Francisco ordena a los católicos no convertir a los judíos, contradiciendo a Cristo, entonces ¿a quién obedecer?

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Una nueva bomba herética se ha soltado desde la cabeza misma del Vaticano al afirmar y ordenar que: “Los católicos no deben tratar de convertir a los judíos y deberían trabajar con ellos para combatir el anti-semitismo”, esto se publicó el mismo día en que se hizo la inauguración del Año de la Misericordia con el horrendo y sacrílego espectáculo financiado por el Banco Mundial para beneplácito de Francisco, como informamos en la edición anterior de este boletín.

Ahora la afirmación dada en un importante nuevo documento publicado por la Santa Sede, en el cual se ve claramente la mano pro-sionista de Francisco, intenta “alejar” a la Iglesia de las tensas relaciones del pasado con los judíos y vaya que lo está haciendo ya que los judíos con ningún papa habían estado más contentos que con Francisco, precisamente porque lo que está haciendo éste es alejar a la Iglesia de la doctrina y tradición que durante casi dos mil años se enseñó por haber sido heredada directamente por Jesucristo y dada por Él a sus discípulos y de ellos a los obispos en una ininterrumpida transmisión de verdades, en la cual claramente se afirmaba, según las palabras de Jesús que los judíos eran una raza de víboras y cuyo padre es Satanás por haberlo rechazado.

Además Jesús ordenó a sus discípulos ir y anunciar a todo el mundo la Buena Nueva del Evangelio, convertir y bautizar a todos, en todos los rincones del mundo SIN EXCEPCIONES.

Pero ahora Bergoglio ha desdeñado la enseñanza de Jesús y su ordenamiento y además ha llegado a un nivel nunca antes visto de soberbia, al considerarse superior a su maestro y corregirle la plana, al hacer la excepción con los judíos y además mostrándose “más sabio” que todos los padres y todos los doctores de la Iglesia, que todos los santos juntos que se adhirieron a la enseñanza de Jesús y que además ninguno de ellos, contando con la iluminación del Espíritu Santo, logró ver los que ahora Bergoglio sí, que Jesús se equivocó al tratar de convertir a los “pobres” judíos a los cuales, según manda en este nuevo documento, nos prohíbe a los católicos anunciarles la Buena Nueva del Evangelio y no intentar convertirlos porque ellos no lo necesitan.

Este documento confirma una herejía que ya había dicho Francisco hace tiempo, pero para quienes lo dudaban reafirma que: “El cristianismo y el judaísmo están entrelazados y Dios nunca anuló su pacto con el pueblo judío”, dice el documento de la Comisión del Vaticano Para las Relaciones Religiosas con los judíos. Lo cual es totalmente falso y además perverso decirlo.

Y continúa: «Por tanto la Iglesia está obligada a ver la evangelización de los judíos que creen en un solo Dios, de una manera diferente a la de gente de otras religiones y puntos de vista». Esta es la excepción que nadie había visto nunca en dos mil años pero que Bergoglio si vio.

 También dice que los católicos deben ser particularmente sensibles al significado que para los judíos tiene el Holocausto, y promete «hacer todo lo que sea posible con nuestros amigos judíos para rechazar las tendencias antisemitas». Aquí surge la pregunta natural si también hará lo mismo Bergoglio con sus amigos judíos para hacer todo lo posible para que ellos rechacen las tendencias anticristianas que siempre han tenido.

 «Un cristiano nunca puede ser antisemita, especialmente por las raíces judías de la cristiandad», señala. Aunque todos los judíos son anticristianos por rechazar a Jesús como Mesías y Él no dejó margen a medias tintas: o se está con Él o contra Él, ahora ya sabemos de qué lado esta Bergoglio.

 El documento coincide con el aniversario 50 de una revolucionaria declaración del Vaticano que repudia el concepto de la culpa colectiva de los judíos por la muerte de Jesús, e inicia un diálogo teológico que los tradicionalistas han rechazado porque correctamente afirman que debe haber lo que llaman una «misión judía» para convertir a los judíos, porque no aceptan a Jesús como el Mesías, y por tanto, no van a ver con buenos ojos esta nueva posición oficial sobre la conversión.

«En términos concretos, esto significa que la Iglesia Católica ni lleva a cabo ni apoya ningún tipo de misión institucional específica dirigida a los judíos», dice el documento, y agrega que, «hay un rechazo basado en principios a una misión institucional judía».

