez el peor de todos.

Luego vino el “Dr. Fraude” Sigmund Freud y su teoría del sicoanálisis que fue la continuación de la teoría de la evolución pero centrándose en el consciente y subconsciente y presentando al hombre como un ser indeseable lleno de traumas, aberraciones y desviaciones sexuales, perverso e incorregible todo lo que en realidad era y representaba el mismo Freud y quiso hacer creer que todo el mundo compartía su degeneración.

Sus teorías representan lo opuesto a la doctrina cristiana ya que reduce al hombre a un manojo de lujuria sin esa característica que nos distingue de los animales que es la chispa divina.

También surgió en este periodo Malthus con su teoría de la sobrepoblación, y muchos otros teóricos y seudocientíficos que dieron forma al pensamiento de estos dos últimos siglos y que nos han sumido en la mayor crisis de civilización que hemos enfrentado en la historia pues hemos aceptado como progreso toda clase de violaciones a la ley natural lo cual por supuesto se nos revierte.

Y ahora hemos pasado de teorizar de por qué Dios no existe, a jugar a ser Dios al modificar las estructuras naturales que sustentan la vida en la Tierra.

Una parte de la ciencia y la tecnología de nuestros días está modificando la naturaleza en su base genética sin controles externos eficientes y con resultados imprevisibles a mediano y largo plazo, porque no se ha estudiado el efecto que esas nuevas criaturas genéticamente modificadas pueden tener sobre los demás seres vivientes, incluido el hombre, y sobre las estructuras que sustentan la vida en la Tierra.

Ahora tenemos personas que se revelan a su propia naturaleza y se cambian de género como si eso fuera realmente posible y esto se ha extendido a uno de los casos más notorios y de mayor resistencia pública: los organismos genéticamente modificados o transgénicos.

¿Por qué son los organismos genéticamente modificados (OGM) una grave amenaza para la humanidad y el medio ambiente? En su origen la alteración genética de ciertos alimentos tenía un fin totalmente opuesto al que actualmente se le da: originalmente la idea era aumentar los beneficios de los alimentos potencializarlos, hacerlos mejores gracias al avance de la ciencia pero sobre el beneficio y el mejoramiento, se impuso el interés económico y eso derivó en que muchos alimentos alterados genéticamente ahora carecen de nutrientes y junto con eso producen enfermedades razón por lo cual tantos humanistas, científicos responsables y defensores de la justicia social, se oponen firmemente a los OGM.

Aquí están las principales maneras en que los OGM nos amenazan a todos: Cada grano de maíz transgénico contiene veneno, pues está diseñado genéticamente para desarrollar un pesticida letal en cada grano de maíz.

Cuando este maíz se cosecha y se convierte en copos de maíz, tortillas de maíz, jarabe de maíz u otros alimentos a base de maíz, ese mismo veneno permanece en el maíz. Esto mismo se puede decir de la soya, el trigo y todos los demás cultivos genéticamente modificados.

¿Cuál es el efecto en los niños humanos que comen todos los venenos que crecen en el maíz transgénico? Nadie sabe a ciencia cierta porque no se han realizado pruebas en el consumo humano. Es por eso que los OGM siguen siendo un experimento no probado que explota a los seres humanos como conejillos de indias. Ver www.GMOevidence.com para aprender más.

Los OGM nunca han tenido pruebas de seguridad para el consumo humano, aunque los defensores de los OGM afirman ridículamente que los OGM han sido “comprobados como seguros en miles de estudios”, lo que no dicen es que esos eran todos estudios a corto plazo y en animales, mas nunca en humanos.

De hecho, los OGM no han demostrado ser seguros para el consumo humano a largo plazo. ¿Qué pasa cuando alguien come OGM durante dos décadas? ¿Aumenta considerablemente su riesgo de cáncer, diabetes, insuficiencia renal o futura enfermedad de Alzheimer?

