Las dinastías comunistas

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Respecto al mundo globalizado del siglo XXI, donde muchos países principalmente de Asia, han aprovechado la globalización para transformarse, modernizarse y cambiar, mejorando las formas de vida de su población, está claro que en nuestro país existen dos puntos de vista para lograr esa modernización, el progreso en todos los órdenes, incluyendo el aspecto social, educativo, de infraestructura y un bienestar para la población; esos dos puntos de vista son:

Los que quieren que el desarrollo y la transformación de México en todos los ambientes los lleven a cabo los políticos de cualquier partido o de varios partidos, no importando el color ni la ideología de esos políticos, sino el hecho de que con sus planteamientos y obras logren el desenvolvimiento nacional, la creación de empleos y el mejoramiento de la población.

Y los que quieren que esas obras y esa transformación de México se lleven a cabo sólo si sus partidos políticos y sus políticos, las realizan. estos sólo aceptan que esa transformación nacional en todos los aspectos la hagan sus políticos. Si se hace por diferentes partidos o políticos que no son los que ellos aceptan, cualquier obra es calificada de inútil, costosa, innecesaria, corrupta, etc.

Esa es la situación en que se dividen los mexicanos en la actualidad. Principalmente escribo para los del segundo grupo el artículo denominado: Las Dinastías Comunistas.

Los comunistas, marxistas, socialistas, revolucionarios, social-demócratas, cristiano-demócratas, estalinistas y todos los “ismos” derivados del socialismo son creadores de dinastías políticas y familiares. Así se demuestra a través de los siglos XIX y XX.

Los siglos XIX y XX fueron de agresiones llevadas a cabo por esos revolucionarios, manifestadas en revueltas, asesinatos a gobernantes la mayoría católicos, penetración en universidades y gobiernos, contando para ello con el apoyo más grande que tienen, la masonería universal. Aunque oficialmente el comunismo internacional nace con el manifiesto comunista, la masonería antes que el comunismo, penetró gobiernos y universidades de toda Europa y de América.

El manifiesto comunista en su primer párrafo destaca que su lucha es contra el papado romano o sea la Iglesia Católica y contra los imperios europeos también católicos aunque ya penetrados por la masonería desde un siglo antes. En efecto la creación de Estados Unidos y las independencias de todos los países latinoamericanos fueron obra de las masonerías inglesa y estadounidense, ayudadas ingenuamente, por las masonerías francesa, española y portuguesa. Entonces, la masonería y el comunismo internacional tienen el mismo origen. Y en 1848 coinciden en un mismo fin, debilitar a la Iglesia Católica objetivo permanente, que han logrado con demasía pues en la actualidad Bergoglio el llamado Papa católico está al servicio de la masonería universal y del comunismo internacional. Y terminar con los gobiernos y reinos católicos de Europa. Ambos objetivos se han cumplido.

Como se sabe la civilización occidental, creada por la Iglesia Católica, Roma y la antigua Grecia, es el fruto más acabado del ser humano en lo que atañe a la economía, a la familia, a la política, a la religión, a la transmisión de conocimientos, por medio de escuelas, universidades, a la atención del ser humano más desvalido, creándole espacios para vivir como fueron, los centros de ayuda en las iglesias, la educación de la gente más pobre en lo que se refiere a artes y oficios, en monasterios y otras instituciones católicas; la creación de espacios de socorro también en las iglesias para los más pobres de los pobres y la atención de los enfermos en todas las instalaciones de la iglesia en diferentes países y ciudades.

Todo el concepto anterior sobre la civilización occidental, ha sido cambiado a partir de la irrupción de la masonería y el comunismo en los pueblos y gobiernos de Europa y de América; a partir de la creación de Estados Unidos y de la Independencia de los países latinoamericanos, que se convirtieron en republiquitas corruptas, sin ninguna importancia y credibilidad, ni siquiera para sus pueblos. Esto es obra de la masonería y del comunismo internacional.

Entonces durante el siglo XIX masones y comunistas enfocaron sus baterías hacia gobiernos católicos y en forma permanente hacia la Iglesia Católica.

Francia como un bastión del catolicismo, sufrió los primeros embates de la masonería, con la Revolución Francesa, hecho completamente masónico como ha quedado demostrado en la actualidad. Napoleón genio como gobernante, como político y como militar evitó la caída total de Francia ante la masonería francesa y europea. La masonería lo empleó, para expandir la revolución en Europa, pero el poder alcanzado fue tan grande, que alarmó al imperio masónico por excelencia, Inglaterra, que apoyado por la masonería europea logró derrotarlo en Waterloo, regresando el reino de Francia a gobernar a este país; las revueltas en toda Europa promovidas por la masonería continuaron. En 1848, nace oficialmente el comunismo internacional, creación de la familia Rothschild, por conducto de su empleado Carlos Marx que desde Londres, cómodamente elabora sus “Teorías”, comunistas de igualdad que llevarían a la humanidad en especial a la clase obrera, a vivir en un Paraíso en la Tierra.

