Los voceros oficiales del sionismo británico: The Economist y The Financial Times, “explican” por qué México tiene tantos contrastes socio-económicos

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En un artículo llevado al colmo del cinismo y publicado en meses recientes por los voceros del sionismo británico: The Economist, The Financial Times, ofrecen un diagnóstico en el cual descubren, según ellos, el hilo negro de por qué en México existe una disparidad grosera entre una minoría que lo tiene todo hasta en un grado pecaminoso y una inmensa mayoría que sobrevive penosamente surcando entre los mares de la pobreza y la miseria.

 En su diagnóstico ambos medios británicos identifican clara y correctamente la realidad de “dos Méxicos, uno en el que la gente tiene empleo y sus hijos son educados; donde las familias se van de vacaciones, toman vino y salen a comer. En el otro, las oportunidades se cierran y la pobreza va a acompañada de una mala calidad en la salud, poca educación, apenas empleos y mucha economía informal.”

Esos “dos Méxicos”, son revisados ampliamente en un reportaje de The Economist que, como rara vez sucede, ocupó, cuando fue publicado hace algunas semanas, su portada y un amplio análisis en la columna de casa, Leaders.

El reportaje habla de cómo esta división entre pobreza y riqueza se puede ver también como un norte-sur, que es la vieja tesis que se ha usado para tratar de identificar la pobreza con la herencia hispana católica contrastada, por ejemplo, en los países de Europa del Norte y Estados Unidos que son mayoritariamente protestantes y “ricos”.

Y en el caso de México The Economist también hace una diferencia entre norte y sur que puede leerse como el México de las ciudades, donde hay infraestructura, y el otro México, el rural, abandonado y con grandes carencias.

 Al mismo tiempos que se publicaba dicho análisis su hermano de intereses, The Financial Times habló de lo mismo en un reportaje en el cual muestra cómo el rezago en infraestructura llena de piedras el camino hacia la modernidad mexicana.

Según The Economist el problema de la pobreza en México no es la inmensa corrupción que tiene ahogadas a las instituciones que ha dado pie a implementar los programas económicos neoliberales surgidos precisamente de mentes británicas sino, dice que es una especie de gusto de los estratos pobres a mantener su estilo de vida y esto lo achacan a una reticencia cultural a la modernización; para estos británicos “hay un México profundo que se opone a abandonar sus formas de vida”.

Y además agrega que los que han logrado abandonar este extraño gusto por la miseria no logran sobresalir porque: “Muchos mexicanos siguen siendo personas de pequeñas empresas porque carecen de las habilidades, contactos o posibilidades para ser más emprendedores, o mejor pagados y con un mejor trato –pero con salarios más gravados–. Las nociones románticas del México profundo a menudo las venden grupos de interés que se benefician de este status quo, como los sindicatos y los jefes políticos anticuados con bases de poder en las comunidades campesinas”.

México vivió una larga época de Colonia o Virreinato, de 1521 a 1810. Luego vino un periodo de caudillos y después llegó el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó entre 1929 y 2000 y regresó, tras perder 12 años el poder, en 2012.

“En Por qué fracasan las Regiones, de James Robinson, seguimiento de Por qué fracasan los países –un libro que escribió con Daron Acemoglu– James Robinson, de la Universidad de Harvard, analiza algunos de estos fallos y sesgos políticos y la forma en que afectan a la zona sur de México, el más pobre y más desigual y menos urbanizado que el resto. En el México colonial, grupos indígenas fueron explotados para beneficiar a una pequeña élite; en los dos últimos tercios del siglo 20, el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) controló un partido único de Estado que dejó el sur en manos de los barones locales, dice. [El sur] fue privado de fondos públicos y la infraestructura hasta el punto de que se hizo pobre, lo dejó pobre. ‘Sabemos hoy que el sur tiene sistemas jurídicos menos eficientes que son menos buenos en hacer cumplir las leyes y los estados del sur tienen los gobiernos que son más clientelistas y corruptos en la forma en que interactúan con los ciudadanos’, escribe el Sr. Robinson. Contrasta esto con las instituciones más inclusivas, emergentes en otras partes del país”.