Nadie lo sabe exactamente, porque las pruebas no se han realizado. Como sucede a menudo con otras sustancias químicas, los OGM se han simplemente soltado en el mundo con una actitud de “¡vamos a ver qué pasa!”.

Los OGM transforman la libertad de cultivo en agricultura de servidumbre, porque los OGM se venden con una restricción de propiedad intelectual que impide a los agricultores guardar sus propias semillas. Hay una “servidumbre económica” porque los agricultores se ven obligados a comprar nuevas semillas caras cada año al proveedor de semillas OGM.

Como resultado, ahora están siendo criminalizadas prácticas agrícolas (como la conservación de semillas) que han sido sostenidas por la humanidad desde los albores de la civilización. Y cuando los cultivos transgénicos fallan, como lo hacen con frecuencia, la carga económica puesta sobre los agricultores es a menudo demasiado difícil de soportar.

Un ejemplo de cómo estos cultivos causan la muerte aun entre quienes no comen esos alimentos es por ejemplo en la Inda donde los suicidios de agricultores se han disparado entre quienes compraron semillas transgénicas. Según se informa, más de 270.000 suicidios han ocurrido en la India debido a las malas cosechas.

Los OGM corren el riesgo muy real de contaminación, auto-replicación genética y ecocidio a diferencia de los productos químicos aislados, los OGM se auto-replican.

Esto significa que hay un riesgo automático de un holocausto ecológico causado por la contaminación genética a partir de OGM. Científicos llaman a este riesgo “ecocidio” y han calculado el riesgo de ecocidio causado por lo OGM en cerca del 100%.

Los cultivos transgénicos han sido diseñados específicamente para tener una ventaja de supervivencia sobre los cultivos convencionales, lo que les permite resistir mejor las sequías o las infestaciones de plagas o malezas.

Esta ventaja en la supervivencia –si es tan real como afirman los manipuladores de semillas– refiere a que las plantas genéticamente modificadas pueden dejar fuera de competencia a cultivos no OGM en campo abierto. La contaminación genética que ya está en marcha sólo va a empeorar, y no hay marcha atrás, porque todos los sistemas vivos – incluso los genéticamente modificados– tienen una tendencia natural a extenderse, multiplicarse y sobrevivir.

El resultado es que los cultivos transgénicos están diseñados para desplazar a los cultivos no modificados genéticamente a través del tiempo. Debido a esto, el aumento de los OGM es casi sinónimo de colapso de la diversidad genética en las semillas y los cultivos alimentarios.

La agricultura transgénica está creando una nueva generación de súper malezas resistentes a productos químicos El surgimiento de súper malezas resistentes a productos químicos es un problema terrible para los agricultores modernos. De la misma manera que se han producido súper bacterias mortales por el abuso de los antibióticos en los hospitales.

 “Frankmalezas” (Frankenweeds) han surgido del continuo desarrollo de los OGM y la aplicación rutinaria de glifosato a los campos de cultivo. Súper malas resistentes al glifosato se han convertido en un problema tal que la misma industria que alguna vez afirmó que los OGM requerirían “menos químicos” para cultivar alimentos, ahora recomienda campos tratadas con una capa triple o cuádruple de múltiples productos químicos para atacar a las súper malas hierbas con diferentes productos químicos.

Claro que quienes ofrecen el remedio, también son los causantes de la enfermedad como sucede en muchos de los laboratorios farmacéuticos del mundo que desarrollan a la par de medicamentos, virus que solo puedan ser tratados con sus medicamentos y provocando, obviamente efectos secundarios para lo cual ofrecen toda una gama de medicamentos químicos que acaban por intoxicar a todo el organismo. Esta misma política es la que se sigue con los productos alimenticios genéticamente modificados.

Es por eso que los expertos en agricultura están en estos momentos dando la voz de alarma sobre el glifosato, OGM y súper malas hierbas, llamando a poner fin a las prácticas agrícolas OGM insostenibles que amenazan seriamente la sostenibilidad de la agricultura.