Un experto del Vaticano en el diálogo Católico-judío, dijo que es la primera vez que un repudio a la conversión activa de los judíos ha sido tan claramente explicado en un documento de la Santa Sede.

 El problema judío es muy complejo porque efectivamente hay que distinguir entre la predilección que Dios les dio a pesar de ser, quizá, el pueblo más cerrado mentalmente, más necio o incluso el más tonto, ya que desde las primeras líneas de la Sagrada Escritura Dios habla en plural, es decir, en diálogo con las demás personas de la Santísima Trinidad.

 Ahí lo tienen en sus narices los judíos y aun así no creen en la Trinidad y por eso no aceptan que Dios pueda tener un hijo. Pues este pueblo con estas limitaciones, fue el que Dios eligió, quizá porque si se manifestaba con los peores, el resto del mundo tendría la esperanza de poder obtener la misma gracia, ya que si hubiera elegido, por ejemplo a los griegos o a los persas o a cualquier otro pueblo que fuera de los más avanzados y hubiera levantado una civilización, el resto de los pueblos del mundo hubieran creído que para ser elegidos por Dios tendría que haber cierto nivel de desarrollo o poder, etc., sin embargo al elegir a los judíos, que no habían levantado ninguna civilización, ni imperio, todos los que estaban por encima de ellos, sabían que si los de más abajo recibían el favor de Dios, cuánto más no haría con ellos.

 Pero esta elección de Dios al pueblo de Israel fue sólo para cumplir una misión muy específica, no los eligió para dominar ni gobernar el mundo, sino para ser la cuna de su Hijo, del Mesías, los que habrían de arroparlo, recibirlo y mostrarlo al mundo para que Él gobernara al mundo a través del Reino que vino a anunciar.

 Pero los judíos en su complejo de inferioridad y por haber sido humillados por su forma de ser, vieron en la promesa del Mesías el momento de su venganza, en la que ellos podrían cobrarle a todos sus enemigos las afrentas recibidas y ahí fue cuando los maestros de la ley, los escribas y fariseos, distorsionaron la voluntad de Dios y Su plan, acomodándolo a sus conveniencias.

 Por ello cuando apareció el Mesías muchos de ellos sabían que sí era Él, lo reconocieron, fueron tal vez los primeros, pero al mismo tiempo no era lo que esperaban; como lo podemos leer en el Evangelio según San Juan en el capítulo 12 versículos 42-43: ”Sin embargo, aun entre los magistrados, muchos creyeron en él; pero por los fariseos, no lo confesaban, para no ser excluidos de la sinagoga, porque prefirieron la gloria de los hombres a la gloria de Dios”

Así que lo rechazaron y arrastraron tras de sí a la mayoría del pueblo, no a todo, como ya sabemos, porque hubo otra parte del pueblo judío muy valiente, que decidió revelarse a las autoridades del templo y seguir a Cristo y afrontar las consecuencias, ellos fueron el núcleo de la Iglesia primitiva, los apóstoles, nuestra Madre la Virgen María, todos eran judíos, pero dejaron de serlo cuando se convirtieron en cristianos y lo dejaron de ser porque dejaron sus prácticas y comenzaron una vida nueva comiendo la carne de Cristo y bebiendo Su sangre.

Dejaron de serlo no porque cambiaran de sangre, sino precisamente por eso, porque la predilección y elección de Dios al pueblo de Israel no era una alianza de sangre, como ellos siempre lo han creído, y que por ello los distinguía del resto de los pueblos -ya que Dios creó a todos los hombres iguales- sino por la misión que les encomendó y que ellos no cumplieron y al no haberla cumplido, quedó cancelada esa alianza y esa predilección y Dios cambió a su pueblo elegido por el Nuevo Pueblo cristiano en el que tendrían cabida personas de todo el mundo.

 Por ello las prácticas judías y las cristianas son incompatibles. (Ver Col. 2, 6-17) Por eso los judíos al saberse superados y que los cristianos crecían en número y que los mismos paganos los admiraban por su caridad y sacrificio y como evidenciaban con sus vidas que los judíos se habían equivocado y perdido la oportunidad de su salvación, los hebreos enfocaron todo su odio perenne, que repartían por igual contra todos los otros pueblos paganos y no judíos, ahora exclusivamente contra los cristianos y esto ha sido así desde hace dos mil años.

