La elección del nuevo gobierno mexicano, malas noticias para toda la Hispanidad

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Informe Especial desde México para La Gaceta.es

Contexto

Para entender el acto suicida que acaba de cometer una parte de la sociedad mexicana al elegir como próximo presidente al peor de los candidatos, hay que ver cuál es la situación que se vive en México, ya que de otra forma no se podrá comprender qué impulsó a cerca de treinta millones de mexicanos a arrojarse al abismo arrastrando con ellos al resto de los 100 millones que no tomaron la misma decisión pero que igual pagarán las consecuencias.

México es el país de habla hispana más poblado del mundo, con una población dentro de México de alrededor de 130 millones de acuerdo a cifras oficiales, aunque seguramente la cifra real es mayor quizá llegando a unos 140 millones, además mexicanos viviendo en Estados Unidos y otros países se cree que son otros 50 millones al menos, pero muchos de los que residen en Estados Unidos al estar en calidad irregular o ilegal no figuran en los censos por lo que la cifra es incierta pero sin exagerar podemos hablar de que mexicanos en el mundo hay unos doscientos millones.

Si la población no es mayor es porque cada año se practican un millón de abortos, de los cuales casi un 10 por ciento se hacen de manera legal con la protección y promoción del gobierno de la capital del país la Ciudad de México. El aborto en la Ciudad de México se legalizó a partir de 2007 y a lo largo de esta década a la par de este crimen atroz, el país ha caído en la peor ola de violencia, delincuencia y muerte de su historia, muchas voces se han alzado para hacer notar la similitud de las cifras de abortos a la par de los asesinatos y desaparecidos de forma violenta a partir de la legalización del aborto.

Otro dato a considerar es que en México se vivió hasta el año 2000 una democracia simulada en la que aun con elecciones regulares y abiertas, siempre se imponía la voluntad del partido hegemónico fundado en los años veinte del siglo XX. Fue en la elección del año 2000 que por primera vez en setenta años el partido hegemónico fue desplazado por la oposición, abriendo aparentemente la democracia real en México, pero esta situación no duraría mucho, ya que en el 2006 el mismo gobierno que llegó de manera democrática al poder, le cerró el paso a Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y ahora presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Esta fue la primera ocasión en la que contendió por la presidencia y a partir de entonces se mantuvo en campaña permanente durante 12 años hasta que finalmente alcanzó su obsesión y ambición más anhelada, lograr la Presidencia de la República. A lo largo de las décadas en México la clase política se fue corrompiendo cada vez más, cayendo más y más a niveles grotescos que al amparo del desconocimiento público actuaban con total impunidad, ya que los medios de comunicación estaban presionados por el régimen y muchas veces fueron obligados a guardar un silencio cómplice.

Este cerco de impunidad y corrupción se abrió a los ojos públicos con el transcurrir del siglo XXI gracias a la aparición de las redes sociales, que en un principio intercambiaba información acusatoria contra los miembros del gobierno en turno a través de cadenas de correos electrónicos y posteriormente por twitter, Facebook y más recientemente por WhatsApp.

De un momento a otro la mayoría de la población se enteraba de actos deleznables, de abusos de confianza de funcionarios en el momento que esto sucedía, las redes sociales cambiaron la conciencia de la gente y dicho de alguna forma, le robaron la inocencia a una sociedad mexicana que intuía lo que hacía la clase política pero nunca se había enterado de inmediato de forma libre y sin censura.

Esta exhibición impúdica de la clase política mexicana alcanzó niveles históricos a la par que las redes sociales crecieron en número de miembros e influencia. Pero fue hasta el actual gobierno que va de salida, encabezado por Enrique Peña Nieto, que la corrupción e impunidad llegaron a grado de escándalo internacional y el ahora Presidente electo López Obrador, fue quien capitalizó el gran y general descontento social y repudio nacional respecto a estos escándalos de corrupción que inundaron y ahogaron al gobierno de Peña Nieto, aunque muchas de las noticias que circularon en las redes sociales eran falsas, tendenciosas o inexactas, esto, que la gente no sabía, causó un gran impacto en el ánimo general y además, esto se potencializó con la compra de millones de apoyos virtuales de cuentas llamadas bots, que no son otra cosa que cuentas o personas ficticias o fantasmas que hacen inclinar a las redes sociales hacia tópicos y tendencias manipulados por intereses muy específicos.

Eso fue lo que el equipo de campaña perenne del ahora presidente electo realizó a lo largo de los años, dinamitando la credibilidad, nombre y prestigio del Presidente Peña Nieto que nunca supo cómo responder o neutralizar esta campaña permanente en su contra que acabó por hundirlo en el desprestigio y en el fango del repudio mayoritario de la población.

Otro aspecto que sirve de marco para entender la decisión tomada por la mitad de los mexicanos que salieron a votar el 1 de julio, es que la ola de violencia, inseguridad y delincuencia ha ido en ascenso y esto se relaciona directamente con la incapacidad y corrupción del régimen que se ha señalado cómplice del crimen organizado, todo esto López Obrador lo manipuló para convertir en el reclamo número uno de la población mexicana que exige detener la violencia y la delincuencia fuera de control como su bandera política, ofreciendo únicamente como fórmula mágica el terminar con la corrupción e impunidad como remedio de todos los males de la nación, careciendo de un verdadero proyecto de nación o al menos de un plan de ejecución medible de cómo lograría realmente abatir la corrupción y la impunidad, a lo que López Obrador solo atina a repetir que con su ejemplo y persona bastarán ya que él se concibe como un ser “inmaculado” incapaz de cometer el más mínimo acto de corrupción, lo cual además de ridículo es falso, ya que cuando ocupó la Jefatura de Gobierno de la Capital del País, su gobierno se caracterizó por escándalos de corrupción que se maximizaron desde la caja de resonancia que ejercía el Gobierno de la República a través de los medios de comunicación que están al servicio del régimen en turno.