Los OGM pueden tener consecuencias no deseadas a largo plazo sobre el medio ambiente ¿Qué sucede cuando las plantas genéticamente modificadas tienen polinización cruzada con plantas no transgénicas y luego se someten a las mutaciones al azar de la evolución de la planta?

Nadie sabe porque nunca ha sido probado en el mundo abierto. O, mejor dicho, está siendo probado ahora mismo en todos nosotros, en el experimento más grande del mundo genético que se ha realizado (sin nuestro consentimiento, por supuesto). El problema en todo esto es que la madre naturaleza tiene una manera de provocar consecuencias no deseadas.

¿Es posible que un rasgo artificial, de la ingeniería genética pudiera dominar en las futuras generaciones de plantas, y empiece a mostrar un rasgo fisiológico completamente involuntario que los científicos nunca quisieron? ¡Por supuesto que sí! Desde la talidomida a Fukushima, el mundo está lleno de ejemplos de consecuencias catastróficas que los científicos una vez juraron nunca podrían suceder.

En un esfuerzo por monopolizar el suministro mundial de semillas, las empresas de OGM como MONSANTO de la cual hablaremos en el cuarto artículo de esta edición, están comprando compañías de semillas más pequeñas y cerrándolas, colapsando los suministros de semillas.

Esta consolidación de las empresas de semillas ha provocado un colapso alarmante de la diversidad de las semillas en la última década, colocando a la humanidad en mayor riesgo de pérdida de cosechas debido a la pérdida de la diversidad genética. Ese es el problema con la conformidad genética: hace a los cultivos más susceptibles a las enfermedades sistémicas que pueden causar la pérdida catastrófica de cosechas.

Precisamente este escenario está sucediendo ahora mismo con los cultivos de banano, ya que la mayoría de los árboles de plátano comerciales son genéticamente clones idénticos. Como resultado, un hongo ha atacado a los cultivos de banano y está causando una destrucción devastadora de la industria del banano.

La industria está respondiendo –adivinen ¿con qué?- tontamente convirtiendo los plátanos a la ingeniería genética, los cuales sufrirán de la misma debilidad exacta de conformidad genética, prácticamente garantizada, en una futura epidemia de la enfermedad.

Los OGM ponen el control del suministro de alimentos en manos de las corporaciones con fines de lucro. Antes de la agricultura corporativa, la producción de alimentos solía estar bajo el control de los agricultores locales que se preocupaban por sus familias y comunidades.

Pero ahora, las semillas de los alimentos están monopolizados por empresas impulsadas por la codicia, que no se preocupan por las familias o comunidades (sino que hacen culto al beneficio a toda costa) como documentamos en el artículo anterior en la cual hablamos sobre el proteccionismo y su contraparte el libre mercado.

Casi no hace falta decir que estas empresas toman decisiones en el mejor interés de sus accionistas, no en los mejores intereses de la humanidad y el medio ambiente. Esperar que las corporaciones coloquen la sostenibilidad a largo plazo de la vida en la Tierra como una prioridad mayor que sus propias ganancias trimestrales, es una forma de locura. Las empresas sólo existen para maximizar las ganancias a corto plazo, sin importar el costo a largo plazo para la humanidad o el planeta.

Por ello cualquier alteración en sentido contrario al orden natural se convierte en la mayor amenaza a la sobrevivencia humana como es el hecho probable de que los OGM están dañando los polinizadores, aunque la evidencia sobre esto todavía no es concluyente, los OGM podrían estar contribuyendo en el daño a todos los importantes polinizadores, sin los cuales estaríamos todos muertos de hambre por falta de cultivos alimentarios.

Cada vez más se documenta el hecho de que las abejas polinizadoras están muriendo en números récord y muchos científicos temen que podemos estar presenciando un colapso catastrófico de las poblaciones de polinizadores. La evidencia ya está surgiendo que los neonicotinoides – una clase de productos pesticidas químicos – pueden ser responsables de la caída, pero también hay evidencia de que los transgénicos pueden estar operando sobre la disminución de la población.