“Quizás los más enterados de todo lo anterior sean los mismos mexicanos, que andan en el país con sus propias plantas y tienen ojos para ver un México donde, de los 112 millones 336 mil 538 ciudadanos censados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el 2010, actualmente hay 53.3 millones viven en situación de pobreza y 11.4 millones en pobreza extrema, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). La medición de pobreza la integran dos elementos: la cobertura de servicios básicos (educación, salud, seguridad social, vivienda, alimentación, servicios básicos) y el ingreso de las familias. Se basa en los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) recolectados entre agosto y noviembre del año pasado por el mismo Inegi.”

La realidad es más dramática que la reflejada en las cifras oficiales las cuales es inocente creer como verídicas, se calcula que en México al menos un 80% de la población vive en pobreza, entiéndase esta como la incapacidad de cubrir las necesidades básicas de todos los miembros de una familia, como son: tres alimentos al día con una dieta balanceada, escuela, salud, casa, ropa, transportes, etc. Es decir unos 100 millones de mexicanos viven y padecen día a día las consecuencias nefastas de los modelos económicos de economía liberal británica que ha destrozado tantos países y que ha México lo ha hundido en la mediocridad y en el subdesarrollo desde hace más de cuarenta años.

 Pero para los voceros del sionismo angloamericano este factor causante de la situación de la que se ocupan no tiene cabida en su análisis y en cambio mencionan: “Gabriel Zaid, un escritor mexicano que primero se centró en los problemas de productividad de México en la década de 1970, dice que las fábricas de hoy en día no pueden proporcionar los empleos que necesitan los 55 millones de mexicanos menores de 25 años. La actividad comercial en pequeña escala, por el contrario, proporciona empleo abundante; sostiene que podrían aumentar la productividad de México con relativamente poca inversión”, reseña The Economist.

Y con ese típico veneno diabólico británico que en todo inyectan, afirman que la raíz cultural mestiza y el apego a la familia es un obstáculo para el progreso: “Algunos enlazan esta reticencia cultural para modernizarse a la supervivencia tenaz del México profundo: la parte de la sociedad donde los vínculos culturales a la antigua civilización mesoamericana todavía se sienten fuertemente. David Robichaux, de la Universidad Iberoamericana, dice que esta parte de México no se limita a los 7 millones o menos hablantes de lenguas indígenas. Reconoce que decenas de millones mestizos comparten valores de la familia y de la comunidad que son tan importantes para ellos como las nociones de modernización y progreso, y a veces son hostil a esas ideas y su aplicación. Estas personas no son todos pobres. Muchos operan pequeñas empresas, pero en lugar de reinvertir para mejorar la eficiencia de sus negocios, prefieren gastar en fiestas de pueblo y reuniones familiares”.

 El apego persistente a las granjas y empresas informales desaliñadas puede ser en parte una elección cultural, dice The Economist. Claro para ellos no existe una realidad que orilla a millones a optar por la informalidad, ya que el gobierno en aras de cumplir con el modelo de saqueo británico implementado a través del FMI y el Banco Mundial ahogan y exprimen a las empresas y negocios formalmente establecidos, para los sabios ingleses todo: “Seguramente es también, sin embargo, una consecuencia de los fallos anteriores”.

The Economist recuerda que Enrique Peña Nieto reconoció en el discurso inaugural de su gobierno, hace tres años, que la mayor parte de la población mexicana aún vive en una tierra de “atraso y pobreza”. Dice que ese es el México de los changarros, los mercados informales, de los campesinos y las comunidades indígenas, así como de un “submundo vicioso”.

“Es [el México] donde la mitad de la población sigue siendo pobre, con base a cifras del gobierno, a pesar de la promesa del TLCAN, que entró en vigor en 1994. Sus habitantes pueden no pagar impuestos, pero extorsionadores, abogados, jueces y funcionarios a menudo les sacan dinero en efectivo”, dice el medio británico.