La campaña durante doce años de López Obrador primero contra el Presidente Felipe Calderón del Partido Acción Nacional (PAN) y a partir del 2012 contra Peña Nieto del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se construyó sobre la siembra del odio, la división y todo el manual de la guerra social que ha usado el comunismo internacional desde Marx, provocando una polarización y profundo encono entre los polos opuestos de la sociedad que ahora quedó de manifiesto en la elección siendo solo la mitad de los votantes mexicanos los que creyeron la campaña negra contra el gobierno, la cual tenía bases de realidad y que fue como he mencionado inflada artificialmente.

Si hay algún responsable directo por este resultado electoral es sin duda el gobierno de Peña Nieto que ante el tsunami de corrupción que provocó y por haber logrado imponer una serie de reformas estructurales para entregar el sector petrolero y energético a intereses privados extranjeros provocaron el repudio y rechazo general, y fue tanta su desfachatez ante las acusaciones de corrupción, que llegó a declarar desvergonzadamente que la condición de corrupción era algo inherente a la idiosincrasia del mexicano.

Peña Nieto con el cúmulo de desaciertos y ofensas contra el pueblo mexicano por sus innumerables actos de corrupción alimentó y dio armas a la izquierda que exaltando la ideología del odio que le es propia abrió la senda para que como el peor legado deja a México en las peores manos. La elección en México fue un acto de odio y un impulso de la visceralidad, de una parte todos los que votaron por López Obrador, vertieron su desprecio hacia el sistema y el partido en el gobierno, así como hacia el Presidente y aunque no carecían de razón, pero no ejercieron un voto juicioso que les habría hecho ver claramente que lo que tanto despreciaban, es lo que perpetuarían con su voto.

Por otra parte todos los que votaron contra López Obrador en su mayoría ejerció un voto de odio contra este aspirante a mesías redentor, lo cual igualmente impidió que su voto razonado les hiciera ver que quien se encontraba detrás de la campaña del principal opositor de López Obrador, era George Soros que igual estaba respaldando a López Obrador. Por último los menos que no optaron por ninguna de las dos opciones, no alcanzaron a abrir los ojos de los demás, ni convencerlos con razones y argumentos porque esta elección no la definió la razón sino la emoción y la peor de todas: la del odio.

A todo esto se debe la decisión de esa mitad de electores que ejercieron su voto en favor de lo que se previsora como un desastre que lamentarán la totalidad de la población mexicana. En las siguientes entregas haremos un análisis sobre las causas internas políticas y externas geoestratégicas que determinaron la llegada de la izquierda al poder y por último lo que se prevé sucederá considerando algunas promesas y miembros de quienes formarán parte de su gobierno.

Factores Internos

En la entrega anterior hice un repaso del contexto que llevó a un 20% de la población mexicana a imponer su voluntad sobre el otro 80% esas son las “bondades” de la democracia, que permite a una minoría real decidir sobre la voluntad la mayoría aún más real y presentarlo como si en verdad fuera la voluntad general. En esta segunda entrega haremos un repaso de cuales fueron las circunstancias internas que permitieron la llegada al poder de López Obrador y llevándose además la mayoría de ambas cámaras, la alta y la baja que en México denominamos Diputados y Senadores.

Ésta que fue la elección más grande de la historia del país por el numero potencial de votantes que había registrados que alcanzaban los 89 millones y de los cuales, votó más un 62% y además fue la más costosa, en la cual nos jugamos el rumbo que tomaría el país y si seríamos capaces de librarnos del modelo comunista que replique en México las fracasadas políticas cubanas y venezolanas de las repúblicas bolivarianas.

Esta elección fue única ya que en realidad, más que una elección entre partidos y coaliciones, que ya haremos un repaso de ellas más adelante, en realidad fue una contienda interna del Partido Revolucionario Institucional, ya que cada uno de los candidatos representaba un grupo de poder e influencia del partido político más consolidado, longevo, extenso y tramposo de México y digno heredero del Partido Liberal que durante el siglo XIX hundió a México en guerras civiles, provocó la quiebra económica de la nación, propició invasiones extranjeras y finalmente causó la perdida de la soberanía y el territorio nacional.

Para entender plenamente cuales fueron estas ideas y políticas desastrosas que se aplicaron en México a lo largo del siglo XIX recomiendo ver una conferencia que en fechas recientes dicté en el Club de Periodistas de México en la capital del país, en la que aborde a detalle este asunto.

En este enlace puede verla https://youtu.be/9xsjIakaM3I

Haremos un repaso muy breve y conciso de cuál es el origen de este partido político que en esta elección decidió “perder” la elección para seguir gobernando.

El partido liberal surgió como fruto de la intervención, intrigas y presión del embajador plenipotenciario norteamericano a principios del siglo XIX Joel Roberts Poinsett, una verdadera calamidad y maldición para México.

Él importó de Estados Unidos las logias yorquinas para instalar la masonería en México por lo que este partido siempre estuvo ligado a la traición del interés nacional y siempre se sometió a la voluntad y dictados de Estados Unidos, comenzando por imponer como modelo de gobierno el republicano, cuando este era totalmente ajeno a nuestra forma de gobierno, ya que siempre fuimos imperio o parte de un imperio, incluso después de la independencia, nuestro primer gobernante fue un emperador católico y eso mismo es lo que vino a destruir Poinsett y el gobierno masónico norteamericano.

La masonería yorquina pro-norteamericana mantuvo las riendas del poder en México desde 1824 hasta 1876, con lapsos en los cuales los conservadores lograron deshacerse brevemente de esta plaga de traidores, hasta que se dio su salida definitiva el último cuarto del siglo XIX cuando asciende al poder el General y héroe nacional don Porfirio Díaz Mori, él fue un Presidente anti-norteamericano, extraordinario patriota que supo defender los intereses nacionales de la voracidad estadounidense por eso, para equilibrar y afianzarse en el poder, dio prioridad y ventaja a las empresas europeas sobre las norteamericanas para que el abusivo vecino norteño de México estuviera acotado en sus pretensiones sobre México, esto provocó la ira y el odio del gobierno norteamericano que acabaron financiado armando y respaldando el golpe de estado contra el Presidente de la República que comenzó el 20 de noviembre de 1910 y que logró echarlo del poder unos meses después en 1911 haciéndolo abandonar su amada Patria.