Comunistas y masones pasaron a la acción nuevamente en París, formando el gobierno que se llamó la comuna de París, que fue derrotado por el pueblo y el ejército francés. Siguieron los asesinatos terroristas, como el del zar de Rusia, llevado a cabo por un hermano de Vladimir Lenin. Atentados terroristas como el del canciller Bismarck en Berlín. Se puede asegurar que hubo
revueltas e intentos de cambios de gobierno en prácticamente todos los países de Europa occidental. Comenzó el siglo XX con la primera revolución rusa de 1904, que fracasó en su intento por formar gobierno, llevada a cabo por comunistas y masones; la revolución comunista de octubre de 1917 en Rusia, estableció por fin un régimen marxista-leninista, encabezado por Vladimir Lenin. Una de las primeras disposiciones de este gobierno fue autorizar el aborto sin restricciones en el imperio ruso.

Todos sabemos el desenlace “de la gran revolución socialista de octubre” como la llaman los comunistas, que imperó en el territorio zarista hasta 1989 y que no pudo organizar las fuerzas productivas del país más grande del mundo, obtenido mediante agresiones militares que nunca fueron castigadas por las naciones unidas, y que nunca fueron objetadas por los gobiernos de Estados Unidos y de Inglaterra, fracasando absolutamente el régimen comunista en Rusia y en más de veinte países de ese imperio. El resultado de ese régimen comunista sólo en Rusia y sus satélites fue de más de cien millones de muertos, la mayoría católicos ortodoxos. Ese régimen comunista se expandió a otros países del mundo en Asia, África y América Latina. El común denominador de esos gobiernos fue de asesinatos colectivos y de fracasos en lo económico y social.

Todos los gobiernos comunistas en el imperio soviético en Rusia, Asia central, Europa balcánica, oriental y báltica establecieron dinastías comunistas familiares o de partido que aplastaron militarmente las rebeliones principalmente en Hungría, Checoslovaquia y Alemania oriental. Para gobernar, esos gobiernos comunistas tuvieron que establecer lo que se conoce en la historia como una cortina de hierro, de la que no podían salir sus ciudadanos.

Todos esos gobiernos fracasados y asesinos establecieron en cada país dinastías familiares, políticas o partidistas, con elecciones de partido único en donde el noventa y cinco o más por ciento votaba por el partido comunista, único que aparecía en la boleta electoral.

En China, mientras el gobierno y la economía se desarrollaron bajo principios comunistas fue un fracaso absoluto. Millones de ciudadanos chinos murieron, desde la gran marcha iniciada por Mao Zedong, la creación de la república en 1949 y hasta 1989, en que se permitió la economía de mercado en lugar de la economía planificada comunista y socialista. No obstante políticamente el régimen unipartidista no ha cambiado y tampoco el sistema para la designación de sus líderes. Es una dinastía partidista comunista.

En esos dos países continentales China y Rusia se crearon dinastías del partido comunista, que son los únicos que han gobernado.

Así sucede en Rusia y en China hasta nuestros días. La democracia como se conoce en occidente con todas las desgracias, desmanes y corruptelas que acarrea a los pueblos pero con algunas libertades individuales permitidas, es completamente desconocida en esos países.

Las dinastías partidistas comunistas una vez que llegan al poder no lo dejan y mueren en el mismo.

El comunismo internacional llegó a otros países de Asia como en Vietnam, país al que la Francia después de Napoleón, había llegado como colonizador y que se extendió a Laos y Camboya. En esos países después de la segunda guerra mundial hubo regímenes comunistas. El régimen de Vietnam actuando nacional y patrióticamente, defendió exitosamente a su país de Francia y de Estados Unidos. Laos y Camboya sufrieron los bombardeos estadounidenses durante la guerra de Vietnam en la que resultaron miles de muertos. Camboya además sufrió un régimen comunista de extrema crueldad encabezada por Pol Pot, uno de los grandes asesinos gobernantes del siglo XX, que exterminó a más de la mitad de la población camboyana, más de tres millones de habitantes perdieron la vida.

Vietnam instauró también un régimen de libertades económicas que lo ha llevado a desenvolverse en el aspecto social y comercial, ello fue sin duda inducido por el cambio en el régimen económico de la República Popular China, sin embargo aún las dinastías políticas comunistas dominan al país. Laos por su parte que sigue como república democrática popular, es un pequeño país de siete millones de habitantes, con un régimen comunista centralizado que mantiene a la población en la pobreza y que ejerce el poder como si fuera una monarquía hereditaria entre comunistas del mismo partido.

En América el régimen comunista llegó a Cuba y todos sabemos que se estableció una dinastía comunista de los hermanos Castro que dura hasta nuestros días después de cincuenta años de revolución. También sabemos que empobreció a Cuba y a sus habitantes como nunca se ha visto en ningún país de América. Cuba al inicio de la revolución cubana, era desde el punto de vista de bienestar de su población el primer país de América Latina, acumulando logros que en aquel tiempo ningún país tenía. Esto es comprobable. Todo esto se ha escondido por los comunistas y revolucionarios de América Latina. La dinastía comunista cubana aún se mantiene y ha sido aceptada prácticamente por todos los países de América que se dicen democracias.