 Ellos son los mayores y más terribles enemigos de la Iglesia Católica. A pesar de ello no se trata de odiarlos, sino de neutralizarlos en sus intentos de destruir a la Iglesia y en la forma de neutralizarlos es evidenciarlos en sus intenciones y fines.

Incluso impedir que ellos hagan un mayor mal es en beneficio de ellos mismos, ahí uno cumple con el mandato de amar a nuestros enemigos.

A los judíos en el mismo Evangelio de San Juan cap.8, 39-40 Jesús los acusa de tratar de matarlo aunque se dicen hijos de Abraham, y en el versículo 44 les dice: “VOSOTROS SOIS DE VUESTRO PADRE EL DIABLO Y QUERÉIS CUMPLIR LOS DESEOS DE VUESTRO PADRE” y en el versículo 47 les dice que no lo escuchan “PORQUE NO SON DE DIOS.”

 Amarlos no es permitirles que hagan lo que quieran, sino impedir que ellos mismos se hagan daño, ese sí es amor a los enemigos y neutralizar la perversidad judía es cumplir con este mandato.

¿Qué dice la Palabra de Dios al respecto?

En el libro de los Hechos de los Apóstoles capítulo 2, versículos 36 al 39: “SEPA, PUES, CON CERTEZA TODA LA CASA DE ISRAEL QUE DIOS HA CONSTITUIDO SEÑOR Y CRISTO A ESTE JESÚS A QUIEN VOSOTROS HABÉIS CRUCIFICADO. Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo; pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro.»

Así que queda claro con las mismas palabras de Jesús que el nuevo documento emitido por el Vaticano es una vil mentira y que contradice lo ordenado por Jesús y refrendado en los hechos de los apóstoles, así que ante la disyuntiva de a quién obedecer si a Cristo Jesús o a Francisco la respuesta debe ser sólo una, clara y contundente: a quien es Camino, Verdad y Vida.

Nació en la Ciudad de México En 1975.

Analista político desde hace más de 23 años, ha dado asesorías estratégicas a la iniciativa privada, a las fuerzas armadas, partidos políticos, a la Iglesia y a representaciones diplomáticas.

Ha impartido cursos de religión, historia, apreciación e historia del arte, geoestratégia y política, crecimiento personal y espiritual, entre otros temas en diversas ciudades de México.

Ha escrito más de 400 artículos sobre una amplia gama de temas como: historia, economía, política, defensa de la vida, escatología, religión, arte, ciencia, tecnología, nuevo orden mundial y revisionismo entre otros temas que han sido publicados en revistas y sitios de internet de México y otros países de habla hispana de América y Europa.

Fundó hace cinco años el Boletín de Información e Inteligencia Estratégica (BIIE) que es una publicación internacional calificada como uno de los mejores y más especializados medios de inteligencia, que se publica quincenalmente, y además produce videos de conferencias, entrevistas e informes especiales con sus corresponsales de diversas partes del mundo.

Participó como ponente junto con expertos de todo el mundo en el primer Congreso Internacional Identitario en mayo de 2015 en Guadalajara, Jalisco, México.

En febrero de 2016 publicó su primer libro Iglesia Perseguida Iglesia Verdadera que fue prologado por el Doctor en Teología y Doctor en Humanidades José Alberto Villasana.

Por invitación e iniciativa de Esteban Arce, uno de los comunicadores más importantes e influyentes de México, Miguel Salinas Chávez fundó en marzo de 2017 Orgullo e Identidad Nacional Mexicana (OEINM) que es una productora de contenidos audiovisuales para crear material identitario nacionalista de México, el cual originalmente se difundió a través de los medios de comunicación abierta más importantes de México como son Televisa y Grupo Imagen, en los espacios informativos que conduce Esteban Arce y ahora además, ese contenido se difunde en su propia página web, su canal de YouTube, y ampliamente en las redes sociales con la intención de despertar y exaltar el orgullo por la identidad nacional.

Es colaborador del periódico español Gaceta.es que es uno de los más influyentes de aquél país.

Es el representante en México de Infovaticana que es uno de los sitios web más seguidos e influyentes a nivel mundial sobre temas relacionados con la Iglesia Católica.

Conduce el programa México para Iberoamérica del canal de TV argentino TLV1.

Es colaborador y el representante en México del Consorcio de Medios español Grupo Intereconomía.

Es el representante en México del canal de tv colombiano Tele Amiga.

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