El gobierno surgido de la revolución volvió a retomar el ideario político de los liberales del siglo XIX y esto provocó una segunda guerra civil en menos veinte años en México, ésta de 1926 a 1929 siendo una guerra de persecución religiosa que llenó la patria mexicana de mártires y héroes católicos.

Es en este periodo que se funda por los triunfadores de la revuelta social de 1910 a 1920 el Partido Nacional Revolucionario (PNR). Después vino un gobierno abiertamente comunista de 1934 a 1940 con Lázaro Cárdenas que expropió la industria petrolera en manos principalmente inglesas para que Estados Unidos, a través del gobierno mexicano, se beneficiara del petróleo mexicano en la antesala de la Segunda Guerra Mundial.

Lázaro Cárdenas refunda el PNR nombrándolo Partido de la Revolución Mexicana (PRM) el cual fue refundado por tercera vez por su sucesor el General Manuel Ávila Camacho dándole el nombre que conserva hasta ahora: Partido Revolucionario Institucional (PRI).

En éste partido que se convirtió en hegemónico y monopólico del poder en México durante setenta años, se formó y creció como político Andrés Manuel López Obrador, aprendiendo toda clase de mañas y prácticas que en cualquier otro país le costarían la cárcel a quien lo hiciera, pero en México sirven para conseguir la Presidencia de la República.

Para que ese partido se sostuviera tantas décadas en el poder era evidente que debía dar cabida a un abanico de corrientes y grupos que, aunque fueran como el agua y el aceite, se cohesionaran dentro del partido, de estos grupos el más fuerte y poderoso es el llamado Grupo Atlacomulco, del que surgió precisamente el actual Presidente Enrique Peña Nieto.

A principios de los ochentas del siglo veinte, surgió otro grupo o corriente dentro del PRI conocidos como tecnócratas, que ya no se identificaban con la ideóloga del partido sino que seguían sujetos al PRI por que era la única vía de acceder al poder y lo único que los unía además, era las prácticas antidemocrática que caracterizaba al partido.

De este grupo de tecnócratas que se educaron en universidades norteamericanas surgió Carlos Salinas de Gortari, Presidente de México impuesto por Wall Street de 1988 a 1994 y que creó su propio grupo dentro del partido que se enfrentó directamente con el grupo Atlacomulco.

López Obrador fue miembro del PRI hasta 1988 luego se deslindó de él junto con la Corriente Democrática que encabezó el líder de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas.

En 1989 fue fundado el Partido de la Revolución Democrática que era el partido de izquierda formado por todos los partidos de izquierda más todos los que renunciaron al PRI por no aceptar la candidatura e imposición de Carlos Salinas de Gortari.

En el año 2000 por primera vez el PRI cedió del poder a un partido espejo y que había servido de oposición controlada durante décadas: el Partido Acción Nacional (PAN) el cual gobernó durante doce años hasta que en el 2012 le devolvieron el poder al PRI y fue precisamente en estos cambios de manos que Andrés Manuel López Obrador aprovechó para lanzarse en 2006 a la Presidencia de la República, probablemente ganando la contienda contra el candidato oficialista Felipe Calderón, pero el gobierno en turno contra el cual se había enfrentado abiertamente cuando fue jefe de gobierno de la capital mexicana, encabezado por Vicente Fox, hijo de padre mexicano y madre española, le cerró el paso haciendo ganador a su candidato.

El PRI siempre funcionó como un gerente de los intereses de Estados Unidos administrando la riqueza nacional y garantizando que siguiera produciendo riqueza para los sucesores hasta que esta condición se rompió en 2012 con la llegada de vuelta a la Presidencia de México del PRI, en la cual, con una serie de reformas estructurales de diversas áreas como comunicaciones, hacienda, educación y principalmente energía, se vio la intención de que este gobierno del PRI encabezado por Enrique Peña Nieto, había regresado al poder por última vez para venderlo todo a manos de intereses extranjeros con los cuales el gobierno priista se asociaría para pasar de gerentes a dueños de la riqueza nacional.

Además una vez en el poder el Presidente Peña Nieto y su cerebro Luis Videgaray, Secretario de Hacienda y ahora de Relaciones Exteriores y el mexicano más cercano a Donald Trump, decidieron zafarse del control de quienes los habían llevado al poder: el grupo de tecnócratas de Carlos Salinas de Gortari y el grupo de la masonería dura dentro de PRI; el grupo Atlacomulco.

En julio de 2014, es decir hace exactamente cuatro años, publiqué un artículo en el que ya visualizaba lo que pasaría en estas elecciones del 2018, aun antes de saber si quiera quienes serían los candidatos, pero veía claramente el escenario en el que se realizarían y resultó ser exactamente como lo advertí y dejo como prueba solo un párrafo de aquel artículo y debajo de él, el enlace para quien desee leerlo completo en su versión original:

Con estas acciones de la entrega de la riqueza nacional y fuente de financiación de las obras y de la corrupción, ya no habrá de donde echar mano para el enriquecimiento sexenal que provenía de las siempre generosas arcas petroleras, por lo que seguramente el PRI dejará el gobierno a quien esté dispuesto a gobernar a un país quebrado, en la miseria y sin el beneficio de la riqueza natural que le pertenece.

En el siguiente enlace puede leer el artículo completo como fue publicado hace cuatro años: BIIE Vol.01 No.42 – Julio 2014 Tercera Semana

Fue precisamente en este periodo que López Obrador con el impulso de su segunda candidatura presidencial y el capital político que había conseguido, se lanzó a crear su propio movimiento político llamado Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) que después convirtió en partido del mismo nombre y el cual como el PRD en su momento, este nuevo partido se convirtió en el vertedero de desechos del PRD y del PRI Y así es como llegamos a la elección de 2018 la cual fue realmente una contienda interna del PRI y de sus distintos grupos, más que una elección de partidos y coaliciones distintas y opuestas. Cada uno de los tres principales candidatos representaba una corriente o grupo de poder dentro del PRI.