Refiere que el trabajo, el capital y la tecnología se hicieron cada vez menos eficiente durante casi dos y media décadas y cita lo escrito por Dani Rodrik de Harvard: ”Probablemente no hay país en el mundo que presente un contraste más marcado entre el éxito externo y el fracaso interno”.

Dice que en dos ocasiones, con 20 años de diferencia, los problemas de los más pobres han picado a este segundo México; refiere que la región sur ha sacado al país fuera de su curso en el momento en que parecía estar en la cúspide de los grandes avances económicos.

Para el sionismo angloamericano los grandes avances mexicanos a los que se refieren en al saqueo que ha producido e TLC y los millones de familias que han ido a la miseria por cumplir con los acuerdos firmados por Carlos Salinas de Gortari que condenaron a México al subdesarrollo y a ser un exportador de materias primas y un importador de productos terminados arruinando a productores del campo y talleres y empresas productoras de bienes en nuestro país. Pero para los analistas ingleses el TLC no fue el problema que descarrilara la economía nacional que estallara en diciembre de 1994 sino “el levantamiento indígena ‘zapatista’ de Chiapas, el estado más al sur, golpeó el brillo de la puesta en marcha del TLCAN y ayudó a desencadenar la crisis del peso de menos de un año después. En 2014 la masacre relacionada con las drogas de 43 estudiantes en el estado sureño de Guerrero golpeó la credibilidad del señor Peña, justo cuando él se deleitaba  en la realización de 11 reformas económicas y políticas que habían comenzado a ganarle el reconocimiento internacional”, dice el artículo.

Menciona que es un error pensar que la división entre el México moderno y el resto del país es una diferencia entre el norte y el sur. “Como muestra San José Chiapa, la distancia entre estos no sólo se mide en kilómetros; ésta se asigna en términos de formalidad e informalidad, de imperio de la ley y su ausencia, de la raza y de la cultura”, refiere.

El gobierno de México “ha fracasado singularmente para erradicar la pobreza en todo el país” a causa de la incorrecta aplicación de políticas pública específicas, según The Economist que además agrega cómo la clase media mexicana prospera a lo largo del corredor industrial que va desde la frontera con Estados Unidos hasta la Ciudad de México, mientras que la mitad de la población “está atrapada en la pobreza”.

“A pesar de décadas de reformas “a veces poco entusiastas, a veces a toda máquina– México falló en cerrar la brecha entre una minoría globalizada y una mayoría que vive en ‘atraso y pobreza’”, dice la publicación. Y detalla: “Alrededor de la mitad de la población se mantiene atrapada en la pobreza; otra cuarta corre el riesgo de volver a caer en la miseria. La anarquía, la corrupción y los conflictos de intereses prevalecen entre la policía, los tribunales y los políticos que deberían cuidar a los marginados”.

Y por supuesto que The Economist sale en defensa de lo que ha arruinado a México al afirmar que: “la dualidad de México muestra que conseguir una política macroeconómica adecuada es necesaria para el éxito, pero no suficiente”. Dice que las dificultades que aún enfrenta el país son como un cuento con una moraleja, y da tres lecciones para atender. “La primera lección, y más fácil de aprender, es la centralidad de la urbanización. Las ciudades ofrecen las personas oportunidades de prosperar que no se pueden encontrar en el campo […] Pero los crímenes violentos, relacionados con las drogas acechan a los barrios desaliñados de México, donde viven los habitantes de la ciudad”, refiere. En un segundo aspecto menciona la importancia de la infraestructura, y no sólo en las ciudades. “Muchos de los fundamentos de la economía mexicana moderna fueron colocados hace un siglo, en forma de carreteras y ferrocarriles que atan su corazón industrial con sus puertos y la frontera norte”. Por supuesto que omiten tramposamente que ellos fueron los principales saboteadores de cualquier programa de desarrollo en infraestructura y tecnología que México intentó echar a andar a lo largo del siglo XX como magistralmente ha documentado el escritor Leopoldo Mendivil en su trilogía Secreto 1910, Secreto 1929 y Secreto R.