Venezuela donde se proclamó un absurdo y anti-histórico socialismo del siglo XXI, todos sabemos que al dictador populista y comunista Chávez, lo sustituyó el dictador Maduro, completamente impreparado para gobernar un país tan importante como el venezolano. Pronto comenzarán como en Cuba han estado durante años, las tarjetas de racionamiento de abastecimientos, porque un régimen económico centralizado sólo produce escasez de alimentos y de bienes. La tragedia venezolana apenas ha comenzado.

(Rusia y China no podrán evitar el desastre económico y social en Venezuela, sabiendo que la inflación actualmente es de setecientos por ciento anual y creciendo diariamente).

Por su parte Nicaragua tiene como gobernante a uno de los líderes que lucharon contra el gobierno de Anastasio Somoza. Daniel Ortega ha establecido una dictadura comunista familiar, fungiendo como presidente de Nicaragua y su esposa como vicepresidenta. Desde el poder organizan y ganan las elecciones y así pasarán muchos años. Otra dictadura comunista que establece una dinastía en un país centroamericano.

En la actualidad estamos observando como la república democrática popular de Corea del Norte mantiene una dinastía familiar comunista que ya dura más de setenta años.

Como se puede observar las dinastías comunistas a nivel Europa, Asia y América Latina han sido un fracaso rotundo desde el punto de vista económico y social. (Excepto cuando China cambió su sistema económico).

¿Y qué ha pasado en nuestro país con los comunistas autóctonos que han llegado al poder?

Ha pasado lo mismo. En Michoacán dos gobiernos comunistas de la familia Cárdenas y uno del licenciado Godoy, dejaron al estado en desastrosas condiciones económicas, listo para la intervención militar estadounidense por la proliferación del narcotráfico y del crimen organizado, que culminaron con la introducción de un diputado federal perredista, a la cámara de diputados en la cajuela de un vehículo, para eludir sus responsabilidades delictivas. Así actúan los comunistas y revolucionarios cuando toman el poder, crean dinastías familiares o partidistas y cuando les explotan los problemas se esconden. Así pasó con el licenciado Godoy que no ha respondido ni ha sido requerido por la situación dejada en ese estado. Aquí se manifiesta la complicidad del sistema político mexicano con los comunistas. Estas dinastías recientes del perredismo en Michoacán son sólo la continuación de la dinastía de la familia Cárdenas, pues Lázaro y su hermano también fueron gobernantes de ese estado.

En el estado de Guerrero pasó lo mismo, una presidencia municipal del comunista partido morena en Iguala y un gobernador comunista perredista, al estallar el escándalo de los estudiantes, lograron con toda la izquierda nacional acompañándolos y la mayoría de los medios de comunicación del país, derivar el problema y responsabilizar al gobierno federal. Y así, lo han denunciado en todo México y en varias partes del mundo. Son muy hábiles para eludir responsabilidades y sin duda tienen cómplices en el sistema político mexicano.

Por su parte en la capital del país se ha establecido una dinastía partidista comunista desde que Cuauhtémoc Cárdenas, llegó al gobierno capitalino. Han gobernado convirtiendo a la capital del país en una ciudad en donde se cobran impuestos casi hasta por pararse en una esquina. Han creado instituciones hospitalarias para que niñas y jovencitas aborten, crimen al que llaman “interrupción del embarazo”. Han creado una constitución de tipo comunista, en donde las libertades humanas sólo las disfrutan los que se encuentran en el poder, participando en su redacción comunista como Cuauhtémoc Cárdenas, Muñoz Ledo, Ifigenia M. De Navarrete y otros, que poco han hecho por el desarrollo del país. Han vivido del presupuesto durante la mayor parte de su vida. Su izquierdismo, revolucionarismo y socialismo sólo es de palabra, viven como sultanes.

Estos gobiernos comunistas mexicanos se caracterizan, por regalar el dinero de impuestos que pagan todos los mexicanos, a personas necesitadas que reciben cualquier cantidad que se les otorgue y que con ello comprometen su voto a la hora de la elección.

También se caracterizan por la protección que se procuran. Así el actual gobernante capitalino, protege con su inacción legal, al ex gobernante de la ciudad Marcelo Ebrard, constructor de la línea doce del metro, que ha tenido fallas tan graves que la han prácticamente paralizado. Qué diferencia de esa construcción hecha con componendas y corrupción, con las líneas del metro construidas en 1968, que siguen operando después de casi cincuenta años.

Y qué decir de los segundos pisos, en la ciudad de México, en donde los presupuestos ejercidos, fueron clasificados como confidenciales sin darse a conocer. Así actúan las dinastías comunistas en todo el mundo. En la ciudad o en el país en donde llegan al poder, con canonjías a los pueblos que los ciudadanos pagan con impuestos; con los medios de comunicación a su favor, derivados del ambiente masónico y comunista existente, se mantienen por décadas.

Artículo publicado en el Boletín BIIE Vol.05 No.03 – Noviembre 2017 Primera Quincena

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