Andrés Manuel López Obrador representaba y contaba con el apoyo de todo el priismo pre-tecnócrata que fue desplazado del poder desde la década de los ochentas y vieron una oportunidad dorada con un López Obrador que presentó un programa económico que representa una vuelta al pasado de esas épocas pre-tecnocráticas, pero también se acercaron a él ex funcionarios de los gobiernos priistas tecnócratas que gobernaron en la década de los noventas y además contaba con el poderoso respaldo y apoyo del grupo Atlacomulco que se ve representado más en un caduco López Obrador que con cualquiera de los candidatos incluyendo al de su partido.

Por su parte Ricardo Anaya que siempre se presentó como la antítesis de López Obrador en todos los aspectos, fue una creación del actual gobierno apoyado por Peña Nieto y Videgaray para hacerse con el poder dentro del PAN para, desde ahí, respaldar todo el plan de reformas estructurales del gobierno a cambio de ofrecerle todo el apoyo gubernamental para hacerse con la candidatura a la Presidencia, como efectivamente sucedió, pero en el camino dejó tantos pactos rotos, tantas traiciones y tantas alianzas tan aberrantes, que pensó que una traición más no le afectaría sino que lo catapultaría, pero no sucedió así, ya que cuando rompió con Peña Nieto y Videgaray al amenazarlos con llevarlos a prisión, fue lo que le costó la enemistad real de Peña y esto lo acercó con algunos de los personajes más odiados de la política nacional el expresidente Carlos Salinas de Gortari que a través de su operador político dentro del Partido Acción Nacional y excandidato a la Presidencia de la República Diego Fernández de Cevallos le ofrecieron su apoyo y respaldo a Anaya en su enfrentamiento con Peña con quien también estos estaban distanciados.

Anaya un candidato y militante del partido de supuesta derecha el PAN se alió con dos partidos de izquierda y uno de ellos el promotor del aborto el PRD lo cual le alejó a mucho del voto católico y para rematar tomó como coordinador de campaña al judío sionista Jorge Castañeda Gutman que es ni más ni menos que el representante y personero de George Soros en México así que ahí es donde realmente se coordinaban y daba línea a la candidatura del que era conocido como el Macrón mexicano o el Rothschild boy.

Por su parte el candidato oficial del partido revolucionario institucional PRI, José Antonio Meade Kuribreña de madre libanesa, contó con el apoyo de esa poderosa comunidad en México a la cual pertenece Carlos Slim, era un candidato sui generis ya que él nunca ha militado en ningún partido y ha sido funcionario de primer nivel indistintamente de gobiernos del PAN como del PRI fue un candidato que representaba los intereses de Peña Nieto y Videgaray además de ser el candidato mejor visto por Trump asunto que abordaremos en la próxima entrega de esta serie en el que hablaré sobre las causas externas de México que inclinaron la balanza electoral en México.

Como hemos visto a lo largo de este artículo se concluye que en realidad la elección fue una contienda interna del Partido Revolucionario institucional que para sobrevivir y continuar depredando la riqueza nacional decidió mimetizarse al partido Morena al cual pasó gran parte de su capital humano y político además de sus malas prácticas con la finalidad de hacer creer a los votantes que estaban dando la estocada final al PRI, cuando en realidad lo estaban indultando para regresar renovado, con más fuerza y voracidad para a través de Morena continuar su entrega de la soberana mexicana.

Factores Externos

Como ya hemos visto en las entregas anteriores en las que hemos analizado el contexto y los factores internos de la elección en México que le abrieron a puerta al peor de los mundos posibles no solo para el país azteca sino para toda Iberoamérica, considerando que México es el país con mayor número de hispanoparlantes del mundo y que tiene una población dentro del país y fuera que ronda los doscientos millones, además de ser el segundo país con más católicos del mundo.

En esta entrega nos avocaremos a ver de qué manera la influencia y mano externa influyo en la elección presidencial mexicana, pero esta injerencia externa no es nueva sino que se ha dado en México durante los últimos doscientos años o quizá un poco más por las razones y de las formas que expondré a continuación.

México tiene una gran riqueza natural y un territorio muy codiciado, en México termina Norteamérica e inicia Hispanoamérica tanto en el sentido geográfico y lingüístico como cultural, por ello siempre ha recibido desde su nacimiento como nación e incluso antes, la insidia e intrigas de los intereses angloamericanos masónicos, especialmente de lo que era la masonería yorquina que predominaba en el continente a finales de la época novohispana.

Estas insidias también venidas de la influencia de la revolución francesa que dejó arrasada a Francia, precipitaron un proceso que se hubiera dado de manera natural, que era el de la separación de España y Nueva España como dos naciones independiente que deberían seguir siendo socias y aliadas, que se necesitan pero cada una determinando su forma de gobierno y ejerciendo el poder de sus nativos sobre sus pobladores, sin embargo este proceso se hizo de manera precipitada y violenta, lo cual dejó también arrasado al país cobrando la vida de miles de manera absurda, este proceso finalmente se concluyó como debería haberse realizado, es decir negociando y sin derramamiento de sangre.

Este proceso aceptado por ambas partes reconoció en 1821 de parte de España la independencia del que se convirtió en imperio católico mexicano, lo cual desató la furia de los intereses masónicos norteamericano que de inmediato intervinieron a través de su plenipotenciario embajador Robert Poinsset para descarrilar esa incipiente nación que no permitirán que se constituyera en un imperio católico que era por entonces el más grande del Continente.

Estados Unidos operó hasta lograr que el Emperador Agustín de Iturbide tuviera que renunciar para que entonces tomaran el poder las logias yorquinas y convirtieran a la nación mexicana de imperio a república copiando el modelo norteamericano.

Los masones que tomaron el poder se convirtieron en el Partido Liberal que a lo largo del siglo XIX provocó guerras civiles, intervenciones extranjeras, la quiebra de la economía nacional y finalmente la perdida de la soberanía y de la mitad del territorio nacional.

Después a partir de 1876 hasta 1911 el gobierno del General Porfirio Díaz se puso freno a las ambiciones expansionistas e imperialistas norteamericanas en territorio mexicano estrechando relaciones con las potencias europeas para mantener neutralizado lo más posible la injerencia norteamericana hasta que Estados Unidos se hartó de no poder tomar a sus anchas las riqueza mexicana y organizó y financió la primera revolución del siglo XX en el mundo para derrocar a Porfirio Díaz, lo que le costó a México una década de guerra civil y quiebra económica de la cual penosamente comenzó a salir en 1920.