Una tercera lección de México, dice The Economist, es la necesidad de llevar la economía informal a la luz. “Las pequeñas empresas no registradas, proporcionan empleo a la mayoría de la fuerza laboral, pero son rechazados por los bancos y están ansiosos de permanecer por debajo del radar de la recaudación de impuestos. Esto mina la economía nacional. En la última década y media, mientras que la productividad de las empresas más importantes de México creció un 5.8 por ciento al año, la de los más pequeños se sumió en un 6.5 por ciento”.

Y este es un sector muy amplio y apetitoso al que la banca sionista angloamericana desearía hincarle el diente como han hecho con la economía formal y aunque tengan razón en cuanto al daño financiero que produce la economía informal a las arcas del gobierno, la realidad es que mientras el gobierno se enfoque únicamente en atender las demandas y reclamos del sionismo angloamericano para entregar la riqueza nacional, la economía informal no sólo no desaparecerá, sino que seguirá creciendo en perjuicio del muy reducido estrato de la población que pagamos impuestos y tenemos que soportar todo el peso del insano gasto gubernamental.

Fuente: The Economist, The Financial Times

Artículo publicado en el Boletín BIIE Vol.03 No.11 – Diciembre 2015 Tercera Semana

Nació en la Ciudad de México En 1975.

Analista político desde hace más de 23 años, ha dado asesorías estratégicas a la iniciativa privada, a las fuerzas armadas, partidos políticos, a la Iglesia y a representaciones diplomáticas.

Ha impartido cursos de religión, historia, apreciación e historia del arte, geoestratégia y política, crecimiento personal y espiritual, entre otros temas en diversas ciudades de México.

Ha escrito más de 400 artículos sobre una amplia gama de temas como: historia, economía, política, defensa de la vida, escatología, religión, arte, ciencia, tecnología, nuevo orden mundial y revisionismo entre otros temas que han sido publicados en revistas y sitios de internet de México y otros países de habla hispana de América y Europa.

Fundó hace cinco años el Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que es una publicación internacional calificada como uno de los mejores y más especializados medios de inteligencia, que se publica quincenalmente, y además produce videos de conferencias, entrevistas e informes especiales con sus corresponsales de diversas partes del mundo.

Participó como ponente junto con expertos de todo el mundo en el primer Congreso Internacional Identitario en mayo de 2015 en Guadalajara, Jalisco, México.

En febrero de 2016 publicó su primer libro Iglesia Perseguida Iglesia Verdadera que fue prologado por el Doctor en Teología y Doctor en Humanidades José Alberto Villasana.

Por invitación e iniciativa de Esteban Arce, uno de los comunicadores más importantes e influyentes de México, Miguel Salinas Chávez fundó en marzo de 2017 Orgullo e Identidad Nacional Mexicana (OEINM) que es una productora de contenidos audiovisuales para crear material identitario nacionalista de México, el cual originalmente se difundió a través de los medios de comunicación abierta más importantes de México como son Televisa y Grupo Imagen, en los espacios informativos que conduce Esteban Arce y ahora además, ese contenido se difunde en su propia página web, su canal de YouTube, y ampliamente en las redes sociales con la intención de despertar y exaltar el orgullo por la identidad nacional.

Es colaborador del periódico español Gaceta.es que es uno de los más influyentes de aquél país.

Es el representante en México de Infovaticana que es uno de los sitios web más seguidos e influyentes a nivel mundial sobre temas relacionados con la Iglesia Católica.

Conduce el programa México para Iberoamérica del canal de TV argentino TLV1.

Es colaborador y el representante en México del Consorcio de Medios español Grupo Intereconomía.

Es el representante en México del canal de tv colombiano Tele Amiga.

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