¿Se ha probado el impacto a largo plazo de los OGM en los polinizadores en la naturaleza? Por supuesto que no. Eso costaría demasiado dinero, y la promoción de los transgénicos es todo acerca de hacer dinero.

Albert Einstein aseguraba: “Si la abeja desapareciera del planeta, entonces el hombre sólo tendría cuatro años de vida libre. No más abejas, no más polinización, no más plantas, no más animales, no más hombre”.

No hay justificación racional para poner al mundo entero en riesgo con los cultivos modificados genéticamente que han fracasado claramente al ser sometidos a pruebas científicas responsables a largo plazo. Al igual que con la mayoría de los otros productos químicos – aspartame, el Agente Naranja, el bisfenol-A y así sucesivamente – la industria simplemente les da rienda suelta en el mundo en aras de la ganancia económica y como su filosofía se apoya en las teorías de Malthus, ellos también creen que al mundo le vendría bien una podada del 80% de la población mundial que para sus intereses “estorba”.

Pero la ley de Murphy nos dice que cosas malas pueden suceder incluso cuando uno no quiere que pasen, y con los OGM, ahora están jugando con organismos auto-replicantes, que son más que meros productos químicos. La agricultura basada en OGM es una caja de Pandora que nunca se puede cerrar una vez abierta.

Aunque los OGM podrían desarrollarse un día y desplegarse de una manera segura y prudente, como fue su origen, en la actualidad no existe la disposición por parte de las empresas de biotecnología de gastar la clase de tiempo, dinero y recursos necesarios para establecer dicha seguridad.

Nació en la Ciudad de México En 1975.

Analista político desde hace más de 23 años, ha dado asesorías estratégicas a la iniciativa privada, a las fuerzas armadas, partidos políticos, a la Iglesia y a representaciones diplomáticas.

Ha impartido cursos de religión, historia, apreciación e historia del arte, geoestratégia y política, crecimiento personal y espiritual, entre otros temas en diversas ciudades de México.

Ha escrito más de 400 artículos sobre una amplia gama de temas como: historia, economía, política, defensa de la vida, escatología, religión, arte, ciencia, tecnología, nuevo orden mundial y revisionismo entre otros temas que han sido publicados en revistas y sitios de internet de México y otros países de habla hispana de América y Europa.

Fundó hace cinco años el Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que es una publicación internacional calificada como uno de los mejores y más especializados medios de inteligencia, que se publica quincenalmente, y además produce videos de conferencias, entrevistas e informes especiales con sus corresponsales de diversas partes del mundo.

Participó como ponente junto con expertos de todo el mundo en el primer Congreso Internacional Identitario en mayo de 2015 en Guadalajara, Jalisco, México.

En febrero de 2016 publicó su primer libro Iglesia Perseguida Iglesia Verdadera que fue prologado por el Doctor en Teología y Doctor en Humanidades José Alberto Villasana.

Por invitación e iniciativa de Esteban Arce, uno de los comunicadores más importantes e influyentes de México, Miguel Salinas Chávez fundó en marzo de 2017 Orgullo e Identidad Nacional Mexicana (OEINM) que es una productora de contenidos audiovisuales para crear material identitario nacionalista de México, el cual originalmente se difundió a través de los medios de comunicación abierta más importantes de México como son Televisa y Grupo Imagen, en los espacios informativos que conduce Esteban Arce y ahora además, ese contenido se difunde en su propia página web, su canal de YouTube, y ampliamente en las redes sociales con la intención de despertar y exaltar el orgullo por la identidad nacional.

Es colaborador del periódico español Gaceta.es que es uno de los más influyentes de aquél país.

Es el representante en México de Infovaticana que es uno de los sitios web más seguidos e influyentes a nivel mundial sobre temas relacionados con la Iglesia Católica.

Conduce el programa México para Iberoamérica del canal de TV argentino TLV1.

Es colaborador y el representante en México del Consorcio de Medios español Grupo Intereconomía.

Es el representante en México del canal de tv colombiano Tele Amiga.

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