A partir de entonces con mayor o menor impulso, la mano norteamericana ha escrito mucho del destino de México al promover o impedir la llegada de unos u otros actores políticos sin importar la voluntad o interés mexicano.

Muestras clara de esta intervención se dio en 1926 cuando desde el Departamento de Estado norteamericano se ordenó al entonces Presidente mexicano Plutarco Elías Calles emprender una serie de medidas persecutorias conrea la Iglesia para apoderarse de sus bienes, como ya lo había ordenado la masonería norteamericana a la mexicana setenta años antes provocando una guerra civil que ya he mencionado y en ésta ocasión el resultado no fue distinto, provocándose una guerra civil religiosa que se prolongó hasta 1929.

Después vino otra intervención directa de los intereses norteamericanos sobre la política e intereses mexicanos en 1938 cuando siendo Presidente Lázaro Cárdenas, que fue quien abrió la puerta de par en par de México a todos los republicanos que huían derrotados de España, se le ordenó y apoyó para que decretara la expropiación de la industria petrolera mexicana que estaba principalmente en manos inglesas y holandesas a las que se indemnizó y se apropió de sus bienes para ser explotados por el gobierno de México en beneficio principalmente de sus aliados el mayor de los cuales era Estados Unidos.

Ésta medida no se hubiera tolerado de no beneficiar directamente a los interese norteamericanos, en ese momento la población mexicana veía con simpatía y respeto al Tercer Reich alemán y a su líder Adolf Hitler, lo cual resultaba peligroso para los angloamericanos que ya calentaban motores para provocar el estallido de la Segunda Guerra Mundial para lo cual requerían primordialmente contar con el abasto irrestricto de hidrocarburo mexicano y asegurarse además que el gobierno mexicano no lo ofrecería a Alemania.

En 1940 hubo cambio de gobierno en México y aprovechando la entrada a la guerra de estados unidos en 1941 y estando su atención puesta en el conflicto bélico México logro aprovechar ese periodo y las siguientes décadas de reconstrucción para emprender su modernización, crecimiento y desarrollo el cual nuevamente fue descarrilado desde Estados Unidos cuando éste país decreto en 1971 que las tasas de interés de las deudas contraídas por los países del Tercer Mundo se convirtieran en tasa flotantes, así como desacoplar el patrón oro del dólar y presionar para que el resto de naciones occidentales y que estaban fuera del bloque soviético hicieran lo mismo tomando como patrón de referencia para sus monedas el dólar y eso comenzó una espiral de caída continua del valor de las monedas a la par de un aumento del volumen de las deudas externas por estos mecanismos de tasa de interés flotantes, eso consiguió que México truncara las tres décadas de crecimiento real y sostenido que había tenido.

La puntilla se dio cuando a través del memorándum de Seguridad Nacional 200 redactado por el infame y perverso Henry Kissinger y presentado en diciembre de 1974 se señalan a 13 naciones del mundo como un riesgo para la seguridad nacional norteamericana las cuales requerían una intervención de Estados Unidos para detener o que ellos identificaban como ese potencial riesgo, en la lista de esos 13 países estaba México y a partir de 1975 ese memorándum maldito se convirtió en la política oficial adoptada por Gerald Ford lo que puso a México en la mira de toda clase de operaciones para llevar a México a la quiebra económica lo cual finalmente sucedió en 1982 confirmando lo que había dicho el Asesor de Seguridad Nacional de Carter, Zbigniew Brzezinski que Estados Unidos no toleraría un Japón al sur de la frontera.

Con la quiebra del país en 1982 por el aumento de los intereses de las deudas, la caída del precio del petróleo y la especulación financiera y la llegada al poder de una nueva generación de políticos jóvenes tecnócratas que se habían formado en las universidades norteamericanas y que habían sido adoctrinados para ser funcionarios norteamericanos con pasaporte mexicano, Estados Unidos ya no tuvo que intervenir directa o militarmente en México sino que ahora lo haría a través de adoctrinar a sus dirigentes logro sus objetivos.

En este contexto surge Andres Manuel López Obrador como una figura contraria a estos tecnócratas neoliberales que han entregado la soberanía y riqueza nacional sin contemplación a los interese norteamericanos, sin embargo López Obrador también representa otra cara de la misma moneda ya que él encarna a esos liberales del siglo XIX que causaron tanto daño al país como lo han hecho los tecnócratas neoliberales en los últimos 40 años.

López Obrador que contendió dos veces previas por la presidencia de México, había sido vetado desde la Casa Blanca ya que no había aceptado implementar la agenda de destrucción y entrega que le exigía la banca internacional con sede en Londres y Nueva York sin embargo gracias a sus lazos con lo peor del aparato de gobierno norteamericano se fue abriendo las puertas y principalmente su desmedida ambición de llegar al poder a cualquier costo, lo hicieron aceptar cualquier condición con tal de poder acceder al gobierno. López Obrador desde su primera intentona de llegar a la presidencia entabló lazos cercanos con la parte más izquierdista del Partido Demócrata norteamericano al punto que incluso él fue a Estados Unidos a apoyar la campaña de Obama a la Presidencia en 2008.

En febrero de este 2018 publiqué un artículo titulado “La Elección por la Presidencia de México la definirá el bando ganador en la guerra por el poder en Estados Unidos

Si desea puede leerlo en el siguiente enlace: BIIE Vol.05 No.09 – Febrero 2018 Primera Quincena

En dicho artículo mencionaba que el poder en Estados Unidos estaba disputándose por dos grupos uno encabezado por George Soros que es el manejador de los fondos Rothschild y en dicho bando estaban los Clinton, Obama, los Bush y en general ese aparato del llamado Complejo Militar Industrial que es el poder que gobierna desde las sombras en la Casa Blanca y que incluye a los halcones que han buscado por años provocar una guerra general con Rusia y China.

Por el otro lado estaba el bando del Presidente Donald Trump que está aliado con el Primer Ministro de Israel Benjamín Netanyahu y además cuenta con el respaldo de los intereses de Rockefeller y que se disputa la hegemonía por el control del imperio tambaleante norteamericano.

Mencionaba además que el resultado de dicho embate definiría quien ocuparía la Presidencia en México, al parecer el bando ganador al menos temporalmente, fue el de Soros – Rothschild, ya que la agenda que intenta implementarlo López Obrador a partir del próximo 1 de diciembre es la agenda de Soros: legalización de las drogas, aborto general en todo México, eutanasia y amnistía a delincuentes del crimen organizado.

López Obrador al tomar integra la agenda de George Soros es sin duda porque cuenta con su apoyo y respaldo y para la gente que crea que Soros es de izquierda vale recordar que igual apoya la completa apertura de las economías a través de sus movimientos libertarios como el que representa Gloria Álvarez exigiendo la desaparición prácticamente total del Estado, y por el otro lado apoyando toda la agenda de la izquierda de ideología de género, aborto y legalización de las drogas que ella supuestamente dice combatir, aunque es todo lo contrario.

Es en estos rubros donde se ve claramente el apoyo e influencia de Soros en el plan de gobierno de López Obrador, ya que la que será su Ministra del Interior que en México se llama Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero impulsa la agenda de despenalizar el aborto en todo el país, así como la eutanasia y la legalización de las drogas para que el gobierno pase ahora a controlar el negocio desde la siembra, proceso y distribución convirtiéndose así en el mayor cartel de la droga mundial.

Por su parte el Presidente norteamericano Donald Trump no tomó como una derrota la llegada de López Obrador a la Presidencia de México, sino quizá como algo positivo para él ya que lo ve tan incapaz, ignorante y miope en asuntos internacionales, que sin duda se ve como un gato jugando con un ratón.

Es claro conociendo a Trump y en vista de todo este largo historial de intervención y manipulación política que ha ejercido el gobierno norteamericano en México como lo he mostrado a lo largo de este artículo que el presidente norteamericano no dejara actuar libremente a López Obrador y más considerando que en temas muy puntuales llevan políticas totalmente contrarias como es la relativa a la legalización de las drogas y el aborto.

Estados Unidos usará la negociación o renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte como una carta con la que puede doblegar la voluntad del nuevo presidente mexicano, además, como ya mencioné antes, el hecho de que Estados Unidos y Trump, un Presidente contrario a los regímenes comunistas, haya permitido un Presidente mexicano de izquierda, es sin duda porque sabe que aceptó, como lo saben también Soros, sus aliados y sus amos, que López Obrador deberá cumplir con una agenda secreta que es contraía a lo que ofreció en campaña, lo cual le creará una situación de rechazo generalizado hasta por parte de su electorado el cual ya comienza a mostrarse desconcertado, molesto y engañado a tres semanas de la elección, como el candidato por el que votaron no pasa día que no eche abajo alguna promesa de campaña.

Por último es importante mencionar que no solo hubo injerencia norteamericana en la elección mexicana, aunque como ya vimos ésta fue la principal, pero no hay que omitir que también metieron la mano otras fuerzas que ayudaron a lograr que López Obrador se hiciera con el poder y ésta ayuda llegó de las redes que desde Cuba y Venezuela se pusieron a la disposición como asesores y operadores para lograr que la “revolución bolivariana” triunfara en México.

Pero eso no es todo, también en Rusia se cocinaron algunas de las operaciones que más le redituaron al ahora Presidente Electo López Obrador, ya que se logró demostrar que desde Rusia se desplegaron ejércitos enteros de cibernautas ficticios para impulsar en las redes sociales de manera artificial el apoyo a López Obrador y generar en el ánimo general y en las encuestas una tendencia de que López Obrador contaba con el apoyo mayoritario del país cuando no es verdad como, ya lo hemos mostrado en las entregas anteriores de esta serie sobre la reciente elección en México.

Así que México está en el centro de atención de muchos intereses y lo que suceda en este país tendrá una repercusión directa en el resto de Iberoamérica y quizá hasta en Estados Unidos, de eso mismo nos ocuparemos en la última entrega de esta serie en laque abordaremos las perspectivas de lo que se prevé será el nuevo gobierno y como afectará fuera de las fronteras mexicanas.

Perspectiva

El peor de los mundos posibles para México en las próximas elecciones: legalización de las drogas, amnistía a narcotraficantes, pérdida de la soberanía energética y fuga de capitales.

El panorama para México después de la elección presidencial y el triunfo del comunismo radical encabezado por el aspirante a dictador Andrés Manuel López Obrador, es quizá el más tétrico y desalentador desde que nos fue arrebatado la mitad del territorio por la invasión norteamericana que propició y avaló la masonería traidora mexicana del partido liberal del cual López Obrador es heredero ideológico como ya hemos documentado en las entregas anteriores de esta serie.

Por ello esta última entrega de la serie de artículos dedicados a analizar el significado de la elección presidencial en México, la dedicaremos a las perspectivas de lo que sucederá de llevarse a cabo las medidas propuestas por López Obrador.

Como vimos en las entregas anteriores la agenda del nuevo orden mundial para la destrucción de México se ha hecho gradual ya que de hacerse toda en un solo periodo presidencial hubiera provocado el estallido del país en todos sus rubros como el económico social político etc.

Por ello las medidas que no se iban a imponer sobre México en el gobierno saliente de Peña Nieto le corresponder a a López Obrador hacerlo.

Ya mostró que está totalmente alineado y sumiso a esta agenda final de destrucción nacional, lo hizo a través de la que será su Secretaría del Interior de Gobernación en México que es la que adoptó como propia la agenda de George Soros para implementarla en México desde la fuerza y poder que da ser la segunda persona en importancia en México después del presidente.

La agenda propuesta por la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la nación es la de la legalización de las drogas, así como la aplicación general del aborto en todo México pero ella desea hacerlo en todo el país.

No es casual que esta misma masonería sea la causante de esta terrible situación que enfrentamos actualmente y que ante su desbordante corrupción y delincuencial proceder histórico, esté ahogando al México productivo, honrado que lucha por sobrevivir en una tierra que no merece la clase política que ha convertido el vergel en desierto.

El mayor flagelo que azota a la nación mexicana es la falta de honradez, de educación, de patriotismo y de moral en la población en general pero especial y particularmente en la clase política que ha impuesto como modelo y moneda de cambio la impunidad, que es la absoluta falta de justica ante cualquier clase de delito que se comenten todos los días por miles en nuestro país.

Esto, como cualquier enfermedad en un organismo, ha debilitado a tal punto la sana convivencia y el estado normal de las relaciones humanas, que el país completo está en los estertores de la muerte, enfrentando una metástasis delictiva que parte desde la cabeza misma del gobierno: La Presidencia de la República, descendiendo desde ahí a todos los niveles de poder y gobierno, sea legislativo o judicial, así como policíaco, estatal o municipal, igual que los partidos políticos, medios de comunicación, parte de la iniciativa privada y evidentemente toda clase de actividad ilícita que se ve arropada, protegida, promovida e incentivada por los que deberían combatirla.

Este es el escenario en el que las reciente elecciones solo sirvieron para hacer un cambio de cartel delictivo en el poder y prolongar la enfermedad, que en el estado agónico en el que se encuentra, terminará matando al país.

Andrés Manuel López Obrador ahora dijo “sí” a todo el paquete completo de destrucción nacional como ya hemos dicho el único fin de que le permitan ser el próximo presidente de México y sentirse como un Juárez del siglo XXI. Ya en artículos anteriores hemos abordado el terrible legado que significó para México la usurpación de Juárez que nos llevó a una guerra civil y a la intervención de una fuerza extranjera para evitar la invasión norteamericana que hubiera terminado en anexión territorial completa de México a Estados Unidos como lo pretendía y firmó Juárez, cediendo la soberanía nacional y con ello la desaparición de nuestra nación.

Andrés Manuel López Obrador ahora sí podría ser “palomeado” por el sionismo angloamericano como su representante en México durante seis años ya que está hablando el lenguaje que ellos querían escuchar al dar cabida a una posible legalización completa del narcotráfico como actividad lícita, además de brindar la mas ominosa impunidad a los delincuentes que tanto han lastimado el tejido social mexicano al ofrecerles amnistía total, como si en sus manos estuvieran las vidas, familias y destinos de toda la población que ha sido lesionada irreparablemente por la delincuencia organizada, pero además ofreció el perdón más repugnante a los grandes delincuentes dentro de la política para que no le cierren el paso una vez más.

Pero eso no es todo, su visión económica de izquierda asistencialista incapaz de generar riqueza o de promover el desarrollo de la iniciativa privada con reglas y leyes que promuevan su crecimiento, sino por el contrario con modelos que limitan e impiden el crecimiento y desarrollo de la iniciativa privada, va a propiciar, si fuera el caso de que llegara al poder, una salida de capitales, no sólo ficticios, es decir de los capitales especulativos, que son tan nocivos ya que solo llegan a jugar en la ruleta de la bolsa de valores, comprando documentos, derivados y deudas y exigiendo condiciones brutales a las empresas en las que invierten, sino y sobre todo nos referimos a los capitales reales que invierten en la generación de empleos, inversión en infraestructura, apertura de plantas de trabajo y capacitación de mano de obra calificada que ante una panorama adverso y de medidas económicas que apuntarían a modelos probadamente fracasados como lo son todos los gobierno comunistas del mundo, optarán por retirarse a lugares incluso como Estados Unidos, que ahora con Trump en la Casa Blanca, está buscando convertir a su nación en la más atractiva para captar inversiones y hacia allá se irán todos los capitales que vean peligrar su seguridad en un país con un gobierno tan errático como el de Peña Nieto, pero con el aderezo de tener a un jacobino que ofrece impunidad y perdón a los delincuentes de toda índole y castigará a la actividad económica lícita.

La delincuencia y los índices de violencia como no se habían visto en cien años en México, no se solucionan legalizando el narcotráfico, ni dando amnistía a los delincuentes, que con ello se sentirán incentivados a continuar con su actividad nociva sabiendo que ahora lo hacen con la venia publica del gobierno, como lo exigen históricamente los traidores al país y principalmente todas las corrientes de izquierda que quisieran ver todas las calles de México con adictos que son incapaces de exigir, protestar y de pensar y por tanto tampoco de trabajar, ni de aportar nada positivo al país, pero que son el caldo de cultivo de votos que ellos necesitan y con los cuales se nutren ya que son incapacitados laborales por su adicción, pero sí votantes cautivos que apoyarán a quienes les den droga barata que se pueda comprar subsidiada por los que sí producen riqueza real y que ellos pueden adquirir en cualquier tienda de la esquina.

El sionismo angloamericano ha llevado a México a este aparente callejón sin salida de una fracasada guerra al narcotráfico para mostrar con ello, que es mucho mejor legalizar la droga y así acabar con el problema social más grave que tenemos que es la delincuencia, pero esto es una trampa y podemos verlo claramente con el ejemplo del alcohol en Estados Unidos.

Durante la época de la prohibición, el negocio del alcohol se convirtió en un negocio millonario y el hampa vivió épocas de gran expansión, pero su ganancia se veía mermada por las grandes cantidades de dinero que se tenían que destinar al pagar sobornos, seguridad y al tráfico del producto que tenía que ser evidentemente clandestino, así que lo mejor que le pudo pasar al negocio del alcohol es que se legalizara, arguyendo exactamente los mismos pretextos que ahora: que si se legalizaba, las bandas del hampa desaparecerían, ya que la guerra al combate de la ilegalidad estaba perdida y que era mejor legalizar para acabar con el negocio.

Y lo que pasó y se sabía fue exactamente lo contrario las bandas de la mafia gansteril, traficante, y asesina, se convirtieron con la legalización en “respetados” empresarios, ya no eran capos sino industriales. Además el negocio del alcohol pasó de un negocio millonario a un negocio multimillonario gracias a la legalización, vendiendo miles de veces más que antes y con un producto mucho más económico, ya que no se tenía que invertir en sobornos, ni en seguridad, ni en rutas clandestinas, ya que todo se hacía ahora a la luz del día y al abaratar el producto, se produjo evidentemente un crecimiento exponencial en el consumo y la consecuente adicción, convirtiendo al alcoholismo en un problema muy grave de salud pública cuando antes no existía y esto derivó en un sinfín de padecimientos que ahora el gobierno tenía que asumir en sus programas de seguridad social, dedicando recursos médicos, medicinas, camas y horas de instrumental médico a padecimientos que la gente se auto adquiría vía consumo, con lo que otros enfermos que necesitaban tratamiento por alguna enfermedad involuntaria tenían que esperar turno para ser atendidos, pasando la factura de todo esto a las contribuyentes que ahora tenía que subsidiar las enfermedades de los alcohólicos que en su condición tampoco eran capaces de regresar a la actividad productiva convirtiéndose en una carga social.

Con las drogas este fenómeno se disparará mil veces peor que con el alcohol, ya que la cantidad mínima que se requiere para alterar la conciencia comparada con la cantidad de alcohol para obtener el mismo resultado, es la diferencia entre fumar un cigarro y un puro entero.

Así que no solo tendríamos un nuevo grupo social de jóvenes en su mayoría que estarían en plenitud de facultades y fuerza y que además componen el grueso de la población mexicana convertidos en alterados de la conciencia, que provocarían toda clase de males a la sociedad, ya no se requeriría que las bandas de narcotraficantes causen terror en donde aparecen asesinando sin distinción, sino que ahora en cada hogar y familia habría aun asesino en potencia en donde haya un adicto a las drogas, que al estar en estado de conciencia alterada y al provocar esto un alto estado de agresividad provocaría toda clase de males a su círculo inmediato, así que la delincuencia y muertes violentas podrían aumentar aún más y peor ahora pues serían cometidas de hijos a padres, abuelos, hermanos o viceversa con lo que el daño al tejido social sería mucho peor que el actual.

Otra de las absurdas medidas propuestas por López Obrador la de amnistiar y perdonar a los narcotraficantes, sería repetir el desastre colombiano en el cual después de una terrible guerra civil de cincuenta años como la que estamos enfrentando actualmente en la que ya llevamos más de una década, se propuso una serie de acuerdos de paz promovidos por el actual presidente Santos y apoyados por Bergoglio, en la que simplemente se ofreció una amnistía total a la guerrilla narcoterrorista comunista de Colombia a la cual ya no se le aplicaría la justicia que tenían bien merecida ni habría consecuencias y peor aún se les integró a la vida política colombiana y en esta elección que se llevará a cabo en dos etapas, primero en marzo y las presidenciales en mayo, las FARC el grupo narco terrorista de izquierda radical presentó candidatos con lo que el narcoterrorismo comunista podría hacerse del poder pero ahora vía legal, eso mismo podría pasar en México con esta propuesta de amnistía si se conjunta con la legalización de las drogas, con lo que gente como el Chapo Guzmán pasarían a ser respetados empresarios que podrían competir por cualquier cargo de gobierno.

Ahora que además varios políticos han sido asesinados por las balas del narcotráfico, esto podría crear una simpatía de parte de la población que harta de la delincuencia política aplaudiría que lo delincuentes castiguen y ejecuten a los malos gobernantes, lo cual sería pésimo para la causa de la justicia que por otra parte es inexistente en México.

Y por último López Obrador en su desbocada intención de llegar a la presidencia a cualquier costo está sumando a toda clase de bichos que deseen apoyarlo, con lo que su movimiento político se está convirtiendo en un manicomio lleno de dinamita que hará volar en pedazos al gobierno una vez que llegaran a obtener la mayoría de los votos en la elección, así que ante tal escenario, este sí que sería el peor de los mundos posibles para México que a pesar de las terribles condiciones en las que nos encontramos, sí podríamos caer en otras peores.

Artículo publicado en el Boletín BIIE Vol.05 No.19 – Julio 2018 Primera Quincena

 

Nació en la Ciudad de México En 1975.

Analista político desde hace más de 23 años, ha dado asesorías estratégicas a la iniciativa privada, a las fuerzas armadas, partidos políticos, a la Iglesia y a representaciones diplomáticas.

Ha impartido cursos de religión, historia, apreciación e historia del arte, geoestratégia y política, crecimiento personal y espiritual, entre otros temas en diversas ciudades de México.

Ha escrito más de 400 artículos sobre una amplia gama de temas como: historia, economía, política, defensa de la vida, escatología, religión, arte, ciencia, tecnología, nuevo orden mundial y revisionismo entre otros temas que han sido publicados en revistas y sitios de internet de México y otros países de habla hispana de América y Europa.

Fundó hace cinco años el Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que es una publicación internacional calificada como uno de los mejores y más especializados medios de inteligencia, que se publica quincenalmente, y además produce videos de conferencias, entrevistas e informes especiales con sus corresponsales de diversas partes del mundo.

Participó como ponente junto con expertos de todo el mundo en el primer Congreso Internacional Identitario en mayo de 2015 en Guadalajara, Jalisco, México.

En febrero de 2016 publicó su primer libro Iglesia Perseguida Iglesia Verdadera que fue prologado por el Doctor en Teología y Doctor en Humanidades José Alberto Villasana.

Por invitación e iniciativa de Esteban Arce, uno de los comunicadores más importantes e influyentes de México, Miguel Salinas Chávez fundó en marzo de 2017 Orgullo e Identidad Nacional Mexicana (OEINM) que es una productora de contenidos audiovisuales para crear material identitario nacionalista de México, el cual originalmente se difundió a través de los medios de comunicación abierta más importantes de México como son Televisa y Grupo Imagen, en los espacios informativos que conduce Esteban Arce y ahora además, ese contenido se difunde en su propia página web, su canal de YouTube, y ampliamente en las redes sociales con la intención de despertar y exaltar el orgullo por la identidad nacional.

Es colaborador del periódico español Gaceta.es que es uno de los más influyentes de aquél país.

Es el representante en México de Infovaticana que es uno de los sitios web más seguidos e influyentes a nivel mundial sobre temas relacionados con la Iglesia Católica.

Conduce el programa México para Iberoamérica del canal de TV argentino TLV1.

Es colaborador y el representante en México del Consorcio de Medios español Grupo Intereconomía.

Es el representante en México del canal de tv colombiano Tele Amiga.

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